CREA, INVENTA, IMAGINA... ¡NO COPIES!

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25 julio 2011

HOMES, HOMIÑOS, MACACOS… E MACAQUIÑOS.


Como dice el tópico, mucho ha llovido desde entonces, pero todavía conservo un recuerdo entrañable de aquella tarde de cine en la que contemplé por primera vez “El planeta de los simios” (Franklin J. Schaffner, 1968). Reconozco que me sobrecogió la escena final en la que el astronauta Taylor (Charlton Heston) se enfrentaba desolado a la cruda metáfora del futuro de la humanidad, postrado ante las ruinas de una Estatua de la Libertad semienterrada en una playa, allá por el año 3978…

Posteriormente se han filmado secuelas, nuevas adaptaciones, series de TV y animación, e incluso más recientemente una película que supone una vuelta de tuerca al argumento. Esta precuela relata los orígenes de la liberación simia, cómo una supuesta investigación científica destinada a curar la enfermedad de Alzheimer desemboca en la creación de César, un chimpancé superdotado con cualidades humanas.



En 1961, otro chimpancé llamado Ham voló al espacio exterior en el proyecto Mercury, regresando sano y salvo a nuestro planeta…

El Proyecto Gran Simio se gestó en 1993, a partir de los trabajos y opiniones de un amplio grupo de filósofos (encabezados por Peter Singer), psicólogos y expertos en primates (como Jane Goodall), con la finalidad de reivindicar los derechos morales y legales de los chimpancés, gorilas, orangutanes y bonobos: salvaguarda de la vida, protección de la libertad individual y prohibición de su tortura, llegando incluso a limitar la investigación biomédica con estos grandes primates. Todavía se mantiene abierta la controversia entre partidarios y críticos de estas medidas. Regresando al fascinante mundo del cine, la saga de Tarzán fue pionera en el reconocimiento especial de unos animales que comparten con los humanos una gran parte de su genoma.

Sostiene Aloysius que el maltrato a cualquier animal es un hecho incivilizado y moralmente reprobable. A medida que la ciencia y la técnica avanza, muchos experimentos que antaño los empleaban están siendo superados por otros en los que el sufrimiento está ausente y proscrito (modelos informáticos y virtuales). Hoy traigo a colación todas estas cuestiones debido a dos informaciones aparecidas recientemente en los medios de comunicación. La primera de ellas hacía referencia al supuesto embarazo de una joven del Amazonas que convivía con un mico como mascota. Por sólidas cuestiones científicas este caso resulta increíble, a pesar de que la noticia afirmaba que los médicos que atienden este caso habían certificado que el ADN del feto corresponde al de un simio.

La segunda es una alerta de la Academia de las Ciencias de Gran Bretaña sobre supuestos experimentos en los que células humanas son insertadas en el organismo de macacos. ¿Podría un simio llegar a adquirir capacidades cognitivas humanas gracias a determinados implantes neuronales? ¿Será posible en un futuro la creación de una nueva especie que comparta genes de humanos y simios? Una vez más, la literatura y el cine nos avanzaron sus respuestas en “La isla del Dr. Moreau”. El iconoclasta Aloysius también se decanta por esta senda caliginosa; afirma conocer a un tipo con pinta de gorila que tiene 3 hijos preciosos.

20 julio 2011

INTERNET, TV, VIDEOJUEGOS, INFANCIA, ADOLESCENCIA…



La semana pasada leí en la prensa especializada un interesante artículo firmado por Joan Carles March donde se aportaban 20 razones para entender la relación entre adolescencia, TV e Internet.
El especialista destacaba que los propios adolescentes piensan que la TV emite contenidos nocivos para los menores de edad en franjas horarias infantiles. Comparto esta opinión, no sólo sobre ciertos programas saturados de violencia física, sino también sobre todo tipo de telebasura y casquería del corazón que hace que los niños conozcan más a la princesa del pueblo que al descubridor de América, por poner un ejemplo.
Otro dato preocupante es que los adolescentes creen que la TV incita a la anorexia, a la bulimia y al consumo de alcohol y tabaco, a pesar de las restricciones publicitarias impuestas a ambas drogas legales. De la misma manera, los adolescentes piensan que la TV discrimina por sexo (al femenino, por supuesto), por raza (a la de color, ¡cómo no!) y a los discapacitados.
Pensemos que en España, más del 80% de los hogares dispone de uno o más aparatos de TV. Un 4% de los niños y de los adolescentes confiesa permanecer sentado delante de la pantalla del televisor a partir de las 12 de la noche, diariamente. Siguiendo dentro de nuestras fronteras, muchos adolescentes poseen en su domicilio uno o más ordenadores conectados a Internet, si bien la mayoría de nuestras chicas y chicos reconoce no disponer de información suficiente para navegar por la Red de forma segura. Un 30% de este colectivo se conecta más de dos veces al día, sobre todo para usar el correo electrónico, el Messenger y las redes sociales, tipo Facebook o Tuenti. Un 15% utiliza el ordenador para descargar e intercambiar archivos con sus colegas, y sólo el 7% afirma utilizar Internet para realizar sus tareas escolares.
Por último, más del 75% manifiesta conectarse a Internet cuando está sólo en casa, y un 7% reconoce emplear la Red para maltratar o insultar, para burlarse o para amenazar o amedrentar a los colegas. Aunque los españoles solemos mentir de manera tradicional respecto a los pecados de la carne, menos del 25% de los estudiantes de bachillerato y FP confiesa conectarse alguna vez a páginas pornográficas.
Pero, como en otros avances tecnológicos, no todo va a ser negativo. Casi al mismo tiempo que el artículo de Joan Carles March, el intrépido Aloysius me hacía llegar una información favorable sobre los tan denostados videojuegos. Parece ser que algunos mejoran la memoria, el pensamiento crítico y las habilidades racionales infantiles, como el ajedrez. Sin ánimo publicitario, los elogiados fueron: “Halo 2”, ”Peggle”, “Call of Duty”, “Brain Age 2”, “Unreal Tournement”, “Rise of Nations” y el archiconocido “Tetris”. Otro día ampliaremos esta información.

10 julio 2011

MIGUEL ANGEL BLANCO



"Lo que está olvidado no se lamenta."
John Heywood

Esta mañana acabo de escuchar las valientes palabras de María del Mar Blanco y de Antonio Basagoiti, recordando el significado de la vida y de la muerte, de la paz y de la libertad, desde la entereza, pero también desde la desilusión.

Desde el 13 de julio de 1997, mis cumpleaños nunca volverán a ser lo mismo. En esa misma fecha conmemoramos el aniversario del cruel asesinato del joven concejal de Ermua cuyos sus restos reposan en A Merca, su tierra materna, muy cerca de la capital ourensana.

Durante 3 días he tenido delante un cartel con la imagen de Miguel Ángel Blanco, un retrato con dos mitades. La izquierda, mirada firme, como intentando decirme algo, no me olvides, que el sacrificio de mi sangre derramada no haya sido en vano. La derecha, esboza una sonrisa apenas perceptible, enigmática. Los que bien le conocieron lo recuerdan como un muchacho extrovertido y jovial. Quién sabe si fue elegido por sus verdugos porque representaba el futuro de Euskadi.


Era el batería del grupo "Póker". Creo recordar que en su capilla ardiente Marimar colocó unas baquetas encima del féretro...

Otro músico, Carlos Goñi, el líder de "Revolver", compuso una hermosa canción como homenaje...



06 julio 2011

LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE



Es cierto que mi considerado Aloysius dedica cada vez menos tiempo libre a la lectura, pero también a la televisión. A pesar de todo, la otra noche quedó muy impresionado al contemplar un programa sobre esta enfermedad, podríamos decir que desconocida fuera de ámbitos especializados. Desafortunadamente, será cada vez más frecuente, irán apareciendo más pacientes afectados por un síndrome que afecta a todo el organismo, pero especialmente al sistema nervioso central.
Se trata de una enfermedad contemporánea, ligada a la modernidad, en la que una persona particularmente sensible va desarrollando una intolerancia al contacto con infinidad de productos químicos que poseen olor: colonias, gel de baño, desodorantes, productos de limpieza, detergentes, suavizantes, derivados del petróleo, pinturas, papel impreso, telas sintéticas, ambientadores, plásticos, rotuladores, disolventes, plaguicidas, insecticidas, aerosoles, mohos, polvo, humo del tabaco e incluso agua del grifo.
Sostiene Aloysius que para evitar una amplia sintomatología, estos pacientes deberían vivir inmersos en una especie de burbuja que les impidiera el contacto, aún en dosis mínimas, con infinidad de productos químicos aromáticos que forman parte de nuestra vida cotidiana. Una quimera.
No se trata de una enfermedad alérgica, pues no se desencadena una respuesta inmune en el paciente. Es un trastorno que afecta al sistema nervioso, a través de la corteza cerebral y del sistema límbico, si bien también afecta a otros aparatos: respiratorio, digestivo, cardiovascular, endocrino, muscular, ginecológico, dérmico e incluso el inmunitario. Tampoco es una intoxicación, sensu stricto, porque las pruebas analíticas son normales, y por supuesto, no es un trastorno mental, una somatización en forma de múltiples y diversos síntomas de una enfermedad del espectro afectivo.
Dicen los expertos que tal vez el 15% de la población presente alguna sensibilización química parcial, y que entre un 0.5 y un 1% podría desarrollar cuadros clínicos más graves. La sensibilidad química múltiple puede avanzar asociada a otras enfermedades emergentes con la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica/ encefalitis miálgica y la electrosensibilidad.
Desafortunadamente, por el momento no existen tratamientos efectivos, siendo aquellas medidas preventivas destinadas a evitar el contacto con las sustancias desencadenantes el único alivio para estos pacientes.
El ser humano ha evolucionado en un medio hostil, un planeta azotado por catástrofes naturales y cambios de temperatura extremos, habitado por infinidad de virus, bacterias y otros microorganismos patógenos, en continúa lucha con otras especies animales, tratando de devorar y no ser devorado. A todo ello habrá que añadir ahora el peaje que pagamos por vivir rodeados de nuestros propios inventos.
Información adicional: la polución atmosférica puede provocar cambios cerebrales, que se traducen en patología depresiva y en la afectación de la memoria:

03 julio 2011

SUICIDAS



Del libro de Crónicus: 

"pienso que sería muy hermoso, si no hacerse ermitaño, un suicidio silencioso..."

Por si las moscas, he aquí las diferentes opciones autolíticas propuestas por Bill Thomas:



Lo malo, el antídoto aportado por la luz y el color de Chagall. Mejor, lo dejo para otro día...; me voy a cabalgar junto al Jinete Fantasma...


MENTIRAS, PROMESAS...


Decía Alexander Pope (1688 - 1744) que el que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.

El perro de Pope tenía las orejas cortadas, para no escuchar mentiras...

Jonathan Swift (1667 - 1745) fue un gran amigo y valedor de Pope. Ambos formaron parte del Scriblerus Club. En 1733 Swift escribió un opúsculo satírico titulado "El arte de la mentira política". El alma tiene un lado cilíndrico, heredado del Diablo, capaz de deformar los objetos...

30 junio 2011

PERDIDO



Desde la esquina, el pequeño Tomás enfocaba la calle con unos prismáticos. La voz de su madre le hizo desistir en el empeño. Ambos caminaron por la acera, hacia el patio de viviendas. Los prismáticos colgaban de la mano del niño. En la puerta del bar alguien había pegado un cartel, con la foto de un loro, en blanco y negro. ¿De qué color es el consuelo?

28 junio 2011

LA VIOLENCIA QUE VEMOS



Una sofocante tarde de verano recién estrenado, Aloysius me expuso otra de sus particulares teorías. Sostiene este inconformista que los medios de comunicación, especialmente la televisión e Internet, en determinadas ocasiones pudieran actuar como potentes reflectores de la violencia transmitida en algunas de sus informaciones.


Y para sustentar tan peculiar tesis afirma haber observado infinidad de titulares y noticias describiendo hechos luctuosos, y cómo éstos fueron capaces de desencadenar otros similares, tal vez por imitación, o quizás porque se habrían convertido en una especie de antídoto, algo extraño capaz de atenuar la percepción del dolor infringido a nuestros semejantes.


En “La naranja mecánica” (Stanley Kubrick, 1971), al pequeño drugo Alex le aplicaban una terapia intensiva a base de imágenes violentas que penetraban como dardos en su cerebro a través de su mirada, en un vano intento por corregir su propensión innata a la crueldad.


Acabo de leer dos informaciones que me han dado que pensar al respecto. Las mentes infantiles y juveniles, por su falta de madurez crítica, son presa fácil para la manipulación. Muchas horas delante de la pantalla de televisión puede provocar una actitud pasiva ante la información recibida, pues anula la imaginación y la iniciativa. La observación reiterada de escenas violentas repercute en la agresividad del niño, incluso desde la más tierna infancia. Por si fuera poco, investigadores del Seattle Children´s Research Institute acaban de alertarnos sobre la nefasta incidencia de los programas televisivos con escenas violentas en un grupo de niños entre 3 y 5 años, sobre todo en la calidad de su descanso nocturno. Contemplar escenas agresivas en la televisión después de las 19.00 horas provocaba trastornos del sueño y pesadillas que repercutían en un rendimiento escolar inferior e incluso en la aparición de otras patologías futuras, como la obesidad, derivada del sedentarismo y la falta de ejercicio.


Pero a la tele tradicional le han salido poderosos competidores. La mayor interactividad de los ordenadores, Internet, algunos video-juegos de temática combativa, ciertas programas (como por ejemplo YouTube), donde los propios niños y jóvenes orgullosos de sus hazañas pueden colgar en la red material agresivo protagonizado por ellos mismos, pudieran venir a representar un problema añadido.


La salud física y mental infantil están completamente imbricadas. La responsabilidad de ser padres se antoja cada vez más complicada en el mundo que vivimos. La información y la tecnología son valiosas herramientas capaces de ayudarnos a educar más y mejor a las generaciones futuras. Una vez más, el mismo dilema: es tan bueno y tan malo aquel cuchillo que sirve para cortar el pan como para lastimar al prójimo. Igual que las palabras, de alabanza o de escarnio.

20 junio 2011

¿COMIDA BASURA?



Sostiene Aloysius que una cosa es comer y otra alimentarse, que la historia de la humanidad se ha escrito a partir de voluminosos tratados de nutrición y dietética, sobre jugosos florilegios de recetas gastronómicas, sobre inquietantes datos y cifras de la desnutrición mundial, sobre montañas de sesudos informes del Club de Roma, malthusianos, neomalthusianos y keynesianos. El equilibrio (sostenible) entre el crecimiento demográfico y la producción de los recursos necesarios capaces de sustentarlo se nos antoja una ecuación de complicada solución.
He escuchado las quejas de algún paciente incómodo porque el tratamiento que le habíamos recetado le hacía engordar. Ojalá. Habríamos resuelto involuntariamente el dilema matemático anteriormente expuesto. Ciertos antidepresivos, anticonceptivos, corticoides, antidiabéticos (incluyendo la insulina) y demás tratamientos hormonales (anabolizantes) pueden provocar discretos incrementos de peso por mecanismos farmacológicos bien diferentes. Pero está demostrado que el 99% de los casos de obesidad derivan de la sobrealimentación, del desequilibrio entre el aporte y el consumo calórico.
La mañana del domingo, justo antes de comer, recibí un mensaje del indignado Aloysius. Se trataba de una noticia sobre el Dr. Mitsuyuki Ikeda, un genio capaz de fabricar hamburguesas a partir de excrementos humanos. Que me perdonen los espíritus más sensibles por tan escatológico apunte y que aquellos otros más inquietos e impasibles continúen esta lectura.
El investigador japonés descubrió que los deshechos procedentes del sistema de recogida de las aguas residuales de Tokio era muy rico en proteínas, procedentes del metabolismo bacteriano. El siguiente paso consistió en la extracción y purificación de dichas proteínas, que unidas convenientemente dieron forma a un filete de carne artificial, rojo gracias a los colorantes y con sabor a soja, por supuesto. Además, el Dr. Ikeda calificó de ecológico a su descubrimiento, pues las explotaciones ganaderas emiten hacia la atmósfera ingentes cantidades de gases de efecto invernadero. Un inconveniente: esta particular hamburguesa nipona cuesta por el momento 20 veces más que una tradicional.
Hace poco tiempo, la Comisión Europea ha aprobado el uso  de una especie de pegamento alimentario que permite unir en una sola pieza diversos fragmentos de carne. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) el producto es seguro y se considera un aditivo más. Se obtiene a partir de la fibrina, que interactúa con el colágeno permitiendo pegar las fibras musculares. Del plasma del ganado vacuno y porcino se obtienen fibrinógeno y trombina, cuya reacción forma la fibrina. Además del aprovechamiento industrial de toneladas de carne destinadas a ser picadas, el invento tendrá sus connotaciones artísticas y gastronómicas, pues gracias a él los chefs podrán inventar nuevas formas de solomillo mucho más atractivas que la tradicional. Cosas veremos que harán hablar a las piedras.

14 junio 2011

LAS ETIQUETAS



Nuestro ministerio de Sanidad quiere que las latas y los botellines de cerveza incorporen una nueva etiqueta, un aviso destinado a prohibir el consumo de esta bebida alcohólica a los menores de 18 años. Las estadísticas demuestran que los jóvenes españoles comienzan a beber a edades cada vez más tempranas y que el alcoholismo es un problema de salud de seria consideración para nuestro sistema sanitario.
Durante esta campaña, la administración espera poder contar con el apoyo de las familias, con el de los hosteleros y con el de los productores. Sostiene Aloysius que la educación se aprende en los hogares y que la cultura en las escuelas, aunque algunos progenitores piensen todavía que es tarea exclusiva de los maestros enseñarles a nuestros hijos tanto matemáticas como hábitos saludables. La educación para la salud es una materia de aprendizaje permanente en nuestra vida, y no sólo se estudia en las aulas.
Me consta que la mayoría de los hosteleros son responsables en el cumplimiento de las leyes que limitan la venta de bebidas alcohólicas a los jóvenes, aunque ramoneen por ahí algunas ovejas negras.
Tampoco creo que la industria cervecera se oponga a un tipo de medidas de efectividad cuestionable, pero que verdaderamente contribuyen a mejorar la imagen del producto, de forma semejante que la recomendación del consumo responsable o las advertencias en forma de pequeñas esquelas que ilustran desde hace tiempo las cajetillas de tabaco en España. Al respecto, ha quedado demostrado que “fumar perjudica gravemente su salud” resulta menos efectivo que ciertas imágenes escabrosas e impactantes que puedan impresionar desagradablemente al fumador y a su entorno de amistades. Y por si fuera poco, las admoniciones en los paquetes de tabaco no han demostrado un impacto disuasorio entre la población fumadora.
Me pregunta Aloysius si también está previsto poner señales de peligro a la entrada de los botellones, de las discotecas y de los after hours, o etiquetas en las litronas y en las demás botellas de cerveza, o si solo van a pagar el pato las latas y los botellines. Los ourensanos más veteranos recordarán aquel anuncio publicitario que podíamos ver en el cine antes de la proyección, el del chavalín y el botellín de la desaparecida cerveza San Martín, que finalmente se revelaba como un señor adulto de talla corta y no un tierno infante.
Los expertos defienden el encarecimiento del tabaco y de las bebidas alcohólicas, a base de impuestos, como una actuación efectiva a la hora de disminuir el consumo de estas sustancias. Pero no olvidemos que una de las justificaciones del botellón es la adquisición más barata de bebidas alcohólicas entre varios coleguillas, y que la Ley Seca en los EEUU tuvo unos efectos desastrosos gracias al incremento del contrabando y de la delincuencia. Una vez más, y ya van unas cuantas, la educación se me antoja como una medida excepcional, aportando información veraz para que cada uno pueda escoger en libertad.

31 mayo 2011

SEGURIDAD ALIMENTARIA



Todavía recordamos con preocupación la llamada enfermedad de las vacas locas o encefalopatía espongiforme bovina, una enfermedad causada por priones y que se puede transmitir al ser humano cuando consume ciertas partes de los animales infectados, especialmente su tejido nervioso. En el pasado, Ourense exportó al mundo entero las terribles consecuencias de la intoxicación por el metílico que adulteró cientos de partidas de bebidas alcohólicas, y en España padecimos la tragedia de la intoxicación por el aceite de colza.
Desde entonces, sostiene Aloysius que ya no sabemos ni lo que podemos comer o beber, que si el anisakis del pescado, que si los pepinos contaminados por Escherichia coli, que si las dioxinas en la carne del ganado porcino y aviar...
En Alemania acaba de desatarse una crisis alimentaria totalmente injusta contra las hortalizas españolas. Y precisamente en aquellas latitudes, en enero de 2011, comenzaron a conocerse los datos oficiales de la contaminación por dioxinas en la carne de cerdo y de aves de corral, al consumir piensos adulterados con aceites industriales. Algunas de estas sustancias químicas son extremadamente tóxicas y forman parte de la composición de algunos pesticidas y conservantes. 4700 granjas fueron clausuradas.
La historia se repite una vez más. Cuando se desataron los primeros brotes de la denominada epidemia de gripe porcina, países como Egipto sacrificaron la totalidad de su cabaña porcina sin esperar a que las autoridades sanitarias descartasen las transmisión de la enfermedad por vía digestiva.
Otra pandemia de gripe A, la que mató a más de 100 millones de personas entre 1918 y 1920, recibió el apelativo improcedente de gripe española, porque se desató entre las tropas norteamericanas acantonadas en Fort Riley (Kansas, EEUU) antes de combatir en la 1ª Guerra Mundial. Los anales de la medicina nos revelan que la sífilis fue conocida a partir del siglo XVI como mal español, otra inexactitud completamente arbitraria.
La supuesta contaminación de los pepinos españoles ha alcanzado una gran trascendencia por varios factores. En primer lugar, por la propia bacteria, una cepa muy virulenta de E. Coli enterohemorrágica, capaz de provocar un severo cuadro clínico conocido como síndrome urémico hemolítico, que ya ha matado a decenas de pacientes en Europa. En segundo lugar, porque el brote ha saltado las barreras sanitarias de varios países, detectándose casos en Alemania, Dinamarca, Suecia y también en España, pero aquí no entre los consumidores de pepinos u otras hortalizas crudas, sino en personas que habían viajado recientemente a Alemania. Y en último lugar, porque la contaminación ha podido producirse en varios escalones de la cadena de transporte alimentario, desde el cultivo original pasando por el transporte hasta la distribución final. 
La buena noticia es que al parecer, el tratamiento de los enfermos con anticuerpos específicos contra esta singular bacteria comienza a dar sus frutos. Así sea.

29 abril 2011

PEQUEÑOS ÁNGELES HERIDOS



La semana pasada descubrí en Twitter una noticia que me llamó poderosamente la atención. Venía a decirnos que el 52% de los pacientes que padecieron un cáncer durante su infancia consideraban esta experiencia como positiva, frente el 24% que la catalogaban como negativa. Estos porcentajes no son nada desdeñables, dado que en la actualidad la tasa de curación de esta patología se aproxima al 80%, en cifras generales.
No me gusta ver a los niños malitos. Ni siquiera por un catarro, y mucho menos por una enfermedad grave. Tratando de buscar más información al respecto, me encontré con las tablas de supervivencia de los pequeños con cáncer en España, y me llevé una agradable sorpresa. Entre 1980 y 1984, época en la que yo mismo era un estudiante más de la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela, el porcentaje de supervivencia de todos los cánceres infantiles después de haber transcurrido 5 años desde su diagnóstico apenas alcanzaba el 54%. Sin embargo entre los años 1997 y 2000 dicha cifra se había incrementado hasta el 74%.
Los tumores más frecuentes seguían siendo las leucemias, con un 23% del total, seguidas por las neoplasias del Sistema Nervioso Central, con un 18%, y por los linfomas, con un 13%. Pero, ¿cuáles eran las causas que justificabann un incremento del 20% en la supervivencia del cáncer infantil desde el inicio de la década de los 80 hasta finales de los 90? ¿Pediatras y oncólogos más cualificados?, ¿tratamientos más eficaces?, ¿avances sustanciales en el diagnóstico precoz?, ¿mejor estado de salud de la población infantil en general?, ¿alimentación más adecuada?, ¿hospitales más modernos?... Posiblemente una combinación de todo lo anterior.
El cine español tampoco ha podido mantenerse al margen del sufrimiento infantil, y poco a poco han ido saltando a la gran pantalla historias protagonizadas por pequeños enfermos de cáncer, desde los pelados de “Planta 4ª” (Antonio Mercero, 2003), que arropaban sus travesuras hospitalarias bajo el lema de no somos cojos, somos cojonudos, pasando por la laureada “Camino” (Javier Fesser, 2008), basada en la historia real de una niña que se enfrenta con serenidad a un devastador cáncer neurológico, hasta las más actuales como “Vivir para siempre” (Gustavo Ron, 2010), en la que un niño de 12 años quiere comerse el mundo mientras lucha contra la leucemia o “El vuelo del tren” (Paco Torres, 2011), en la que una madre no pierde la esperanza de que su hija pueda vencer a la leucemia.
En “Cartas a Dios” (Eric-Emmanuel Schmitt, 2009), un niño con un cáncer terminal le escribe misivas a un Dios en el que no cree, pero que le ayuda a aceptar la muerte como parte inevitable de la vida. Pequeño ángel herido.

22 abril 2011

MAÑANA DE JUEVES SANTO


Subimos por cuestas empinadas hasta el castro de Santomé. Casi nadie se atreve ya con la vieja calzada romana. Cruzamos el bosque de robles, madroños, pinos y laureles, donde dicen que aun permanece oculta una cova dos mouros. A sus 81 años, Adela nos cuenta las leyendas que conoció gracias a su abuela: - "dicen que las moras eran muy hermosas"... 


Durante la Guerra Civil, en esa misma gruta que comunica la montaña con las orillas del Loña, se escondieron los vencidos para evitar las represalias de los vencedores. Maldita contienda fratricida. 


Nos asomamos al barranco desde el que se escucha el rumor de los remolinos de las Marmitas de Xigante. Tercas piedras y aguas turbulentas van labrando el escarpado paisaje mientras el tiempo se ha detenido entre las ramas de los árboles. Qué difícil resulta vivir hoy en día entre los muros derribados y los caminos abandonados de este espléndido entorno, a tan solo escasos kilómetros de la capital ourensana. 

En Mende, cerca del balneario abandonado, las zarzas y las enredaderas se han  adueñado progresivamente del antiguo camino que conduce hasta los manantiales. El agua huele a azufre y la campiña a hierbabuena. Javier, el más viejo del lugar, recuerda cómo antaño acudían los enfermos para lavar sus úlceras y heridas en aquellas aguas termales. 

Una viña abandonada nos flanquea. Murmuran los charcos. En una viga carcomida, una bola de musgo y hojas nos revela el nido de una carriza. De repente, la lluvia ha cesado y entonces la luz de la mañana de Jueves Santo vuelve a abrirse entre el frondoso corredor que hemos ido atravesando...

21 abril 2011

EL OPTIMISTA RACIONAL





Sabedor de mi afición por la lectura, acaba de regalarme el generoso Aloysius un libro titulado “El optimista racional”, del prolífico Matt Ridley. Hace ya unos cuantos años que conozco a este excepcional divulgador gracias a otra obra suya, “Genoma”.

El bueno de Ridley, doctorado en Oxford y colaborador de medios tan prestigiosos como “The Economist”, ha escrito un ensayo en el que trata de derribar con fundados argumentos aquella máxima de los clásicos que aseguraba que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Tal vez engañado por la ola de pesimismo económico y social que parece continuar inundando nuestras vidas, me llamó la atención unas líneas del libro en las que el autor afirma que nuestros prójimos contemporáneos, en líneas generales, viven mucho mejor que sus ancestros.

En uno de sus párrafos iniciales podemos leer que la disponibilidad de productos para comprar en Nueva York o en Londres es de diez mil millones, una cifra mareante que hace tan solo un siglo resultaría impensable. ¿Qué ocurrirá entonces dentro de 100 años?

Pero a pesar de que cada vez disponemos de mejores ecógrafos, vitaminas, ambulancias, vacunas, quirófanos, analgésicos, hospitales, insulinas, depuradoras, antibióticos… cientos de millones de seres humanos no consiguen superar la longevidad de sus padres o de sus abuelos. Nos quedamos sobrecogidos ante la magnitud de una desgracia colectiva, como la recientemente ocurrida en Japón o en Haití en un pasado muy cercano, pero las carencias cotidianas de muchísimas personas son el precio a pagar por la evolución constante de la especie humana sobre este planeta.

Para Ridley, la selección natural darviniana no queda restringida al ámbito puramente genético, sino que más bien afecta a las ideas. Una última paradoja, pues si bien las ideas residen en el cerebro, el encéfalo de un hombre o de una mujer contemporáneo no difiere tanto en tamaño y en composición con el de nuestros antepasados neardentales. Sí lo hace, en mi modesta opinión, en su estructura, en el número de interconexiones neuronales estimuladas sin tregua por el mundo que nos rodea. El teléfono es un invento que lleva conviviendo con nosotros varias décadas. Sin embargo, su mera existencia facilitó la invención y el desarrollo de Internet, una autopista de la información mediante la cual cada día entramos en contacto con millones de datos, con infinidad de ideas y opiniones que conforman una inteligencia humana colectiva y acumulativa.

Para seguir progresando, nuestra misión es procurar que las generaciones futuras puedan disfrutar de las maravillas que hoy tenemos y de las que a buen seguro vendrán en el futuro. Seamos pues optimistas, pero racionales.

16 abril 2011

TOCANDO EL FUTURO CON LOS DEDOS



Me pregunta intrigado Aloysius si es verdad que ya estamos tocando con los dedos la medicina del futuro. Tal vez se haya quedado impresionado por un avance que comentábamos el otro día, aquel capaz de convertir células madre de la médula ósea de una mujer en espermatozoides.
Metidos de lleno en la reprogramación celular, un equipo de científicos norteamericanos perteneciente al Instituto Salk de Estudios Biológicos (La Jolla, California) ha conseguido convertir células de la piel de pacientes esquizofrénicos en neuronas. Por si fuera poca tamaña hazaña, lo verdaderamente importante del estudio ha sido el descubrimiento de que estas neuronas “cutáneas” poseen un déficit innato para establecer conexiones entre ellas mismas, exactamente igual a lo que ocurre con las neuronas “originales” de los pacientes esquizofrénicos. Además, estos científicos han conseguido desvelar cuáles son los genes implicados en la génesis de dicha patología.
Conservo en mi casa un ejemplar del documental “1% Esquizofrenia” dirigido por Ione Hernández y producido por Julio Medem, médico y cineasta. El título hace alusión al porcentaje de la población que puede llegar a padecer esta enfermedad psiquiátrica, ciertamente una de las más investigadas en la historia de la medicina. Los expertos entrevistados debatían sobre la posible etiología de la enfermedad, existiendo partidarios de teorías psicológicas y sociales, y otros que se decantaban por causas puramente biológicas. Estos últimos se apoyaban en los avances conseguidos en el tratamiento de la enfermedad con los diferentes psicofármacos. También se dejaba escuchar, bien alta, la voz de los enfermos y sus familiares. Algunos pacientes, aun reconociendo grandes mejoras en su vida cotidiana, se quejaban amargamente de los desagradables efectos secundarios de su medicación.
El refrendo de la hipótesis genética en el origen de la enfermedad podrá permitir en un futuro que deseamos cercano el desarrollo de fármacos personalizados que puedan corregir los defectos en las neuronas, actuando sobre los genes e incrementando su capacidad para interconectarse.
Trabajos similares con células pluripotenciales inducidas, aptas para transformarse en cualquier otra del organismo, están realizándose con diferentes patologías neurodegenerativas, como por ejemplo el Parkinson. Esperamos ansiosos el salto de estas técnicas rabiosamente innovadoras desde las pipetas, los microscopios y los bancos del laboratorio hasta el arsenal terapéutico que a buen seguro pronto manejaremos como médicos.
En una línea de investigación también novedosa, basada en los efectos de la hormona del crecimiento (GH) como factor neurotrópico a nivel neurológico, así como estimulador de la revascularización y remodelación del miocardio, se está trabajando en Galicia en el Proyecto Foltra, muy cerca de nuestras casas. Y recordemos que hace 300 años, F. William Robertson escribió: “hay un pasado que se fue para siempre, pero hay un futuro que todavía es nuestro”. Ojalá.

12 abril 2011

GAGARIN Y SU VIAJE ESPACIAL




Mi hija Valentina y nuestra perrita Lucky´s se han quedado dormidas encima de mi cama. Profundas. Atenuadas, al fondo del pasillo, suenan las Variaciones Goldberg. ¿Somnífero?. Estoy leyendo las desventuras del cosmonauta Komarov. Y me da un coraje infinito. Por él. Por Laika.


10 abril 2011

MATESANZ APRENDIÓ EN LA TOSCANA




Buen sitio para aprender...


La imagen que ilustra esta entrada fue tomada en la estación ferroviaria de Florencia. Pertenece a una campaña destinada a fomentar la donación.

07 abril 2011

SOMNIA



La gata sueña que la mujer está soñando con gatos blancos que duermen plácidamente sobre un lecho en el que descansan una mujer y su gata blanca.


EL FUTURO DE LA REPRODUCCIÓN



Mis hijas están muy preocupadas por el fin del mundo. Y es que la magnitud de la catástrofe sufrida recientemente por Japón ha despertado de su letargo los vaticinios más sombríos sobre el destino de la humanidad. Juegos de cifras e ingeniosos sudokus considerando el día, el mes y el año de los atentados de las Torres Gemelas, combinaciones con la fecha del devastador terremoto y posterior tsunami japonés, el punto y final del calendario maya… todo parece coincidir anunciando el Armagedón.
Algunos que ya vamos cumpliendo años hemos tenido la oportunidad de sobrevivir a otros días del fin del mundo que ciertos profetas del terror y la desilusión ya habían anunciado durante el siglo pretérito. La historia nos ha enseñado desastres infinitamente más terribles que el cataclismo japonés: varias guerras mundiales, el holocausto judío, la extinción de los dinosaurios, la explosión de la bomba atómica… La literatura y el cine están repletos de obras empeñadas en hacer desaparecer de la faz de la Tierra cualquier vestigio de la raza humana. Quizás no estemos contentos con nosotros mismos, con nuestro pasado y con la herencia que le vamos a dejar a las generaciones futuras.
Lo que sí parece claro es que con la tragedia de Fukushima ha llegado el final de los tiempos para la energía nuclear, por lo menos tal y como la venimos explotando hasta el día de hoy.
En biología, algunos expertos piensan que la posibilidad de mejorar el genoma humano permitirá en este planeta el desarrollo de una nueva especie de hombres y mujeres que nacerán libres de enfermedades y con sus capacidades físicas y mentales potenciadas hasta límites hoy en día insospechados.
La clonación de animales (como la famosa oveja Dolly) representó un punto de inflexión en la reproducción humana. El 29 de mayo de 2005 publiqué en La Región un artículo titulado “El combate de las amazonas” en el que especulaba con la desaparición del sexo masculino en un mundo futuro donde las técnicas de clonación permitieran que las mujeres no necesitasen a los hombres para perpetuar la especie.
En el año 2008, científicos británicos de la Universidad de Tyne (Newcastle) consiguieron transformar células madre procedentes de la médula ósea de una donante en espermatozoides. El perfeccionamiento de esta técnica permitiría avanzar en el tratamiento de la infertilidad. Pero, si los espermatozoides naturales, procedentes del varón, puede sustituirse perfectamente por aquellos otros obtenidos a partir de células madre femeninas, ¿qué nos espera en el futuro? 


Mis hijas se han quedado más tranquilas, porque el fin del mundo, como el  “Soberano”, es cosa de hombres.

02 abril 2011

DURA LEX, SED LEX



Aprovechamos este aforismo clásico sobre la Ley en general para introducir una serie de breves reflexiones sobre política sanitaria y gasto farmacéutico. Recogiendo para reciclar una serie de envases de medicamentos caducados en su casa, la otra tarde me apuntaba Aloysius que todo este follón que se está montado con los medicamentos genéricos quizás se arreglaría con una nueva legislación nacional sobre la materia.
Como conozco su afán lector lo he remitido al Boletín Oficial del Estado, y más concretamente a la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, texto que en las primeras 20 líneas de su exposición de motivos ya deja bien claro cuál es el papel del médico en todas estas cuestiones: “es una figura central en las estrategias de impulso de la calidad en la prestación farmacéutica, dado el papel que se le atribuye en el cuidado de la salud del paciente, y por tanto, en la prevención y el diagnóstico de la enfermedad, así como en la prescripción, en su caso, de tratamiento con medicamentos”.
Esta misma ley recoge en su artículo 8 la definición de medicamento genérico: “Todo aquel que tenga la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos y la misma forma farmacéutica y cuya bioequivalencia con el medicamento de referencia haya sido demostrada por estudios adecuados de biodisponibilidad. Las diferentes sales, ésteres, éteres, isómeros, mezclas de isómeros, complejos o derivados de un principio activo se considerarán un mismo principio activo, a menos que tengan propiedades considerablemente diferentes en cuanto a seguridad y/o eficacia. Las diferentes formas farmacéuticas orales de liberación inmediata se considerarán una misma forma farmacéutica. El solicitante podrá estar exento de presentar los estudios de biodisponibilidad si puede demostrar que el medicamento genérico satisface los criterios pertinentes definidos en las correspondientes directrices detalladas”.
Las discusiones más enconadas entre los expertos en la materia se centran precisamente en la definición de biodisponibilidad, un término farmacocinético que hace referencia a la dosis de un fármaco que alcanza el tejido sobre el que realiza su actividad, es decir, sobre su diana terapéutica. Como este cálculo es prácticamente imposible de realizar en el ser humano, entonces en la práctica la biodisponibilidad se considera el porcentaje de fármaco que aparece en el plasma del paciente. 


De ahí que algunos medicamentos, sean de marca o genéricos, dependiendo también de los excipientes en que son vehiculizados, y a pesar de estar presentes en la sangre del paciente en el mismo porcentaje, puedan tardar más o menos tiempo en alcanzar el órgano diana y realizar su efecto. Si a todo estos añadimos la variabilidad individual de la respuesta ante el mismo medicamento, la madeja continua tremendamente enredada. ¿Quién la desenmarañará? Difícil respuesta. Mientras el catálogo gallego de medicamentos se enfría en la nevera del Tribunal Constitucional por el recurso del Ministerio de Sanidad, en Castilla-La Mancha y en Extremadura, ambas gobernadas por el PSOE, copian el modelo de Galicia. Me lo expliquen.