Dicen por ahí que tener abuela es como tener dos veces madre. Yo comparto plenamente esa idea. La otra mañana arreciaba el temporal en la ciudad de Vigo. Los transeuntes que deambulaban apurados por la céntrica calle de Príncipe trataban de resguardarse de la lluvia bajo sus paraguas. Me crucé con un muchacho que se apoyaba para caminar en dos muletas. Su marcha era lenta y cansina. A su lado, tapándolo con un exiguo paraguas negro, caminaba una anciana completamente empapada. ¿Quién si no su abuela sería capaz de un acto de amor semejante?. Cuando perdí a mi querida abuela Rosa Vila, busqué consuelo en la lectura de "El Dolor" de Giuseppe Ungaretti. Este poeta ensalzó de esta manera a "La madre": Y cuando el corazón de un último latido haya hecho caer el muro de sombra, para conducirme, madre, hasta el Señor, como una vez me darás la mano. De rodillas, decidida, serás una estatua delante del Eterno, como ya te veía cuando estabas todavía en la vida. Alzarás temblorosa los viejos brazos, como cuando expiraste diciendo: Dios mío, heme aquí. Y sólo cuando me haya perdonado te entrarán deseos de mirarme. Recordarás haberme esperado tanto y tendrás en los ojos un rápido suspiro. Versión de Jesús López Pacheco Cuando Eric Clapton perdió a su hijo (lo mismo que Ungaretti) escribió una canción titulada "Tears in Heaven", que comienza así: "Would you know my name if I saw you in Heaven"... Espero que sí. |
28 marzo 2006
ABUELAS
23 marzo 2006
SINGULARIDAD

El domingo por la mañana el tiempo se amortigua de manera pasmosa; pudiera ser que las agujas del reloj se conviertan en fofas líneas desmañadas que tropiezan una y otra vez en los dorados números de la esfera. Tampoco se salvan de la quema los cronómetros digitales, convertidos en tartamudos contadores de instantes, segundos, minutos y horas. Alguien ha abierto una ventana para airear su habitación y a lo lejos puede percibirse el eco de unos acordes del “Sunday Bloody Sunday” de U2. A mediodía me he citado con un amigo profesor de Física en una céntrica cafetería de la ciudad. Me pregunta si me suena de algo la teoría de la singularidad tecnológica y ante mi mueca de desconocimiento ufano pronuncia dos nombres: Vernor Vinge y Raymond Kurtzweil. Vinge es un famoso matemático y escritor de ciencia ficción, ponente de la idea sobre el desarrollo de inteligencias artificiales mucho más capaces que la del propio ser humano; éstas a su vez producirían inteligencias cada vez mayores y así sucesivamente, de forma exponencial. De esta manera, dicha “singularidad” sintética acarrearía consecuencias inimaginables para nuestra especie, haciendo de paso imposible cualquier futura especulación. ¿Conseguirán borrar algún día de la faz de la tierra las máquinas inteligentes a sus propios creadores?. Tal vez ahí radica el pecado original de los osados Adán y Eva, empeñados en alcanzar el conocimiento del bien y del mal, mucho más tentador que cualquier mordisco a una apetitosa manzana. Kurtzweil es una verdadera lumbrera: músico, inventor, empresario y científico de la computación, quizás un nuevo Leonardo da Vinci del siglo XXI. Basándose en la teoría de la singularidad de Vinge se ha atrevido a pronosticar que durante el primer tercio de este presente siglo podremos alcanzar la inmortalidad. Y todo ello gracias a la feliz conjunción de los progresos de la informática, de la biotecnología y de la nanotecnología. ¿podremos cambiar una y otra vez nuestras viejas células deterioradas por unas lozanas y flamantes? Resulta cierto y tangible el crecimiento exponencial de los avances científicos y técnicos en infinidad de disciplinas, que cada vez se ramifican más e interaccionan entre sí para descubrirnos horizontes apasionantes. De esta manera no nos sonaría ya tanto a ciencia ficción el hecho de utilizar microrobots y nanomáquinas para combatir las enfermedades del hombre y de los animales. Estamos hablando de una medicina que actuaría a nivel atómico, infinitamente más exacta y precisa que el moderno arte de sanar. Cuando me jubile, si es que llego allá, donaré mi vieja bata blanca del SERGAS a un estilizado robot femenino con el que ni siquiera podré jugar al ajedrez. Por cierto, Ray Kurtzweil tiene un alter ego llamado Ramona, presentadora virtual de su página web. Ni que decir que no se parece en nada a aquella Ramona Pechugona (la más basta de su pueblo) a la que cantaba en los 70 el insufrible Fernando Esteso. |
16 marzo 2006
RECAPITULACIONES
Esta semana de primavera adelantada y de gresca política, con mochilas del 11 – M que desaparecen y vuelven aparecer convertidas en bolsas de deporte de mercadillo, y con el Congreso de los Diputados en pie de guerra por las acusaciones cruzadas de "carnavaleras" versus "machistas", ando un poco taciturno sumergido en mis recapitulaciones.
¿Se acuerdan de Patrick el Carpa?. Con este apelativo bautizamos a un contumaz subsahariano empeñado en saltar una y otra vez las altivas vallas metálicas de Ceuta y Melilla; este moreno reincidente, a pesar de ser detenido por las fuerzas de seguridad españolas y de ser devuelto allende nuestras fronteras, regresaba tozudo para intentar echar raíces en nuestra tierra de promisión. Bajando a pie descalzo desde Marruecos hacia un sur más tropical decidió desviarse hacia las costas de Mauritania. Me ha parecido reconocer su rostro entre los últimos recién llegados en patera a la Playa de los Cristianos, en Tenerife. Y si le pillan otra vez, seguro que regresa en la próxima remesa de paracaidistas kamikazes que de seguro lloverá sobre la Unión Europea, a rebufo de los tórridos vientos del desierto.
¿Recuerdan a la paciente anoréxica de Barcelona para la que su desesperada familia suplicaba un ingreso hospitalario, por entender que su vida corría un peligro inminente?. Tras negarse a tales pretensiones por parte de una juez de primera instancia, la Audiencia provincial de la Ciudad Condal ha ordenado el ingreso involuntario de la enferma “por su propio interés y beneficio”. Sus hermanas respirarían ahora más tranquilas si no fuera por la proliferación descontrolada en Internet de páginas web a favor de la anorexia (pro – ana) y la bulimia (pro – mia). En una de ellas he leído esta lindeza: “no comerás alimentos que engorden sin castigarte después”. Me pregunto preocupado: ¿sería bueno restringir en la red estos contenidos de la misma manera que se hace con la pornografía infantil y la violencia terrorista?.
Mención aparte me merece el campeonato nacional de macrobotellones que se organiza vía SMS y que de seguro conseguirá que en Europa pasen a llamarnos Trompilandia, el paraíso de los beodos. Desde allí ya se están organizando viajes de fin de semana con el vuelo de ida y vuelta y la borrachera incluidos a precios de saldo. Y es que parece ser que nuestros universitarios andan demasiado estresados en la época de exámenes parciales; una vez realizadas estas terribles pruebas de aptitud, qué mejor manera de borrar todos los recuerdos que un buen encharcamiento etílico neuronal. Electroencefalograma plano.
Todavía andan por Sevilla intentando tapar el tufo de las meadas callejeras de los mazados con una primavera recién florecida de azahares y hierbabuena. Mientras los nuestros se alcoholizan y los papanatas de siempre hablan de un fenómeno social en vez de un problema de salud real, los universitarios franchutes están en pie de guerra contra Villepin el Demediado y sus despidos laborales a la brava.
Mención aparte me merece el campeonato nacional de macrobotellones que se organiza vía SMS y que de seguro conseguirá que en Europa pasen a llamarnos Trompilandia, el paraíso de los beodos. Desde allí ya se están organizando viajes de fin de semana con el vuelo de ida y vuelta y la borrachera incluidos a precios de saldo. Y es que parece ser que nuestros universitarios andan demasiado estresados en la época de exámenes parciales; una vez realizadas estas terribles pruebas de aptitud, qué mejor manera de borrar todos los recuerdos que un buen encharcamiento etílico neuronal. Electroencefalograma plano.
Todavía andan por Sevilla intentando tapar el tufo de las meadas callejeras de los mazados con una primavera recién florecida de azahares y hierbabuena. Mientras los nuestros se alcoholizan y los papanatas de siempre hablan de un fenómeno social en vez de un problema de salud real, los universitarios franchutes están en pie de guerra contra Villepin el Demediado y sus despidos laborales a la brava.
Si los jóvenes gabachos no sucumben en ese particular pulso que ha desempolvado el Mayo del 68, pienso invitarlos a un hiperbotellón con los excedentes de cava catalán, que es mucho más sabroso y nutritivo que el champán francés. La imaginación al poder. Otra vez.
03 marzo 2006
TRASPLANTA - 2
Un tanto compungido porque han finalizado los carnavales estoy preparando una caja de inmaculados pañuelos blancos para llorar desconsolado en el entierro de la sardina.
Escribió un día el poeta Rafael Pérez Estrada:
“y todos los otoños (el ave nostálgica) pone un huevo diminuto tallado a manera de lágrima, cuyo sabor – si la crueldad osa probarlo – recuerda mucho a las iniciales de los pañuelos perdidos en los viejos arcones”.
Tienen mucha coña las iniciales bordadas en los moqueros; creo que la marca Kleenex ® está trabajando ya en ello. Pañuelos de papel de usar y tirar a modo de valiosos órganos humanos de usar y tirar: se deterioran (porque así lo determinan nuestra genética o nuestros hábitos) y después se acude a un taller de trasplantes para que nos coloquen uno nuevo. Ojalá todo fuera tan sencillo; a lo mejor en un futuro no muy lejano..., pero de momento no.
Por casualidades de la vida, estos días pasados de fiesta y máscaras me han contado unas historias especialmente emotivas de pacientes trasplantados.
Por casualidades de la vida, estos días pasados de fiesta y máscaras me han contado unas historias especialmente emotivas de pacientes trasplantados.
Un veterano trasplantado cardiaco, cuando comenzaba a despertar de la anestesia y cobraba realidad su habitación del hospital, lo primero que pensó era si su flamante corazón albergaría los mismos sentimientos que tenía antes de operarse. Le atenazaba dicha intriga porque imagínese usted que se despertase con la sensibilidad del donante a flor de piel. Y es que ya decía Platón que el cuerpo humano es el carruaje, el yo el hombre que lo conduce, el pensamiento son las riendas y los sentimientos los caballos.
Tampoco hay mal que por bien no venga. Mientras esperaba impaciente la llegada de un nuevo corazón que le salvase la vida, un enfermo bajó a la cafetería del hospital para acompañar a su mujer en el que tal vez fuera uno de sus últimos desayunos juntos. Al pasar por delante del quiosco se le ocurrió comprar un billete de lotería. Antes de entrar al quirófano se lo entregó a su esposa, recomendándole encarecidamente que lo mantuviera a buen recaudo. Horas más tarde se recuperaba de una compleja intervención de trasplante cardíaco y unos días después le tocaron 50 kilos (de los de antes) en la lotería.
Otro trasplantado cardíaco se jactaba de su nueva buena salud; decía que si le hicieron falta 53 años de excesos con la dieta y centenares de paquetes de tabaco fumados para deteriorar completamente su propio corazón, con los debidos cuidados médicos y una vida saludable su nueva máquina conseguiría hacerle rebasar la centena de años.
En los últimos tiempos he conocido a muchos otros trasplantados: de riñón, de hígado, de corazón, de médula ósea. Todos tienen una particular visión de la vida que nos ha tocado vivir. No debe resultar nada fácil celebrar dos cumpleaños sabiendo que para que tú vivas a otro le ha tocado morir primero.
Tampoco hay mal que por bien no venga. Mientras esperaba impaciente la llegada de un nuevo corazón que le salvase la vida, un enfermo bajó a la cafetería del hospital para acompañar a su mujer en el que tal vez fuera uno de sus últimos desayunos juntos. Al pasar por delante del quiosco se le ocurrió comprar un billete de lotería. Antes de entrar al quirófano se lo entregó a su esposa, recomendándole encarecidamente que lo mantuviera a buen recaudo. Horas más tarde se recuperaba de una compleja intervención de trasplante cardíaco y unos días después le tocaron 50 kilos (de los de antes) en la lotería.
Otro trasplantado cardíaco se jactaba de su nueva buena salud; decía que si le hicieron falta 53 años de excesos con la dieta y centenares de paquetes de tabaco fumados para deteriorar completamente su propio corazón, con los debidos cuidados médicos y una vida saludable su nueva máquina conseguiría hacerle rebasar la centena de años.
En los últimos tiempos he conocido a muchos otros trasplantados: de riñón, de hígado, de corazón, de médula ósea. Todos tienen una particular visión de la vida que nos ha tocado vivir. No debe resultar nada fácil celebrar dos cumpleaños sabiendo que para que tú vivas a otro le ha tocado morir primero.
Pregúntenle a mi amigo Crónicus (trasplantado de riñón) si acaso no opina lo mismo que Charles Baudelaire: la vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
23 febrero 2006
REQUIEM POR EL MODELO PATERNALISTA
Lucha por la libertad. Autonomía del individuo. Respeto al derecho de elección. Consentimiento informado y rechazo al tratamiento. Frases como éstas pueden leerse cada vez más en los medios de comunicación, haciendo referencia a los posicionamientos judiciales respecto a determinados problemas éticos que plantea la moderna asistencia sanitaria.
Estamos asistiendo a un debate innovador desatado por la denegación de internamiento a una paciente afectada de anorexia y bulimia por parte de un juzgado barcelonés de primera instancia. Ante la constante negativa de la enferma para recibir tratamiento alguno su familia presentó en el juzgado la solicitud de internamiento, basándose en informes médicos previos que aconsejaban su ingreso involuntario vía judicial por el supuesto riesgo para la vida de la joven.
La desestimación judicial de dicho internamiento se ha basado en dos cuestiones fundamentales: la primera es que se trata de una mujer mayor de edad, y por lo tanto de obligatorio respeto para su autonomía como paciente; la segunda hace referencia al informe del forense, que no apreció en la paciente alteraciones o deficiencias físicas o psíquicas que impidieran su propio autogobierno.
La familia se hace cruces esperando la respuesta definitiva de la audiencia provincial de Barcelona, máxime cuando la joven en cuestión carga sobre sus espaldas dos tentativas de suicidio anteriores.
Es curioso. En la propia página web de nuestro Ministerio de Educación se entiende que la anorexia nerviosa es “una enfermedad grave que se manifiesta fundamentalmente por un rechazo radical hacia la ingestión de alimentos” y recomienda la detección precoz del trastorno y el inicio cuanto antes de un tratamiento que tenga en cuenta los aspectos bio–psico–sociales implicados en la génesis de esta patología.
Este caso se encuadra en el abandono definitivo del antiguo concepto ético asistencial de beneficencia, donde el enfermo era un mero elemento pasivo obligado a cumplir las directrices que el médico le pautase (modelo paternalista), y su lugar es ahora ocupado por otro criterio mucho más moderno basado en la autonomía del paciente, convertido de esta manera en sujeto activo con una responsabilidad propia en el mantenimiento de su estado de salud.
Tal vez ya no existan pacientes, ni enfermos, ni familiares. Ahora todos somos usuarios de un sistema sanitario obligado a resolver siempre nuestros problemas. Hago mención aquí al Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina firmado en Oviedo en 1997, que consagró el principio de autonomía frente al de beneficencia, y que exige el consentimiento del interesado para toda intervención facultativa y de investigación, hasta el extremo que sin el mismo no pueda llevarse a cabo ninguna intervención médica, incluso cuando dicha decisión negativa derive en la muerte del propio paciente.
Creo recordar a Goethe defendiendo algo parecido a que la libertad es como la vida misma; sólo la merecen aquellos que saben conquistarla todos los días.
Estamos asistiendo a un debate innovador desatado por la denegación de internamiento a una paciente afectada de anorexia y bulimia por parte de un juzgado barcelonés de primera instancia. Ante la constante negativa de la enferma para recibir tratamiento alguno su familia presentó en el juzgado la solicitud de internamiento, basándose en informes médicos previos que aconsejaban su ingreso involuntario vía judicial por el supuesto riesgo para la vida de la joven.
La desestimación judicial de dicho internamiento se ha basado en dos cuestiones fundamentales: la primera es que se trata de una mujer mayor de edad, y por lo tanto de obligatorio respeto para su autonomía como paciente; la segunda hace referencia al informe del forense, que no apreció en la paciente alteraciones o deficiencias físicas o psíquicas que impidieran su propio autogobierno.
La familia se hace cruces esperando la respuesta definitiva de la audiencia provincial de Barcelona, máxime cuando la joven en cuestión carga sobre sus espaldas dos tentativas de suicidio anteriores.
Es curioso. En la propia página web de nuestro Ministerio de Educación se entiende que la anorexia nerviosa es “una enfermedad grave que se manifiesta fundamentalmente por un rechazo radical hacia la ingestión de alimentos” y recomienda la detección precoz del trastorno y el inicio cuanto antes de un tratamiento que tenga en cuenta los aspectos bio–psico–sociales implicados en la génesis de esta patología.
Este caso se encuadra en el abandono definitivo del antiguo concepto ético asistencial de beneficencia, donde el enfermo era un mero elemento pasivo obligado a cumplir las directrices que el médico le pautase (modelo paternalista), y su lugar es ahora ocupado por otro criterio mucho más moderno basado en la autonomía del paciente, convertido de esta manera en sujeto activo con una responsabilidad propia en el mantenimiento de su estado de salud.
Tal vez ya no existan pacientes, ni enfermos, ni familiares. Ahora todos somos usuarios de un sistema sanitario obligado a resolver siempre nuestros problemas. Hago mención aquí al Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina firmado en Oviedo en 1997, que consagró el principio de autonomía frente al de beneficencia, y que exige el consentimiento del interesado para toda intervención facultativa y de investigación, hasta el extremo que sin el mismo no pueda llevarse a cabo ninguna intervención médica, incluso cuando dicha decisión negativa derive en la muerte del propio paciente.
Creo recordar a Goethe defendiendo algo parecido a que la libertad es como la vida misma; sólo la merecen aquellos que saben conquistarla todos los días.
21 febrero 2006
GÉMINIS
Unos padres entablan una lucha sin cuartel contra la administración estatal para que se les permita engendrar un segundo hijo destinado a salvar la vida de su hermano mayor enfermo, afectado por una terrible anemia de Fanconi. ¿Qué mejor donante de médula ósea que un hermano seleccionado genéticamente para ello?.
Decía Wittgestein que la filosofía y otras cosas le atormentaban hasta la muerte.
Una pareja estéril, tras muchos esfuerzos, sufrimientos y un nada desdeñable gasto sanitario, consiguen cinco embriones que son inmediatamente congelados. A la mujer le implantan dos y uno de los embarazos se viene abajo.
Casi nueve meses después nace una preciosa niña a la que llaman Rocío...
Veinticinco años más tarde, habiéndose desbordado todas las posibilidades de almacenamiento en los bancos nacionales de embriones, la pareja recibe una carta del Ministerio de Sanidad en la que les conmina a que elijan entre estas dos opciones: o bien dan su autorización para la donación de sus embriones o bien estos serían destruidos.
Casi nueve meses después nace una preciosa niña a la que llaman Rocío...
Veinticinco años más tarde, habiéndose desbordado todas las posibilidades de almacenamiento en los bancos nacionales de embriones, la pareja recibe una carta del Ministerio de Sanidad en la que les conmina a que elijan entre estas dos opciones: o bien dan su autorización para la donación de sus embriones o bien estos serían destruidos.
A dos mujeres estériles les implantaron sendos embriones. Transcurridos nueve meses nacieron dos hermosas niñas a las que sus respectivos padres les llamaron Rocío.
Cuando la primera Rocío cumplió 35 años, viajando en un tren hacia Madrid descubrió a unas niñas de 10 años que se parecían sorprendentemente a ella cuando hizo su primera comunión.
- ¿Cómo os llamáis? - preguntó intrigada.
- Yo Rocío.
- Yo también.
Curiosa casualidad porque Rocío 2 y Rocío 3 eran hijas de parejas diferentes.
- Vámonos, cariño - le dijo el padre a Rocío 2 - Mamá nos espera en el vagón cafetería. Mientras la niña se despedía, una mujer oriental vino a buscar a Rocío 3.
- Vámonos, cariño - Nos bajamos en la próxima estación. La niñita agitaba una mano a modo de despedida.
Rocío 1 se quedó observando la velocidad con la que pasa la vida si miramos a través de la ventana de un tren de largo recorrido.
BUENAS NOTICIAS HEPÁTICAS
Mientras los políticos se pelean por sacar adelante un Estatut para Cataluña que a nadie satisfará (y por lo tanto desde el día siguiente de su entrada en vigor empezará la lucha por alcanzar uno nuevo), en el Hospital Clínic de Barcelona se ha realizado el primer trasplante de hígado partido de donante vivo a dos pacientes en España.
El hígado procede de un donante vivo y se divide en dos partes; posteriormente se inserta a dos pacientes con problemas hepáticos en una operación pionera en España y tercera en el mundo, según ha asegurado el jefe del Servicio de Cirugía General y Digestiva del Servicio de Hepatología, Juan Carlos Valdecasas.
Valdecasas afirmó que esta operación tuvo lugar el pasado año y resulta una "técnica muy valiosa" y que puede ser "útil" para "evitar muertes en las listas de espera".
Sólo en Francia se había hecho esta operación dos veces.
17 febrero 2006
VÍCTIMAS
Decía Paul Valéry que un hombre solo siempre está en mala compañía. Respecto a la soledad, entiendo que el mayor castigo que el verdugo le infringe a sus víctimas se basa precisamente en hacerles sentir un gélido y cortante desamparo.
Mal que nos pese, vivimos inmersos en un mundo de víctimas; víctimas de la violencia doméstica, víctimas del terrorismo, víctimas de los estados, víctimas de la injusticia, del hambre, de la pobreza. Incluso el médico de familia trata de aliviar el sufrimiento que diariamente nos provoca el ser víctimas de nuestro propio cuerpo, de nuestra propia existencia.
Resulta más fácil hacerse solidario con las víctimas; el sentimiento de compasión es uno de los que más rápidamente afloran en la narturaleza humana. Historias como las vividas en la vieja Auriavella en las pasadas semanas provocan un torrente misericordioso de sincera compresión. ¿Le cabe a alguien en la cabeza que una madre y su amante sean capaces de vejar y torturar hasta la muerte a una niña disminuida de apenas cuatro años de edad? Conozco a adultos bien bragados que tuvieron que abandonar la sala del juzgado cuando el forense comenzó a entrar en escabrosos detalles. ¿Cómo entender que una niña que apenas acaba de alcanzar la pubertad tenga que dar a luz una criatura porque nadie se percató de la violación sistemática a la que era sometida por una persona que la cuidaba? Una cruel historia está vez con víctimas dobles.
Mientras toda esta conmoción va transcurriendo (dicen por ahí que el tiempo todo lo cura, porque el dolor olvidado es un dolor anestesiado) todavía resuenan en los medios de comunicación los alaridos de unos adolescentes iraquíes machacados por la terrible paliza que les infringieron las tropas británicas desplegadas en aquellas latitudes. Para eso entrenan a los soldados de élite: para que no tengan ninguna compasión con el oponente; y si no me creen repasen el argumento de películas tan logradas como “La chaqueta metálica” (Stanley Kubrick 1987), donde uno de los protagonistas llevaba escrita en su casco la frase “nacido para matar”, o la más moderna “Jarhead” (Sam Mendes 2005).
Por último, las víctimas del terrorismo acaban de finalizar un congreso que les reunió durante varios días en Valencia. Las víctimas juntas son capaces de hacerse escuchar bien alto, se atreven a combatir la soledad que les atenaza y abandonan el ostracismo con un mensaje bien claro: su sufrimiento no es gratuito; y es que para perdonar tienen que constatar el arrepentimiento del verdugo.
Ya lo decía el divino Dante: quien sabe del dolor todo lo sabe.
09 febrero 2006
T4
No voy a comentar hoy nada sobre las hormonas tiroideas. Aterricé el otro día en la controvertida nueva terminal T4 de Barajas y la verdad sea dicha no encontré montado ningún zapatiesto. Viajé a Madrid en un avión de Iberia coincidiendo en el pasaje con la alcaldesa de Vigo; supongo que iba a transferirle a Don Manuel Fraga los trastos del senado patrio.
La terminal T4 resulta colosal y algo claustrofóbica, como costillar de ballena. Exige del pasajero cualidades casi atléticas para deambular por sus espacios. Tan solo eché en falta una sintonía de fondo al modo de “Música para aeropuertos” (1978) de Brian Eno.
En la capital de la corte coincidí con otra alcaldesa del Partido Popular, también rubia y de buen ver. Cual estrella de Hollywood, rodeada por las cámaras y los flases de la prensa se subió al Metro en la estación de Alonso Martínez. Con todos los respetos, y aunque no son mi tipo, Corina y Esperanza mejoran mucho en las distancias cortas.
Mientras sobrevolaba nuestra piel de toro me entretuve leyendo una información sobre el auge de las aguas minerales de Galicia en las mesas de la hostelería internacional más selecta. Curiosamente, el mérito de tal hazaña se basa en la estética de los envases.
Observo que en el top ten de las aguas más famosas del mundo se encuentran tres marcas galesas, embotelladas en cascos de cristal mucho menos atractivos que los nuestros. Apliquemos pues las recomendaciones del Otsutsumi, arte tradicional de embalaje japonés, dada la importancia del envoltorio en todas las cosas de la vida.
Y todo esto mientras nuestra Comunidad Autónoma va a infringir, al menos durante los próximos cinco años, la normativa de la Unión Europea sobre aguas fecales. Mientras A Coruña, Vigo y Ferrol suspenden clamorosamente en esta asignatura, al tener que seguir evacuando sus cisternas vecinales en el mar sin la necesaria depuración previa, en Ourense vamos siendo en esto mucho más ejemplares.
Surcando los cielos y esperando el regreso, vagando solitario por las inmensidades del nuevo aeropuerto, me percato de lo lejos que todavía quedan nuestros hogares de la capital de un país que un día se llamó España.
Insisto: beban mucho agua mineral gallega, pero sin desdeñar el cava catalán que sigue siendo nacional, nacionalista y excelente. Mientras tanto, esperamos que la Ministra de Fomento, Dña Magdalena Álvarez, deje a un lado su nombre de pecadora y nos perdone por lo del Plan Galicia escatológico, y pronto nos conceda el tan ansiado AVE con la Meseta.
(ave - rigue usted para cuando)
EL SILENCIO DEL MAR
"Distorsión azul - A Madorra, julio 2010" de Miguel Abad
Parafraseando el título de la obra de Vercors (Jean Bruller). El silencio del mar es tan extenso como el mutismo provocado por el dolor. Dolor físico o dolor espiritual, qué más da, si la ciencia está empeñada en demostrar que no somos un ente cartesiano que por un lado piensa y por el otro existe.
El dolor es infinito: puede contraerse en un punto extremadamente agudo e insoportable o expandirse impregnándolo todo. Todo el dolor del mundo cabe entre dos sencillos números. El infinito también cabe entre dos números.
El dolor por la pérdida de un ser muy querido me ha provocado parálisis y silencio; un terrible silencio oceánico, azul oscuro casi negro, solamente capaz de ser comprendido por aquellos millones de prójimos que a diario sufren infinitamente más que yo.
Soy un privilegiado, pues de vez en cuando un puntazo agudo de un dolor infinito me hace sentir la realidad que me rodea, desnuda, sin tapujos.
Soy un privilegiado, pues de vez en cuando un puntazo agudo de un dolor infinito me hace sentir la realidad que me rodea, desnuda, sin tapujos.
Dijo Ungaretti en "Final", pues sabía mucho más del dolor y del mar que yo:
" Ya no ruge el mar
ya no murmura el mar
sin ningún sueño el mar
es un campo triste, el mar.
Hace piedad el mar, el mar.
Oscuras nubes mueven el mar, el mar.
Los débiles humos abandonaron la cama del mar, el mar.
El mar se ha muerto, mira el mar, el mar. "
El Poder de la Palabra
Barcelona - Nueva York
01 febrero 2006
HUMANAS SECRECCIONES
Durante estos días de frío siberiano he estado haciendo un seguimiento exhaustivo de todos los deportes televisados y me ha dado cuenta que el balompié se ha vuelto una verdadera cochinada.
¿Se han fijado ustedes cuántas veces escupen los futbolistas sobre el cesped en el transcurso de un partido cualquiera? Y eso que sólo vemos a los que caza el ojo indiscreto de la cámara de televisión ¿Se imaginan por ejemplo un campeonato de golf con todos los jugadores intentando embocar un lapo en el hoyo?; de otra manera, ¿escupen sobre el parquet los jugadores de baloncesto, de balonmano, de ping – pong o de voleibol?.
No, ciertamente. Claro que también existe una serie de deportes que por su propia práctica y desarrollo impiden ese hábito tan desagradable: no pueden escupir los motoristas por llevar casco, así como tampoco los tiradores de esgrima que portan una máscaras protectora. Tampoco escupen los nadadores ni los jugadores de waterpolo (aunque tal vez sí se orinen de vez en cuando). ¿Cabría en la cabeza de alguien observar una competición de billar, de ajedrez o de taekwondo donde los contendientes se dedicaran a dirimir su rivalidad a punta de gargajos?.
No, por supuesto.
Y es que todavía colea el debate sobre el último y más reciente escupitajo futbolístico, el propinado por el genial y maleducado Samuel Eto´o a un defensa del Athletic de Bilbao. El adusto entrenador Javier Clemente criticó dicha actitud mentando a los que bajan de los árboles, en una diáfana metáfora racista que a nadie engaña aunque después haya tratado de enmendar el cuento. Pero en este país somos muy aficionados a ser más papistas que el Papa. ¿Qué hubiera ocurrido si Clemente le llamase cerdo al delantero barcelonista?; y digo cerdo como sinónimo de cochino y marrano, epítetos ambos de claras connotaciones animales que parecen ser mucho menos ofensivos que la referencia a otro animal como el mono. Se pregunta Aloysius que hubiera ocurrido si es Eto´o el escupido; cabe la posibilidad de que el agente productor del salivazo hubiera sido tachado de racista y desaseado.
Desde siempre el control de la emisión de humanas secrecciones se encuentra intimamente ligado a la salud pública y a la urbanidad. No es la primera vez que hago referencia a diferentes ordenanzas municipales y comunitarias que deberían sancionar las meadas callejeras, las vomitonas postbotellónicas o la siembra de deyecciones humanas y animales en la vía pública. Tampoco es de extrañar que los niños tomen ejemplo de las actitudes de sus ídolos deportivos. Si ven escupir en el terreno de juego de seguro que repetiran esa actuación cuando ellos sean los jugadores. Por ello echo de menos una tarjeta verde que en el fútbol castigue a los desaprensivos que espectoren o se alivien las narices sobre el cesped.
Una faceta mucho más agradable de las humanas secrecciones es la que hace referencia a las feromonas. Al final del antiguo Bachiller Unificado Polivalente (BUP) nos enseñaban en Biología que estas sustancias servían para la comunicación sexual en determinadas especies animales, actuando como atrayentes o repelentes según fuera el caso y la necesidad.
He leído que una doctora norteamericana publicó en 1986 el primer trabajo favorable a la existencia de feromonas en la especie humana, implicadas en las relaciones entre las mujeres y los hombres (supongo que también entre las mujeres y las mujeres y los hombres y los hombres). Hay quien se ha atrevido incluso a embotellar estas humanas secrecciones y a venderlas al mejor postor. Me acuerdo ahora de aquello que decía George Horace Lorimer sobre lo bonito que es tener dinero para comprarnos cosas, pero más bonito es tener cosas que el dinero no puede comprar. Menos pollos y más feromonas.
19 enero 2006
LA NAVAJA Y EL ESPEJO
Dijo Thomas Bernhard: "uno nunca sabe quién es. Son los demás los que le dicen a uno quién y qué es ¿no? Y como esto uno lo oye millones de veces en su vida, por poco que ésta sea larga, acaba por no saber en absoluto quién es. Todos dicen algo distinto. Incluso uno mismo está siempre cambiando de parecer".
Me he estado mirando en muchos espejos durante los últimos años. No por vanidad, sino para poder afeitarme. He cambiado y no sé quién soy: ¿el muchacho de las fotografías o el hombre que se mira en el espejo?. ¡Cómo cambiamos!...; y sin apenas darnos cuenta. Si eso le ocurre a nuestra imagen, ¿qué le puede estar ocurriendo a nuestro interior?.
A propósito de los espejos, sentenciaba el poeta Rafael Pérez Estrada estos aforismos:
- Los adolescentes buscan huellas de besos en los espejos.
- ¿Qué hacen los espejos cuando nadie los mira?.
- El espejo es el principio de la teoría del conocimiento.
- El amante espera que el espejo le devuelva el positivo de la amada.
- En la última noche, el muchacho se miró en el espejo y advirtió su ausencia.
LOS PERTURBADORES
Siguiendo con Juan José Millás, comentaba en su habitual columna de un diario nacional las peculiares relaciones entre la política y el sistema endocrino, productor de las hormonas necesarias para que funcione correctamente el metabolismo humano. El debate sobre el futuro estatuto de Cataluña está haciendo correr ríos de tinta en la prensa y los comentarios a favor y en contra no quedan exentos de cierta carga visceral. Pero no teman; no voy a centrarme hoy en estas cuestiones de casquería parlamentaria.
Me han pasado unos recortes de periódicos en los que se alerta de los niveles especialmente elevados de ciertos fármacos y hormonas en el agua de nuestros ríos, lagos y mares. Nos encontramos ante un grave problema generado por lo que los expertos denominan perturbadores endocrinos, principios capaces de provocar alteraciones en la reproducción de ciertas especies, cuando no están además implicados en la génesis de cierto tipo de cánceres y con un efecto nocivo demostrado sobre sufridos animales de experimentación.
Los carnívoros acuáticos se ven particularmente afectados al ser el último eslabón de la cadena ecológica; por ejemplo, se han denunciado reducciones alarmantes en el número de focas del Mar Báltico, mermas considerables en las poblaciones de ranas y de saurios en aguas contaminadas e incluso la feminización artificial de peces y crustáceos. Y en esta ocasión no existen los beneficios adquiridos como en el caso del transexual recientemente readmitido en la Benemérita, sino más bien el riesgo negativo para la supervivencia de la especie.
El proyecto Aquaterra tiene como objetivo principal evaluar la calidad de las aguas de cinco grandes ríos europeos, entre ellos el Ebro. Según estos expertos los fármacos constituyen el principal contaminante emergente de las aguas. Si se analizan las que entran y salen de nuestras depuradoras nos podemos encontrar con una verdadera farmacia soluble.
El proyecto Aquaterra tiene como objetivo principal evaluar la calidad de las aguas de cinco grandes ríos europeos, entre ellos el Ebro. Según estos expertos los fármacos constituyen el principal contaminante emergente de las aguas. Si se analizan las que entran y salen de nuestras depuradoras nos podemos encontrar con una verdadera farmacia soluble.
Pronto quedarán atrás los tiempos en que los galenos recomienden el uso y empleo de determinadas aguas medicinales, como la de As Burgas o la de O Tinteiro, porque el agua de nuestros ríos es portadora de cantidades ingentes de analgésicos, antinflamatorios, antiepilépticos, betabloqueantes, estrógenos y hasta reguladores del nivel de colesterol. El problema se agrava porque las plantas depuradoras españolas no están preparadas para limpiar estas especiales sustancias. Pero, ¿por qué aparecen todas estas medicinas en el agua?. Principalmente porque nosotros las tiramos por el lavabo o los retretes, sobre todo los analgésicos y los antinflamatorios que se venden sin receta médica en las farmacias.
Un ejemplo: el muy extendido diclofenaco ha demostrado causar daños en el hígado y en los riñones de las truchas. Vayan tomando nota y entreguen las medicinas que no usan en la farmacia; allí existen puntos selectivos de recogida de fármacos para su posterior tratamiento y eliminación. No olviden que España ocupa el séptimo lugar en el ranking de los países mayores consumidores de fármacos del mundo.
¡No, si al final va a ser cierto aquel cuento de un pescador que capturaba salmones con el sujetador de su señora!. Pescadores mintireiros.
11 enero 2006
EL INCREÍBLE HOMBRE DE BORULFE
Corría el año 1912 cuando un antropólogo aficionado llamado Charles Dawson anunciaba a bombo y platillo el descubrimiento de un cráneo atribuido al "eslabón perdido" en Piltdown (parroquia de Fletching, Sussex, Inglaterra). Durante casi 50 años los expertos debatieron sobre la existencia de un ancestro del homo sapiens que fue entonces bautizado como el "Hombre de Piltdown". El final de la historia revela que se trató de una broma pesada entre científicos. Un fraude de la ciencia. Uno más.
Una situación semejante se vivió durante el descubrimiento del llamado Hombre de Flores, una especie de hobbit prehistórico que existió en el archipiélago indonesio. Las dudas científicas empezaron a surgir una vez más, cuestionando si los restos allí encontrados serían los de una mujer de talla pequeña con una malformación física y muy posterior en el tiempo.
Se han edificado prósperas ciudades sobre cuentos y leyendas. Un acaudalado vecino de Borulfe, cuyo nombre real tal vez vea la luz algún día, siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Santiago de Compostela (donde dicen que está enterrado el santo patrón de Galicia y de España) está montando un entramado que consiga despertar del sueño profundo a su aldea. Tal vez estén a punto de aparecer los restos de "El increíble hombre de Borulfe".
10 enero 2006
ESTEREOTIPOS
Con el permiso de todos hoy voy a hacer mía la definición que la ONG SOS - África toma prestada del Centredona del Campus for Peace sobre los estereotipos:
"son virus culturales muy persistentes que condicionan, inconscientemente, el comportamiento de las personas, pero con el solo hecho de evidenciarlo podemos desactivar buena parte de los efectos perversos que tienen".
Hace tan solo una horas un hombre moría asesinado en Sevilla por atropellar a una niña que de imprevisto se le cruzó en su camino. Dicen que la niña está bien y que el conductor viajaba a una velocidad moderada. Supuestamente familiares de la niña (entre los que se encontraba al parecer el propio padre) fueron los autores de los disparos. Le dieron 6 tiros en la cabeza. Mientras escuchaba esta terrible noticia en un bar, uno de los parroquianos dijo: "¡Seguro que eran gitanos (cierto)...; habría que exterminarlos a todos!...
¿Incluso a los que "buenos"?
09 enero 2006
LA DECISIÓN DE MARÍA
Hasta hace muy poco tiempo yo pensaba que Sophie Zawistowska era la mujer más triste del mundo. Su tristeza venía provocada por las dos transcendentales decisiones que tuvo que tomar en su vida. En primer lugar tuvo que elegir entre salvar la vida de su hija o de su hijo durante su internamiento en Auschwitz. La segunda decisión afectaba a su vida amorosa, dudando entre permanecer con su pareja o abandonarse a la inexperiencia de su amante. Algo así como la cruz de la moneda de "Casablanca", donde la Bergman tenía que elegir entre huir con su marido o quedarse con Bogart y su Café Americain. Impresionante la actuación de Meryl Streep y muy merecido su Oscar de 1983 por "La decisión de Sophie".
Hoy he hablado con María, la mujer más afligida del mundo...
Hace apenas 5 años perdió en un fatídico accidente de tráfico todo lo que quería; su marido, su padre y sus tres hijos dejaron de respirar entre unos hierros retorcidos sobre el asfalto mojado. Ahora ha rehecho su vida con su nueva pareja, pero María tenía una ligadura de trompas. Por ello, solicitaron una fecundación in vitro. Hoy le han dado por fin la fecha. Valiente decisión la de María. Y un final de historia mucho más alegre que el de las películas anteriores, ¿verdad?.
Hace apenas 5 años perdió en un fatídico accidente de tráfico todo lo que quería; su marido, su padre y sus tres hijos dejaron de respirar entre unos hierros retorcidos sobre el asfalto mojado. Ahora ha rehecho su vida con su nueva pareja, pero María tenía una ligadura de trompas. Por ello, solicitaron una fecundación in vitro. Hoy le han dado por fin la fecha. Valiente decisión la de María. Y un final de historia mucho más alegre que el de las películas anteriores, ¿verdad?.
MEDIA NARANJA

A mediodía, la ciudad festiva todavía se despereza mientras la luz láctea planea sobre el parque. De pronto, las palomas y las gaviotas se quedan petrificadas, mirando todas en la misma dirección. Sólo tres o cuatro ladroncillos gorriones hurtan unas migajas de pan, moviéndose veloces entre tanto gigante alado inmóvil. Los plátanos de Indias desnudan su pudor invernal y una pareja solitaria se abraza y se besa sentados en un banco. Arropados con sus bufandas tricolores se defienden del aire fresco; por momentos se convierten en los Pablo y Virginia de Bernardino de Saint Pierre; él le susurra al oído: "te amo - eres mi verdadera media naranja".
Bebiendo de las fuentes de Wittgestein, hay quien todavía piensa que el mundo se encuentra conceptualizado a base de estereotipos. ¿Quién le cuenta a este enamorado que su media naranja tal vez pudo haber sido la mujer de 70 años que dentro de media hora sacará a pasear a sus perros en ese mismo parque?; ¿o la desconocida que se cruzó un día con Baudelaire por las calles de París?; ¿o una mulata que en ese mismo instante dormita en La Habana envuelta en el perezoso aroma de un secadero de hojas del tabaco?; ¿o esa niña que nacerá dentro de 300 años en el delta del Mekong o en una colonia espacial de Marte?...
Mientras tanto algunos seguimos enamorándonos de los estereotipos femeninos que nos meten por los ojos desde las pantallas de televisión o desde las revistas de papel couché: ¿son ellas realmente como son o son para nosotros como en realidad las vemos?.
Dentro de mis muchas medias naranjas están la mestiza belleza eslava de Ornella Muti, a finales de los 70, la frígida madurez de Catherine Deneuve, el fuego abrasador de Ava Gadner en "La noche de la iguana"... ¿y qué decir también del debut de la hoy asaz edulcorada Jeniffer López?.
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