CREA, INVENTA, IMAGINA... ¡NO COPIES!

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11 junio 2008

POTENKA



Sostiene el fidedigno Aloysius que en la sociedad nuestra de la superficialidad y de la apariencia pudiera resultar disculpable el auge de la impostura: ropa, relojes, perfumes… hasta cajetillas de tabaco. Y, por supuesto, también fármacos. Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), los medicamentos falsificados mueven los beneficios del 10% del mercado farmacéutico mundial. Un pellizco nada desdeñable. Y aquí, como en botica, podemos encontrarnos de todo: desde la adulteración del propio principio activo hasta la imitación del envase (y en demasiadas ocasiones, ambos fraudes a la vez). Tiempo atrás, con ingenio comentaba Moncho Conde Corbal en el diario La Región una simpática anécdota que yo mismo le había proporcionado, respecto a un incierto medicamento llamado “Potenka” ®. Conservo en mi poder un blister con dos comprimidos de 50 mg de la susodicha marca; su principio activo es el citrato de sildenafil. Son redondos, no romboidales, y poseen un atractivo color azul turquesa. Constituyen una imitación de una de las presentaciones más populares del fármaco “Viagra” ®, destinado al tratamiento de la disfunción eréctil masculina, trastorno cada vez más frecuente, y también al de la hipertensión pulmonar, una patología menos prevalente, donde se emplea como uso compasivo.

Si uno dispone de tiempo, navegando por Internet descubre cientos de páginas web en las que son ofertados todo tipo de sustancias y medicamentos. Retomando la información de la OMS, las medicinas más plagiadas son las más novedosas, las más caras y las asociadas al estilo de vida occidental (hormonas, esteroides anabolizantes, fármacos contra la obesidad, etc). En los países más deprimidos económicamente, los que se llevan el gato al agua son los antibióticos, especialmente los útiles más para el tratamiento de la tuberculosis, los antipalúdicos, destinados al tratamiento de la malaria, y los antirretrovirales específicos para combatir la infección por el VIH/SIDA.

Los medicamentos genéricos tampoco se han librado del remedo. Otro cantar suponen los genéricos que no presentan estudios de bioequivalencia, es decir, que no han demostrado tener las mismas propiedades farmacológicas que la molécula original. En la práctica diaria, pudiera ser que la prescripción y la administración de fármacos sin esta equivalencia no consiga ni los efectos terapéuticos deseados ni contribuyan a una calidad asistencial eficiente. Ollo ó piollo, pues pululan por este planeta demasiadas falsificaciones y copias aproximadas.


A principios de este mismo mes de junio, un grupo de expertos se reunió en Madrid bajo los auspicios de la compañía farmacéutica Pfizer, en colaboración con la Oficina del Defensor del Paciente de la Comunidad de Madrid. Trataron cuestiones de interés relevante para los médicos y los pacientes, especialmente aquellas relacionadas con la seguridad de los enfermos. En aquel foro se alertó sobre la proliferación de medicinas falsas que circulan y se venden libremente en Internet, sin los necesarios controles de seguridad, eficacia y calidad en su producción.

De manera singular y sorprendente, he encontrado información sobre “Potenka” visitando la página web de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social de la República Dominicana. Se trata de una escueta ficha con los datos generales del producto: nombre, licencia (2004 – 1067), fabricante y distribuidor (PEGMA Internacional), concentración (50 mg), forma (tableta) y fecha (¿2 de junio de 2009?).




Respecto al fabricante, no he encontrado información alguna en la red...


Y es que debemos ser cautos y no olvidarnos de aquel sabio refrán que decía: "San Cercano no hace milagros; San Lejares, por decenas y centenares".

07 junio 2008

LA SENDA VULNERABLE


El pastizal y la escopeta,
la suciedad de la temida niebla,
la palabrería impuesta,
la impune usurpación de piedra.


El aroma de los arrayanes,
como guía y señal,
decidiendo declinar
su seductora propuesta.


¡Cuán facil resulta transitar
por los surcos de los campos arados!,
decirle a la horda su verdad,
lo que siempre quieren
y han querido escuchar...

¿Dónde la rebeldía,

dónde la contestación,

el bilioso poder decir que no,

ante las atestadas graderías?

He aquí,

ante tu atónita mirada,

la esfumada y vulnerable senda.

03 junio 2008

FIBROMIALGIA


"Mujer picada por un aspid".
Auguste Clésinger. Museo de Orsay, París

Un buen día, el genial Álvaro Cunqueiro escribió estos versos: “se vós agora falares, miñas donas amigas, a vosa voz enchería, como unha fonte de auga, o vaso do silencio…”

Acuden prestas a mi memoria unas reflexiones personales sobre esa dolorosa enfermedad que denominamos fibromialgia. El 19 de septiembre del 2000, el Congreso de los Diputados instó al gobierno de España para que analizase la incidencia y la problemática de esta patología crónica en el seno del Consejo Interterritorial (CI) del Sistema Nacional de Salud (SNS). De la misma manera, se estimó entonces necesario difundir entre los profesionales sanitarios de atención primaria y especializada toda la evidencia científica disponible sobre dicho trastorno, demandando un protocolo de diagnóstico y unas alternativas terapéuticas específicas. Además, nuestros parlamentarios acordaron promover la inexcusable coordinación y colaboración con las asociaciones de autoayuda. Y es que, hablando en plata, se estimaba que la fibromialgia costaba a las arcas públicas unos 3000 euros por afectado y año.

En el año 2004, manteniendo una línea de actuación coherente con dichas demandas políticas, la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia publicó el manual titulado “FIBROMIALXIA”, que reproducía integramente el original de 2003 divulgado por el propio Ministerio de Sanidad y Consumo. Las sucesivas actualizaciones de éste y de otros consensos científico – asistenciales, deberían conseguir los objetivos de calidad en la formación continuada de los profesionales de la salud.

Pero, todavía queda pendiente la segunda parte, la imprescindible atención a los afectados, casi siempre mujeres jóvenes enfermas, y a sus familiares.

Y ahora, que me corrijan, si me equivoco. El pasado 28 de mayo de 2008, en el Pleno del Parlamento de Galicia, fue debatida una propuesta no de ley del Bloque Nacionalista Galego (BNG), solicitando el reconocimiento de la fibromialgia como enfermedad invalidante, con sus consiguientes derechos y beneficios, sociales y económicos. El Partido Popular (PP) añadió a dicha proposición una enmienda en positivo, demandando la creación en todos los grandes hospitales dependientes del Servizo Galego de Saúde (antes SERGAS) de unidades multidisciplinares destinadas al diagnóstico y al tratamiento específico de esta patología. De manera poco comprensible, parece ser que los partidos políticos (PSOE y BNG) que sustentan el gobierno bipartito de la Xunta de Galicia votaron en contra de la propia propuesta nacionalista.

He asistido como ponente y como oyente a varias jornadas específicas sobre el abordaje de la fibromialgia. Y aunque incluso todavía existen colegas que se muestran reticentes ante la existencia real de tal enfermedad, las asociaciones de afectados, insisto, mayormente mujeres jóvenes y enfermas, continúan demandando una atención multidisciplinar específica (fármacos, rehabilitación, apoyo psicológico, educación y soporte social) para su mal. Si este hecho tan sencillo sigue sin concedérseles, ¿cómo se les van a reconocer los derechos sociales que como pacientes tienen?

¡Ay, miñas donas, as vosas voces seguen a enche-lo vaso do silencio!

27 mayo 2008

LEY DE PENDENCIA

IMAGEN: "co-dependent_co-dependiente_jmrg®" (Flickr)


Sostiene el muy maniqueo Aloysius que existen leyes buenas y malas. Leyes malas, malísimas, fueron el apartheid sudafricano de 1948, la solución final del nazismo para los judíos y también aquellas otras que segregaban a los individuos de color en los estados sureños de Norteamerica. Mucha sangre corrió desde entonces, incluyendo la del malogrado Martin Luther King. Leyes buenas, grosso modo, son todas aquellas que salvaguardan los derechos individuales y colectivos. Pero, ocurre que en la práctica los problemas son intrínsecos a la interpretación de las propias leyes, siempre y cuando no se actúe con malicia, sobre todo considerando las lógicas limitaciones que afectan a los legisladores y a los jueces, como seres humanos que son. En democracia, las leyes malas se modifican o se depuran, según la voluntad popular. Pero, a la vez, lo menos deseable para una ley buena es que se convierta en neutra, porque se tenga que enfrentar a dificultades prácticas que impidan la consecución de los objetivos propuestos.

En los últimos días, he leído con cierta intranquilidad en los medios de comunicación especializados ciertas dudas y objecciones generadas precisamente por la puesta en marcha de la Ley de Dependencia en España. Una de las primeras tareas que se ha propuesto Dña Mercedes Cabrera, responsable del heterogéneo Ministerio de Educación, Política Social y Deporte es adelantar la revisión de dicha norma, prevista en principio para el año 2009. La aplicación de la misma está resultando demasiado compleja, la dotación presupuestaria con la que vio la luz fue claramente insuficiente, y a la gresca andan, como ya es habitual, unas Comunidades Autónomas con otras. Unilateralmente se reunieron el pasado 15 de mayo los responsables autonómicos de las comunidades gobernadas por el PSOE (Galicia inclusive), dejando fuera a los del PP, bajo el pretexto de no querer adaptarse a la norma. De la norma a la horma hay un breve paso ortográfico, pero en la vida cotidiana de todos aquellos ciudadanos españoles que esperan, como agua de mayo, las ayudas prometidas para auxiliar a sus parientes dependientes, ese paso se está conviertiendo en la travesía del desierto.

Mientras los médicos de familia y los trabajadores sociales se quejan porque cada vez se encuentran más enredeados en una maraña burocrática repleta de informes y contrainformes, ya empiezan a hacerse sentir ciertas voces expertas alertando sobre el anquilosamiento de la situación. Sin ir más lejos, el Dr. Pedro Gil, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) se muestra muy preocupado por la lentísima y pobre asignación de recursos. Él le echa la culpa a las pendencias políticas. No comprende como un derecho sociosanitario básico se deja en manos de las veleidades partidistas de los gobernantes. Como no podía ser menos, para salir airosos de este impasse, reclama la implicación conjunta de gobierno, autonomías, sociedades científicas y asociaciones de pacientes, de usuarios, de afectados, o como rayos se les quiera llamar. Para el Dr. Gil, antes de la puesta en marcha de la Ley de Dependencia, las ayudas se tramitaban con mayor agilidad. También desde el seno de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria se está reclamando la valoración justa y conjunta de la asistencia sanitaria y social, para mayor beneficio de los pacientes dependientes.

La última chapuza: el presupuesto de la Ley de Dependencia fue establecido en base al censo de dependientes de 1999. ¡En el 2008, estas cifras se han duplicado!.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/politica_sanitaria/es/desarrollo/1126991.html

Mientras está a punto de abrirse el suculento melón de la financiación sanitaria, algunos abogan porque el reparto de estos recursos económicos se haga por criterios de población, no sólo teniendo en cuenta el número total de habitantes, sino también factores como el incremento poblacional (flujos migratorios) y el porcentaje de ciudadanos mayores de 65 años. Con todos los prójimos dependientes que tenemos en Galicia y en Ourense, llegada la hora del reparto esperamos de nuestros gobernantes una excepcional defensa Siciliana. O numantina…

21 mayo 2008

LOBOS CONTRA CORDEROS



He encontrado leyendo en el libro de los libros unos provechosos versículos introductorios para el tema de hoy: “morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará” (Isaías, 11: 6). Mi muy ecléctico Aloysius es un apasionado defensor del valor poético de La Biblia. Se entusiasma con la lectura de tantas pasiones humanas, historias colmadas de amor, odio, piedad, traición, entrega, venganza y sacrificio. Sus páginas no pueden librarse de la condena permanente de la violencia.

En pasadas ocasiones me he ocupado de este desabrido tema: violencia de género, del hombre y macho contra la mujer y hembra, del fuerte contra el débil, de los niños indefensos empujados al abismo de la vejación y de la perversión, de los fuegos fatuos que alumbran los umbríos páramos de la iniquidad y la tortura, del empleo de la fuerza para doblegar la voluntad de los desvalidos.

Entonces, ¿por qué mi reincidencia? Porque han caído en mis manos dos textos verdaderamente conmovedores. El primero, un libro especializado debido a Patrizia Romito, de la Universidad de Trieste, titulado “Un silencio ensordecedor”. La portada de la edición inglesa muestra un montaje fotográfico estremecedor: un cementerio plagado de signos femeninos, clavados en la tierra a modo de cruces. Esta psicóloga italiana intervino como ponente en el Congreso Internacional sobre Violencia de Género que tuvo lugar en Valencia en abril de 2007, alertando sobre los peligros de la invisibilidad y la trivialización de la violencia contra las mujeres y los niños. Tuvo palabras muy duras contra el personal sanitario que abordamos estas cuestiones: falta de formación, indiferencia, connivencia y medicalización (psiquiatrización) de los mismos, reduciendo un complicado problema social a un diagnóstico clínico y sindrómico simplista y definido.

El segundo texto recoge las conclusiones del informe del Consejo General del Poder Judicial, analizando las sentencias dictadas por los Tribunales de Jurado entre los años 2001 y 2005, sobre homicidios o asesinatos entre los miembros de la pareja o la ex pareja. No se puede resumir aquí la complejidad de sus 33 páginas, pero sí podemos destacar que de las 147 sentencias, sólo una fue absolutoria. La participación de hombres y mujeres en los jurados fue equilibrada. El 64% de las sentencias calificaron el hecho luctuoso como asesinato, es decir, consideraron en el crimen las características agravantes de alevosía, ensañamiento y recompensa o beneficio. La mayoría de las mismas recogieron datos referentes a la extraordinaria brutalidad ejercida por el agresor, al carácter mayoritariamente sorpresivo del atentado y a la explotación de la indefensión de las víctimas.

En el 94.5% de las ocasiones, el autor del crimen fue un varón, un machote, un semental, un lobo contra un cordero.

16 mayo 2008

XOSÉ VILAMOURE



"Boxeador nº 16"


La plástica líquida de Xosé Vilamoure. La opaca densidad radiográfica de su obra rápida, toda su impulsividad pictórica concentrada, recreada en un capítulo titulado "Pinturas de los 15 segundos". Pero, ¿realmente es posible plasmar sentimientos artísticos tan profundos con la misma celeridad con la que un púgil envía a la lona a su pujante adversario?. Yo creo que sí...




"Insecto 3"


Xosé Vilamoure soñó insomne la miríada de insectos que poblaron las pesadillas de Modest Petrovich Musorgski durante su terrible noche en el Monte Pelado. Extraños seres alados con los aguijones afilados prestos para la escabechina. La sangre es una tinta roja que se desliza por el lienzo hasta el borde, sin gotear más allá de esa tenue frontera que separa la vigilia del sueño... ¡Líbranos, Señor, de todas esos horribles dípteros de diabólico rostro humano!

"Autorretrato dos pantalóns brancos"

Pero la mayor potencia ilustrativa de Xosé Vilamoure radica en sus autorretratos: siempre ese cráneo taciturno y esferoide, reposando su calavera monda y lironda sobre una tabla de madera maciza salvada de los incendios boreales en los bosques del Pleistoceno. Un retrato plano, de manos hoscas huérfanas de trimensionalidad, un navegante solitario que te mira directamente a los ojos, sin parpadear, escudriñándote desde los desleídos colores del fondo de un pozo de gélidas aguas, como las del atribulado y encolerizado Mar de los Sargazos...


Mucho merecen la pena. Sin duda alguna

GASTO FARMACÉUTICO


IMAGEN: "Amphetamine Com Tab 7.5MG" de jisanna (Flickr)


Unos de los temas que más traen de cabeza a los políticos y a los gestores sanitarios es el gasto farmacéutico. A pesar de que a todos nos parecen insuficientes, los presupuestos dedicados por los gobiernos central y autonómico a la financiación sanitaria no paran de crecer. La atención a la enfermedad, entendida ésta como una pérdida de un derecho al bienestar, se ha convertido en una reivindicación personal y colectiva cada vez más pujante.

De esta pasta gansa, permítanme la licencia repostera, el trozo más grande del pastel se lo llevan los gastos de personal. Si no me creen, observen el ejemplo de nuestra querida Auriavella. ¿Qué empresa en Ourense encabeza este ranking particular, con varios miles de trabajadores en nómina? Indudablemente, la sanidad pública.

Poco queda para la prevención de la enfermedad. Después de pagarles cada mes a los profesionales que colaboran en el cuidado de nuestra salud, nos queda apencar con el gasto farmacéutico. El montante de lo que todos tenemos que pagar en medicinas y demás accesorios sanitarios, desde los sufridos pañales de incontinencia hasta la más humilde de las jeringuillas y agujas, con las que nos extraen la sangre necesaria para analizar nuestros colesteroles buenos y malos, resulta a todas luces estratosférico.

En demasiadas ocasiones, realmente no nos damos cuenta de esta sangría de ingentes cuartos. Los medios de comunicación nos alertan del gasto en medicamentos, nos informan de lo buenos, bonitos y baratos que son los genéricos y hasta las administraciones públicas nos han hecho llegar a nuestros domicilios las más conocidas como “facturas sombra”, unas notas que no hay que pagar, pero que nos notifican cuánto nos ha costado a todos los contribuyentes la reciente histerectomía de la parienta, de nuestra santa, como diría el inefable y añorado Paco Umbral.

Pero existe oculta una gran masa de hielo subacuática de este colosal iceberg denominado dispendio sanitario. Me estoy refiriendo al gasto de la farmacia hospitalaria. Acabo de leer unos datos publicados por Juan Simó, un estudioso de tan controvertida materia, y es para acojonarse. Tomando en consideración cifras difundidas a finales del 2007 por el propio Ministerio de Sanidad, referentes al gasto en farmacia hospitalaria por las diferentes Comunidades Autónomas entre 1999 y 2005, resulta que esta partida creció en España durante dicho período algo más de un 93% por persona protegida, lo que supone un 37% sobre el total del gasto sanitario público. En otras palabras, el gasto farmacéutico hospitalario creció el doble que el mismo desembolso por cada persona a través de las oficinas de farmacia. Al final, y sin que sirva de precedente, me veo obligado a darle la razón a mi muy metafísico Aloysius, que continúa recomendándoles a sus prosélitos aquella carallada de más Platón y menos Prozac...

¡Más Chavasqueira!

03 mayo 2008

SELECCIÓN SEXUAL


No se dejen engañar por el título; el tema no tiene connotaciones pornográficas ni deportivas. Sólo pretendemos una breve reflexión sobre determinadas informaciones publicadas recientemente en los medios de comunicación. Desde siempre han existido parejas preocupadas por la elección prenatal del sexo de sus futuros hijos. Los motivos, múltiples y variopintos. Leyes sálicas promulgadas por monarcas deseosos de un primogénito y heredero al trono de sexo masculino, políticas nacionales de control de natalidad que solamente permiten un descendiente por pareja, inmersas en un magma de caducos prejuicios socioculturales más proclives al nacimiento de niños que de niñas (China, India), o graves dramas familiares en los que la única esperanza de salvación para un hijo aquejado por una grave enfermedad congénita, ineludiblemente pasa por el nacimiento de un hermano sano capaz de donarle la salud y la vida.

Hasta hace poco tiempo, cuando las técnicas de los laboratorios de fertilización no permitían tal selección, los remedios populares han pivotado en las más peregrinas ocurrencias. Unos propusieron colocar un martillo debajo de la almohada, costumbre ancestral tal vez heredada de los vikingos adoradores de Thor, el hijo de Odín, portador eterno de tan emblemática herramienta, supongo que para que el embrión engendrado se decantase hacia la virilidad y el porte marcial. Otros, más hedonistas, se muestran más partidarios de la ingesta de café, supuesto vehículo propulsor hacia el óvulo de los espermatozoides portadores del cromosoma Y. No se rían, que la cosa no tiene coña.

En la Universidad británica de Exeter, alguien se ha estado entreteniendo con tan trascendentales cuestiones. Fiona Mathews ha dirigido estas investigaciones. Ha entrevistado a más de 700 mujeres embarazadas y ha deducido de sus datos que el desayuno de alto contenido calórico, en especial el que incluye abundantes cereales, podría facilita que el embrión engendrado sea de sexo masculino. Sin embargo, en modo alguno se atreve a proponer a las futuras mamás que deseen tener niñas que no desayunen. Hallazgos similares encontró esta investigadora respecto a la ingesta de sodio, potasio y calcio, corroborando aquellas cuentas de la vieja que recomendaban dietas saladas para asegurarse un vástago masculino. ¿Y si fuera verdad con los percebes?

Existen especies animales, como los caballos y las vacas, en las que se ha demostrado estadísticamente la mayor probabilidad de parir machos cuando las hembras gestantes están bien alimentadas. En las clínicas de fertilización se conoce que altas concentraciones de glucosa en los cultivos celulares favoren la supervivencia de los blastocistos masculinos.


Habrá que seguir investigando. Tal vez la multinacional Kellogg´s ® esté interesada en demostrarlo en China o en la India, quién sabe.

28 abril 2008

EMBALAJES


Imagen: "Cárcel de hielo", de Kayla (Flickr)
Enfrascados en una amena tertulia, la otra tarde valorábamos un grupo de compañeros la posición que la Psiquiatría ocupa dentro de las actuales especialidades médicas, como si todavía hoy no terminase de encontrar su espacio definido. Los psiquiatras clínicos se quejan con razón, porque tienen que trabajar con pacientes que nunca presentan signos, sino más bien síntomas. Además, en la mayoría de las ocasiones, pueden resultar inespecíficos. Pero el avance de las técnicas diagnósticas poco a poco se va extendiendo también a su intrincado campo asistencial. Conseguirá el desarrollo de una psiquiatría más biologicista, genética y molecular, si se me permiten estas licencias. Tal vez, todo este proceso termine en un retorno a los orígenes, y los psiquiatras del futuro se vuelvan a convertir en neuropsiquiatras, un híbrido profesional a medio camino entre el médico teórico, exégeta e intuitivo, el alienista clásico experto en el estudio de la enfermedad mental, y aquel otro científico embarcado en la apasionante aventura del descubrimiento de las causas físicas y químicas de cada trastorno mental.

Para terciar en la porfía, sostiene el especulativo Aloysius que la Psiquiatría es la más joven de las especialidades médicas. Diversas corrientes teóricas, desde el psicoanálisis a la antipsiquiatría, pasando por los catálogos de enfermedades (tipo CIE o DSM) han podido contribuir a cierta indefinición pragmática. Se defiende a capa y espada que el acceso a la estructura y funcionamiento cerebral no resulta técnicamente sencillo. Y por último, como el ecuánime Rey Salomón, tampoco se convierte en el valedor de las corrientes puramente genetistas y hereditarias, pues el influjo del medio ambiente en la salud y en la enfermedad humanas resulta indudable.

Postula mi inquietante amigo que, a partir de ahora, busquemos la respuesta en el embalaje, en el envoltorio de nuestros genes, en lo que los expertos denominan epigenética; en otras palabras, en los cambios reversibles de nuestro ADN que hacen que unos genes se expresen o no, según las influencias del medio ambiente. Los cromosomas, esos bastoncillos fundamentales en los que se almacena la mayor parte de nuestra información genética, en cierta manera estarían cubiertos por la denominada capa epigenética, una estructura crucial para el desarrollo de determinadas enfermedades causadas por mutaciones, como por ejemplo algunos cánceres, ciertas enfermedades mentales (esquizofrenia), implicada también en el crecimiento, en el envejecimiento y en las sutiles diferencias entre gemelos idénticos.

Existe en el Japón un arte tradicional del empaquetado. Se llama Otsutsumi. No es que desde estas líneas estemos proponiendo que se le preste más atención al continente que al contenido, pero en medicina, como en tantas otras cosas de la vida, todavía nos queda mucho que aprender. Y no olvidemos que el envoltorio, si es coqueto, siempre ha mejorado el regalo.

22 abril 2008

MEDICOS ENFERMOS


"Wings of life": imagen de bossbob50 (Flickr)
A principios de los 90, se estrenó en nuestro país una película protagonizada por el versátil actor norteamericano William Hurt. Se titulaba “El Doctor” y su directora era Randa Haines. En este film, Hurt interpretaba el papel del Dr. Jack MacKee, un afortunado galeno cuya vida convulsiona drásticamente cuando le diagnostican un cáncer de laringe. A partir de ese preciso instante, comienza a ver la medicina desde el insospechado punto de vista del enfermo, comenzando su largo peregrinar por diferentes servicios hospitalarios en la procura de un diagnóstico y un tratamiento. Me informa el muy leyente Aloysius que esta ficción cinematográfica está basada en un libro, quizás hoy en día descatalogado, titulado discursivamente “Un poco de mi propia medicina: cuando el médico se convierte en paciente”. Fue escrito por el Dr. Edward Rosenbaun, relatando sus propias experiencias como paciente.

En estos días, he descubierto las historias de dos magníficos compañeros. Con sus comportamientos ejemplares, como médicos y pacientes, se han convertido en el paradigma de todo lo que el ser humano aspira a ser. El primero de ellos se llama Carlos Cristos, afectado por una enfermedad neurológica degenerativa denominada Atrofia sistémica múltiple, incurable, mortal. Es un gallego de Vigo, de apenas 47 años, que desde hace años ha ejercido, al igual que tantos paisanos nuestros, su labor asistencial lejos de la tierra natal. Polifacético, médico de familia, músico, piloto de vuelo libre, montañero y colaborador radiofónico, decidió dejar para la posteridad su magnífico testamento vital en la película “Las alas de la vida” (Gorgos Films). A partir de una idea original del propio médico enfermo, la película ha sido realizada por el director Antoni P. Canet, resultando galardonada en varios festivales cinematográficos.

La segunda historia la protagoniza el Dr. Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes, otro joven gran médico comunicador, cuyas colaboraciones habituales podemos encontrar en diversos medios de comunicación. Autor reciente del libro “Cáncer. Biografía de una supervivencia”, ha quedado convertido en el fiel relato de sus vivencias como afectado por tan desesperante enfermedad. Con poco más de 40 años, dice el Dr. Jovell que nació bajo el signo de cáncer y que se ha acostumbrado a convivir con dicha patología, primero, porque fue padecida por sus antecesores, y más tarde, por él mismo. El cáncer no es una enfermedad, sino tres: la física, que hiere el cuerpo, la psicológica, que aflige el espíritu, y la social, la más grave de todas, cuyo nombre es soledad.


La literatura (y el cine), en la vida de Carlos y de Albert, se han erigido en armas de fenomenal potencia para abordar con serenidad el final de sus días. Sostiene Aloysius que a todos nos ha de llegar la hora, pero, alcanzado tan trascendental momento, experiencias semejantes como las de los que nos han precedido, a buen seguro servirán como bálsamo reconfortante. Y es que, hasta de la enfermedad y de la muerte, debemos aprender algo.

14 abril 2008

LO BUENO DE LO MALO


IMAGEN: "GERMS!!" de Germ (en Flickr)

De visita en el Trinity College de Dublín, me encontré al atardecer con una concurrida feria de libros usados, una de tantas de las que los alumnos realizan para recaudar fondos para algún viaje de estudios. Por dos euros adquirí “The Emperor´s New Mind”, del mítico Roger Penrose, un tocho de 600 páginas en la edición de Oxford University Press de 1989, que trata sobre computadores, la mente y las leyes de la Física; por ahí lo tengo aparcado, para leerlo cuando los estorninos regresen a Auriavella. Mucho más económico resultó “Man againts germs”, de A.L. Baron, apenas cincuenta céntimos de euro por una edición original de 1958, un personal viaje por el mundo de los gérmenes.

Sostiene el pasteurizado Aloysius que la Microbiología es una de las especialidades médicas más apasionantes. El otro día, un paciente con la nariz atrampada por un incipiente catarro primaveral, colérico despotricaba contra virus y bacterias. Le di la razón parcialmente, porque esas formas de vida son mucho más antiguas como habitantes en este planeta que nuestra presuntuosa especie humana. Tras recetarle paracetamol genérico, le conté esta historia protagonizada por el Bacillus cereus.

Este peculiar germen, capaz de reproducirse mediante esporas, está implicado como agente causal en determinadas intoxicaciones alimentarias, pues desde el suelo es capaz de infectar la leche, las cremas, los cereales y determinados postres, como por ejemplo los flanes. Su originalidad infectiva radica en su habilidad para fabricar toxinas específicas, una diarreica y la otra emética, causante de vómitos. Su período de incubación es relativamente corto, pues los primeros síntomas de la enfermedad aparecen entre 4 y 16 horas tras la ingesta del alimento por él contaminado.

Sin embargo, soluciones líquidas con concentraciones estandarizadas de Bacillus cereus, son empleadas por los técnicos para restaurar el daño producido en las piedras arquitectónicas. Y todo ello gracias a la facultad de esta bacteria para sintetizar carbonato cálcico, un reparador natural de las superficies minerales. Asiente circunspecto Aloysius porque él mismo, durante su última visita veraniega a su cofrade Quasimodo, observó cómo unos especialistas empleaban este método para recomponer las maravillosas construcciones pétreas de la Catedral de Nôtre-Dame, en París.

Esta historia no figura en el libro del Dr. Baron. Ni tampoco la del Dr. Brotzu, profesor de Bacteriología de la Universidad de Cagliari, que observó que las aguas de esa bahía se mantenían libres de bacterias patógenas, a pesar de los bañistas y de las aguas fecales allí vertidas. En 1948, aisló en las mismas el hongo Cephalosporium acremoniun, productor de un potente antibiótico de la familia que hoy en día conocemos como cefalosporinas.

08 abril 2008

HOMO GRAVIDUS


PÓSTER de "JUNIOR"

Sin haber pisado Atapuerca en su vida, solar patrio donde acaban de descubrir los restos del europeo más antiguo por el momento, sostiene el inefable Aloysius que, en pleno siglo XXI, el homo gravidus ha venido a sustituir en la escala evolutiva al homo sapiens, de la misma manera que en su día éste sucedió al homo erectus. Y es que alguno de sus compinches lo traen abombado preguntándole cómo es posible que un hombre se quede embarazado. Le recuerdan aquel montaje que hace unos años protagonizó el controvertido artista japonés Lee Mingwei.

Pero vayamos por partes. Para que una gestación sea posible, es necesaria la ortodoxia corporal masculina y femenina, pero sobre todo esta última, porque el hombre, de momento, apenas aporta unos cuantos millones de diminutos gametos cabezones flagelados. En el caso de la hembra, además de un adecuado y específico ambiente hormonal, es necesario un aparato genital en buen funcionamiento: vagina receptiva, útero en estado óptimo, trompas de Falopio permeables y ovarios con capacidad suficiente para producir óvulos. Y todo ello en consonancia con el sexo genético de cada individuo que, salvo estados patológicos, en la mujer es XX y en el hombre XY.

Por su especial biología, el varón podrá disfrutar de una mayor o menor potentia coeundi, pero nunca estará dotado de potentia generandi o capacidad gestante. Por ello el cacareado embarazo del transexual Thomas Beatie (nacido Tracy Lagordino – sexo XX) se trata de una gestación femenina en toda regla. Con la ayuda de complejas técnicas reproductivas, el equipo médico que lo trata ha conseguido que sus gonadas y su útero vuelvan a funcionar, revirtiendo el estado hormonal (androgenización) que en su día, junto a la mastectomía, le hizo adquirir caracteres sexuales secundarios masculinos: sin senos y con barba.

Psicológicamente, Thomas desde siempre se sintió un hombre atrapado en un cuerpo de mujer. Por ello decidió cambiar de sexo: físico y civil. Pero también conservó la integridad de su aparato genital femenino, y como su pareja era estéril, Thomas decidió emprender su particular aventura. De esta manera, ocho años después de su última menstruación, Thomas adquirió semen congelado en un banco de esperma para que su esposa se lo introdujera en el útero mediante una larga jeringuilla. Ahora ambos esperan una niña, y esta historia continúa…

Muy diferente es el caso de Sanjú Bhagat, ciudadano hindú de Nagpur. En 1999, los médicos decidieron operarle porque presentaba una enorme tumoración abdominal. Imagínense la tremenda sorpresa del equipo quirúrgico cuando encontraron en el interior de Sanjú el cuerpo de un bebé. Se trataba de un hermano gemelo inviable, un excepcional ejemplo de la rarísima malformación denominada fetus in feto; en otras palabras, una gestación gemelar en la que un embrión puede desarrollarse en el interior de su propio hermano.

Señores, llega el buen tiempo. Cuidado con las barrigas mondongueras y cerveceras… Pueden inducir a engaño.

26 marzo 2008

SUPERHEROES


"The Physics of Superheroes" por abdurmalik

Anda muy escamado Aloysius por lo que él considera un enaltecimiento permanente del trallazo, de la vejación y del salivazo, receloso del elogio y el culto a la violencia, irredento de la brutalidad. Pobre iluso, pensaba que mientras la humanidad fuera progresando, las irracionales actitudes tribales, la ley del más fuerte, las junglas de asfalto, los corrales mixtos de mansos y cabestros, la impiedad con los desvalidos… irían desapareciendo de la faz de la tierra. ¡Ni con vacunas! Y es que últimamente ya ni se atreve a encender su televisor. Tampoco a leer la prensa, ni siquiera a sintonizar su viejo aparato de radio. Preocupado se pregunta si realmente la humanidad continua progresando. La mayoría de las tardes lluviosas de todos los marzos, entorna los ojos y libera de ataduras su imaginación. Contentos y radiantes, aparecen entonces los superhéroes.

Una Heidi risueña que sobre las densas nubes coge carrerilla con su columpio, se balancea cada vez con más fuerza, y cuando llega al máximo de su energía cinética, juntos los dos pies descalzos le propina un sonoro puntapié a todos esos pederastas que mancillan el honor de los inocentes, a los que alborotan el sueño de los juguetes, a los detestables secuestradores de niños que se recrean con el dolor de los desaparecidos.

Un Capitán América vestido con los colores del Atlético de Madrid, protege de todo mal bajo la blanca estrella de su escudo a todos los bárbaros, a todos los intransigentes, a todos los iracundos y a los desvariados de la rabia y el odio desatados por sus semejantes, por las turbas ultra del aquí te pillo, aquí te mato.

Un Sandokán gallardo y barbado, con un corazón de tiza tatuado en un brazo, persiguiendo cimitarra en mano a los atilas hogareños, a los acosadores de las aulas, a los machos de sopapo ligero, a los verdaderos tigres encargados de cuidar apriscos de corderos.

Una Mafalda con acento porteño, experta en artes marciales, con el cabello cardado con laca para que nunca se despeine en las peleas, como el diminuto Alan Ladd que se curraba con los gañanes en las películas de vaqueros de la sesión infantil, patrullando en el Metro de la gran ciudad acompañada por Snoopy y Rin Tin Tin, ahuyentando a los lobos xenófobos, para que ninguno vuelva a clavar sus dentelladas en las morenas carnes de las muchachas que solitarias regresan a sus casas desde el tajo.


Un Capitán Trueno recién salido de la canción de Asfalto, para que siempre gane el bueno, espantando con los roídos calzones de Goliat a todos los que emponzoñan las aguas del planeta, a los que arrasan los bosques, a los que matan focas a palo limpio, a los opulentos que campan sobre el ruido de las tripas de los menesterosos. Aloysius le manda sentidos recuerdos, para él y para Sigrid, su novia sueca.

20 marzo 2008

SALUD E INMIGRACION


Imagen: "Public Health Service Nurse and Patient" por pingnews.com
Intentado descubrir cuál es el mejor, debatíamos la otra mañana sobre los sistemas sanitarios del mundo. Como en otras cosas de la vida, todo depende del ojo con que observemos el fenómeno. A pesar de sus deficiencias, yo sigo inclinándome por nuestro sistema, y no por chauvinismo barato, sino por la equidad y universalidad del mismo. Me parecen cualidades muy valiosas, que todos debemos proteger y conservar. Para ello, políticos y gobernantes deberían destinar más recursos económicos a la sanidad pública.


Resulta fehaciente que nuestro país se ha convertido en una tierra de promisión para los inmigrantes. Este hecho se está dando por varias razones. Desde hace un tiempo excesivo, los españoles, y los gallegos en particular, se han visto desafortunadamente abocados a la emigración como opción de vida. Demasiados paisanos nuestros echaron profundas raíces en diversas naciones europeas y latinoamericanas. La inestabilidad política y social en varias de estas últimas ha provocado el retorno patrio de muchos de sus descendientes. Por otra parte, la bondad climática, la riqueza del patrimonio cultural y la amplia oferta de servicios sanitarios y sociales han servido de estímulo para que inmigrantes de otras nacionalidades hayan elegido España como lugar de residencia. Y lo ideal es que este asentamiento vaya siempre acompañado de un medio legal de subsistencia (un trabajo o una pensión, por ejemplo) porque, de lo contrario, pueden aparecer los conflictos. Sobre los derechos y los deberes de los inmigrantes se continúa debatiendo en los foros políticos. Las posturas se sitúan dentro de un amplio abanico: desde el café para todos hasta la exigencia de un contrato de intenciones.


Tengo la impresión que a los españoles les preocupa más la delincuencia extranjera organizada que el uso de los servicios sanitarios por parte de los inmigrantes. Respecto a la sanidad, traigo a colación unos datos recientes extraídos de la prensa especializada.

En primer lugar, según datos de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, los inmigrantes acuden menos a los servicios sanitarios que los propios españoles. Traducido en dinero contante y sonante, por cada 12 euros que los inmigrantes aportan administrativamente a la sociedad, reciben solamente 1 euro en servicios sociales, sanitarios y educativos.


En segundo lugar, consultando la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE) 2006, con respecto a hace 20 años, la utilización de los servicios sanitarios en nuestra nación se ha incrementado en 13 puntos, a expensas sobre todo de la atención urgente. Profundizando un poco más en este documento publicado por nuestro Ministerio de Sanidad y Consumo, observo que apenas existen diferencias en la utilización de servicios sanitarios entre el colectivo nacional y el extranjero. Respecto a la atención urgente, el 3% de los españoles y el 4.3% de los extranjeros fueron sus demandantes durante el último mes. Más o menos la mitad de los españoles y de los extranjeros suele frecuentar los servicios de atención primaria, mientras el 11% de los españoles y el 9% de los extranjeros acude a la medicina privada. Universalidad y equidad, grandes propósitos.

11 marzo 2008

EL PRECIO DE LAS COSAS


"MONEY" by TW COLLINS

Mi buen amigo Adolfo Obeso me ha regalado el estupendo libro titulado “Los vendedores y las civilizaciones”, patrocinado por la empresa Würth ® para conmemorar su XXX aniversario en España.

En sus primeras páginas, Eudald Carbonell, codirector de la Fundación Atapuerca, nos cuenta que hace más o menos 10000 años, diferentes poblaciones se iniciaron en el intercambio de recursos por necesidades económicas y sociales. Este hecho singular supuso el fértil sustrato para aquella actividad que hace ya 60 siglos se transformó en un comercio incipiente. Primero fue el trueque, el intercambio de bienes y objetos. Más tarde, con la invención del dinero, a cada cosa se le asignó un valor, un precio.


Y viajando velozmente en esta imaginaria máquina del tiempo, aterrizamos en los días presentes, con las cuestiones comerciales funcionando casi de la misma manera. Precios justos e injustos. Guerras del petróleo y OPAs hostiles. Interminables debates políticos sobre el coste de las cosas que siempre acaban igual, con nuestros bolsillos más vacíos y los precios permanentemente en ascenso. ¿Alguien podría decirme alguna cosa que hoy en día cueste menos que hace 10 años?

Acabo de conocer los resultados de un trabajo de investigación que se ha publicado en la prestigiosa revista médica JAMA. Elaborado por la Universidad de Duke y el influyente MIT (Instituto Tecnológico de Massachussetts), demuestra el efecto placebo del precio de los medicamentos.


Los discípulos de Galeno definimos como placebo a toda aquella sustancia inocua, sin ningún valor terapéutico, que suministrada a los pacientes, les provoca un efecto sugestivo benéfico.


Pues bien, los investigadores norteamericanos escogieron un grupo de 82 voluntarios a los cuales les aplicaron suaves descargas eléctricas en las muñecas, para valorar su tolerancia al dolor. A todos se les proporcionó el mismo tratamiento con un comprimido de placebo, siendo valorados antes y después de dicha administración. Transcurrido un tiempo prudencial, a la mitad de los pacientes se les dio un folleto informativo donde su tratamiento se calificaba como un innovador analgésico que costaba 2.5 dólares por unidad. A la mitad restante, se les facilitó un folleto idéntico, con la salvedad de que el precio ahora anotado para el supuesto analgésico consistía en 10 céntimos por píldora, sin darles más explicaciones.

Pues bien, en el grupo tratado con el placebo caro, el 85% de los pacientes comunicó una disminución en el dolor padecido tras el choque eléctrico, porcentaje que cayó hasta el 61% en el grupo tratado con el placebo barato. Entonces, nos va quedando más claro por qué algunos pacientes piensan que los genéricos, o las marcas más baratas de los medicamentos, no son tan efectivos. Nos los temíamos.

04 marzo 2008

IMPULSOS ATAVICOS

Confieso que la lectura de ciertas noticias relacionadas con los avances del saber me suelen dejar perplejo. En la revista “Psychological Science”, acaban de publicarse los resultados de unas investigaciones llevadas a cabo por las psicólogas Paola Bressan y Debora Stranieri, de la prestigiosa Universidad de Padua. Resulta que las mujeres se sienten más atraídas por los hombres con pareja; ya se sabe, mejores cualidades respecto a la fidelidad, la compañía, la paternidad, la seguridad y la convivencia.

Pero todo esto cambia radicalmente durante los días más fértiles del ciclo femenino. La tortilla da la vuelta, por una incomprensible cuestión de huevos. Justo en esa etapa de apenas unos cinco o seis días, que se repite cada mes en la mayoría de nuestras paisanas hasta la llegada de la menopausia, los solteros y sin compromiso acapararían las preferencias femeniles, tal vez por un incierto instinto atávico iniciado en el lejano Pleistoceno. Las investigadoras italianas concluyen que, de esta manera, las mujeres se decantan por la convivencia con los machos dotados con peores cualidades genéticas porque suelen ser mejores compañeros, pero obtendrían los mejores genes a partir de las relaciones extramatrimoniales. Una vez asimiladas estas deducciones, el suspicaz Aloysius me plantea diversas cuestiones.

La primera de ellas presupone que un varón, al decidir cohabitar con una mujer vinculado como pareja estable, deteriora manifiestamente su carga genética. Y no sólo eso, sino que encima puede transmitir más taras a su descendencia. Conclusión: ni te cases, ni te embarques. Esto me recuerda aquel chascarrillo del laboratorio de investigaciones animales, en el que unos sádicos científicos le iban arrancando una a una las ocho extremidades a una araña. Simultáneamente, le iban dando órdenes verbales para que el insecto se moviera caminando. Cuando el pobre animalillo se quedó sin patas, no pudo desplazarse más. Conclusión de aquellos chalados: al arrancarle a la araña la última pata, ésta se vuelve sorda.



Basándose en el estudio paduano, Aloysius justifica por qué en España, si se hicieran pruebas generalizadas de paternidad, se comprobaría que casi el 10% de nuestros paisanos no son hijos de sus padres “oficiales”. Y es que circulan por el suelo patrio muchos célibes desaprensivos que, no contentos con buscarse la vida con las solteras y sin compromiso, atacan sin piedad a la mujer del prójimo. El giro lingüístico es verdaderamente tremendo, pues ahora muchos pasarían a ser hijos de soltero.

Existe otro estudio realizado con ratones de laboratorio en la Universidad Mc Master de Ontario (Canadá), que demostró que las ratas preferían a los varones que anteriormente había copulado con más frecuencia. Curiosamente, al privar a las roedoras de su fino sentido del olfato, esta parcialidad desaparecía.


Hace ya unos años, recuerdo haber leído un trabajo de similares características. Esta vez, las predilecciones de las damas se inclinaban hacia los machos cuyo olor corporal les recordara más fielmente al de sus propios padres. Insiste el taimado Aloysius que entonces habremos de volver a la gomina Patrico ®, al melifluo perfume Varon Dandy ® y al recio masaje Floid ® para después del afeitado. Por si las moscas… del Pleistoceno.

26 febrero 2008

EL SINDROME DE ALIENACION PARENTAL


"MANCHAS": imagen de ALEXANDRE SEVERO (Flickr photos)

Pie de esta foto:
"Antes de julgar qualquer coisa, pro bem ou pro mal, é sempre bom lembrar que há 3 versões para a mesma história: a minha, a sua e a verdadeira.--Três meninas foram achadas em um barraco ontem, em Jaboatao, depois de ficarem mais de 15 horas desaparecidas. Segundo elas, elas teriam sido dopadas e estupradas".
Sostiene el reflexivo Aloysius que el encabezamiento de un artículo de prensa se parece mucho al aspecto físico de las personas: si es agradable a los sentidos (sobre todo a la vista y al olfato), anima a profundizar en el conocimiento. A pesar de las noticias que publican, todos los periódicos huelen igual, ni bien, ni mal. Pero los titulares y las cabeceras entran por los ojos. Espero que título de esta colaboración no les disuada de continuar con su lectura.

El síndrome de alienación parental (SAP) corresponde a una entidad ontológica descrita por primera vez en 1985 por el psiquiatra norteamericano Richard Gardner. En líneas generales, este síndrome describiría aquellas situaciones en las cuales uno de los cónyuges, generalmente la madre, tras una ruptura matrimonial complicada, realiza una especie de lavado de cerebro a sus hijos con la finalidad de ponerlos en contra de la figura paterna. Según los expertos, esta circunstancia ha sido alegada en varios juicios realizados en Estados Unidos, con el resultado de controvertidas sentencias en las que se devuelve la custodia a padres abusadores y maltratadores. Algunos niños así afectados han llegado a suicidarse.

Hoy en día, la figura de Gardner es considerada como la de un paria biologicista, un híbrido entre pedófilo y machista. Se quitó la vida en el año 2003. Sus tesis nunca tuvieron la aprobación de la comunidad científica internacional y, además, tuvo que autofinanciarse la publicación de su denostado libro sobre el SAP. Llegó a defender las relaciones carnales entre adultos y niños como una parte más del repertorio natural de la actividad sexual humana, pues los jóvenes sexualizados suelen reproducirse a edades más tempranas. Otras perlas de sus insanas teorías clasificaban a las hembras como sujetos pasivos y masoquistas, a las cuales les proporciona placer el maltrato, necesario peaje a pagar para conseguir el ansiado premio del esperma.

Traigo este supuesto síndrome a colación porque acaban de reunirse en el Colegio Médico de Barcelona una serie de expertos en la materia (psiquiatras, pediatras, médicos de familia, forenses y magistrados) para censurar las teorías de Gardner. La conclusión: el SAP supone una peligrosa especulación pseudocientífica, alertando sobre todo a los juristas para evitar sentencias que menoscaben los derechos del menor.

Mientras escribo estas letras, recuerdo que hoy he tenido que desayunar leyendo unos periódicos que informaban sobre la muerte de tres mujeres a manos de sus parejas. Ya vamos de tres en tres, para superar antes tan terribles estadísticas. Y ayer mismo ojeaba un número atrasado de la revista europea de la OMS “Entre Nous”, sobre salud sexual y reproductiva. Repasaba la situación de la violencia contra las mujeres en nuestro continente. Existe un programa específico de la Comunidad Europea llamado Daphne III, dedicado a la prevención y la eliminación de la violencia contra la infancia, la juventud y las mujeres para el período 2007 – 2013. Tiene este nombre en recuerdo de la ninfa Daphne, convertida en laurel para salvarse de la persecución y el acoso del dios Apolo. Cantaba García Lorca: “por las ramas del laurel, van dos palomas oscuras… la una era la otra y la muchacha era ninguna”.


Por su interés, en el siguiente vínculo pueden leerse algunos argumentos del propio Gardner en su defensa. Son de 1999.


CLASE DE GENÉTICA


"BLUE DNA" por SMASIN (Flickr photos)
Mi profesor Ángel Carracedo ha visitado Auriavella en dos recientes ocasiones, ambas separadas apenas unos días una de otra. Partió contento y satisfecho de vuelta hacia su magisterio compostelano pues muchos fuimos los que nos acercamos a escucharle, primero, en la conferencia que pronunció en la Academia Médico – Quirúrgica del Colegio de Médicos de Ourense, y después en su disertación divulgativa sobre el ADN dentro del Foro del diario La Región. Me quedé con las ganas de preguntarle muchas cosas, que permanecerán pendientes para una próxima ocasión.

Entre el público presente descubrí a varios antiguos compañeros y compañeras de facultad. En 1986, el profesor Carracedo impartía una parte sustancial de la asignatura de Medicina Legal. Nuestra opinión fue unánime. Este maestro, sorprendentemente, conserva casi el mismo aspecto de entonces, mitad Woody Allen, mitad seductor del campus universitario, tal vez con alguna que otra cana en su cabello que entonces no existía. Aparenta no haber engordado ni siquiera un solo gramo. Y eso que veinte años son muchos. Sospecho que de tanto darle vueltas al ADN, este buen hombre haya descubierto el secreto de la eterna juventud y lo mantenga oculto a la mirada de los mortales.

También me produjo una gran satisfacción conocer la cantidad de jóvenes paisanos ourensanos que capitanean los trabajos de investigación punteros en su servicio. Espero que los responsables de turno mantengan su fidelización científica a la universidad compostelana, y no se vean abocados a la emigración, a la fuga de cerebros.

Hace un año aproximadamente, el grupo de trabajo sobre Enfermedades Genéticas y Raras de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria reclamaba mayor formación para los médicos de atención primaria en el campo de la genética clínica. Hace unos días, leí un artículo de opinión en el que el autor se planteaba si el futuro de los cuidados médicos pasa por la medicina clínica o por la bioingeniería, y cómo esta circunstancia debe ser tenida en cuenta desde ya mismo a la hora de formar a los facultativos venideros. Y es que, por mucho que avanza la tecnología sanitaria, todavía de muchas enfermedades solamente conocemos la envoltura, es decir, los síntomas, mientras que el origen de la patología continúa velado, como por ejemplo ocurre en esas terribles enfermedades neurológicas degenerativas que acaban rápidamente con la vida de nuestros prójimos, sin que exista por el momento ni remedio ni esperanza para ellos.


Pero, los avances continúan, inexorables. El último: la compañía CellTraffix ha comercializado un dispositivo que se implanta en el interior de un vaso sanguíneo con la finalidad de capturar células madre; éstas podrán servirle al individuo en cuestión para futuros transplantes o tratamientos contra el cáncer, sin el riesgo del tan temido rechazo. El tiempo nos dirá.

12 febrero 2008

LA MUERTE INDOLORA


La primavera de este año dispuesta ha enviado sus heraldos a Auriavella: mediodías calurosos, azulados cielos despejados, parejitas en los parques y la Rua do Paseo en plena efervescencia de paseantes y parroquianos. Mientras Moncho Conde Corbal se sumerge absorto en la lectura de un libro, a su lado han volado dos patos silvestres para posar sus plumas en el frescor acuático de la fuente del Parque de San Lázaro.


Son dos ánades reales: un macho, más corpulento y con la típica cabeza verde azulada, y una hembra, más diminuta, con la pata izquierda magullada. A las cinco de la tarde, hora taurina, fugaz, poética, lorquiana, británicamente puntuales los chorros de la fuente comenzaron a vomitar agua. Los palmípedos enamorados partieron en la procura de mejores horizontes.

Como pájaros en busca de nido planean también las ideas sobre la vida y sobre la muerte, a veces adornadas con vistosos plumajes irisados, otras veces aventando con sus alas sombríos presagios. En los prósperos Estados Unidos de Norteamérica, mientras pugnan candidatos innovadores a la presidencia de la nación en el bando demócrata (¡por fin, una señora y un caballero de color!), en Nebraska las autoridades competentes han decidido jubilar la silla eléctrica como sistema administrador de la pena capital. Dicen que se trata de una manera cruel y dolorosa de aplicar la muerte. No cabe duda. Era el último estado que la mantenía en funcionamiento.
En 1982, Bruce Springsteen bautizó con su nombre su disco más intimista.


Haciendo un poco de historia, el primer ejecutado en la silla eléctrica fue William Kemmler, condenado a muerte por asesinar a su pareja con un hacha. Los abogados del reo apelaron ante el sadismo del castigo. Dicen que el desafortunado criminal tardó en morir más de un minuto, retorciéndose y gimiendo, pegando botes, y echando humo por la cabeza como una chimenea, todo ello en medio de una sala que atufaba a carne quemada. Corría el 6 de agosto de 1890. El 12 de septiembre de 2007, en el estado de Tennessee dejó de existir el último ajusticiado por este sistema. Se llamaba Daryl Holton, un veterano de la Guerra del Golfo que había asesinado a tiros a sus 4 hijos en un taller mecánico. Curiosamente, él mismo eligió el método, una vieja silla eléctrica que criaba telarañas desde 1960. Con dos bemoles.

Pero, ¿existen en realidad métodos indoloros para aniquilar a un convicto? Doloroso debe ser que te suspendan por el cuello, mientras se quiebran tus cervicales y la presión en la garganta te ahoga hasta que la lengua te queda colgando como un guiñapo. Lacerante debe resultar que un pelotón de fusilamiento te acribille a balazos. Y así podemos seguir haciendo volar nuestra imaginación con el garrote vil, la decapitación, la lapidación…; todavía se debate en los EEUU si la inyección de la mezcla letal de tiopental sódico, bromuro de pancuronio y cloruro potásico provoca o no sufrimiento al condenado, que pierde el conocimiento mientras se asfixia con el diafragma paralizado y el corazón progresivamente se le va parando. Ante la duda, mejor no ejecutar. Más sencillo. Menos doloroso.

02 febrero 2008

RICARDO CORAZÓN DE LEÓN


Un magnífico corazón de león, en el amplio sentido de la palabra, latía en el pecho de mi entrañable amigo Ricardo Ledo. De no ser así, no hubiera alcanzado a vivir casi un siglo en pleno uso de sus facultades. A él, tanta longevidad no parecía importarle mucho. Cuando me lo encontraba a diario, paseando por los soportales da Praza do Ferro, para resguardarse de la lluvia y el gélido viento invernales, o al contrario, buscando esa balsámica sombra que a uno le protege de la canícula ourensana, siempre respondía a mi saludo con la misma consigna. - ¿Qué tal estás? – Bien; - ¿qué tal estás? – mal. Y cuando contestaba sobre su salud negativamente, añadía: - hay que irse marchando…, dejándole el sitio a los demás -.

Y de repente la otra mañanita se marchó, apagándose como un gorrión, Ricardo Ledo, que unos días era Corazón de León, con una voluntad inquebrantable que le hacía abandonar la comodidad del lecho para salir a pasear, con tantos eneros y tanta vida a sus espaldas, esos regalos cotidianos que otros muchos no sabemos apreciar. Ricardo Ledo, sastrecillo valiente, el último testimonio vivo de una Auriavella que sucedió cansina a lo largo del pasado siglo. Precisamente él me contó la fabulosa anécdota que relaté en la revista de las Fiestas del Corpus del 2007, bajo el título “Los milagros de Ourense”. ¿Cómo fue posible que un buen día, de uno de los caños da fonte da Praza do Ferro, manase en lugar de agua un copioso chorro de vino tinto? Ricardo se acordaba perfectamente de aquel accidente doméstico en la cercana bodega de los hermanos Bouzas, cuando un pipote de vino se rompió y vertió su contenido en una canalización que bajaba a Ourense el agua tal vez desde a Fonte do Sapo, en las alturas de Montealegre y a Cruz Alta.

Amigo, las mujeres de tu vida quedan desconsoladas, desamparadas. Y a los demás, nos dejas mustio el corazón, que no es de león, sino más bien humano y lleno de tribulaciones. Mientras añoramos tu diminuta figura callada, sentada en tu sitio de siempre, iremos tirando para delante, hasta que nos toque también dejarle el puesto a otro. Hasta siempre Ricardo, corazón de león.