CREA, INVENTA, IMAGINA... ¡NO COPIES!

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26 septiembre 2007

ALUCINA, VECINA


CERCIS SILIQUASTRUM de J.R. Crellin (C)


Esta misma semana, el editorial de una revista especializada en temas médicos señalaba con grandes letras que España alucina, delira, flipa, desvaría. Si tuviéramos que elegir un síntoma psiquiátrico por excelencia seguramente nos decantaríamos por las alucinaciones. Los que pierden la chaveta experimentan sensaciones exclusivas, visuales, auditivas, táctiles. Los cuerdos, se fastidian, no son capaces de sentir lo ficticio como verdadero. Sostiene el esquivo Aloysius que alucinar, en la mayoría de las ocasiones, sirve para desconectar de este valle de lágrimas, el mundo real, tan poco afectuoso. Hace años cantaba Toquinho: en los mapas del cielo, el sol siempre es amarillo…; en los mapas de los alucinados, el sol es multicolor, irisado, mutante, psicodélico.



Desafortunadamente, la ÑBA no fue capaz de darnos la alegría definitiva en el pasado Eurobasket. Palmamos en la final, de un punto… y en casa, para que duela más. Los jugadores no estuvieron a la altura del Mundial de Japón, con un Pau Gasol irregular, un Felipe Reyes baldado de tanto partirse la cara con muchachotes que le sacaban la cabeza, un Navarro lesionado, con su bomba desactivada, y un Jorge Garbajosa que jugó con los lóbulos de las orejas empeñados (quiero decir, multimillonariamente asegurados). Otra vez será. En lo que sí vamos sobrados como campeones continentales es en el consumo de drogas: cuadriplicamos la media europea en consumo de cocaína y casi alcanzamos el podium cuando nos ceñimos a la tripleta cannabis, anfetaminas y éxtasis. A nivel mundial, ya estamos a la altura de los EEUU. En primera línea. Estos sí que son los Cuatro Fantásticos, los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Nos preguntamos, ¿tal vez los españoles tengamos alguna particularidad genética que predisponga a nuestros cerebros a la hora de engancharse en las drogas? La respuesta se me antoja negativa. Entonces, ¿qué ocurre en realidad? El Ministerio de Sanidad de Bernat Soria acaba de poner en marcha una campaña informativa para disuadir a los jóvenes contra este pernicioso consumo. Su coste final representará unos 2.2 millones de euros. Aunque es dinero, seremos testigos privilegiados de esta desigual batalla entre un microscópico David contra un colosal Goliat. Y es que la otra cara de la moneda es truculenta: por ejemplo, durante el año 2005, se incautaron en España 48.5 toneladas de cocaína, con un valor aproximado en el mercado de 6000 millones de euros. Hablando de dinero y de billetes empleados como turutos para meterse farlopa, un estudio realizado en los laboratorios catalanes Sailab sirvió para estimar que el 95% de los billetes de 10, 20 y 50 euros analizados entre los circulantes por nuestro país estaba impregnado por cocaína, con una media de 25 microgramos por billete. España: una verdadera potencia inhalatoria.



Mientras todos seguimos alucinando en colores, los cercis siliquastrum plantados en la Rúa do Paseo se secan. ¡Pobres e indefensos árboles del amor, arbolitos de Judas, pequeños algarrobos locos…, alucinados!

18 septiembre 2007

COSAS DE MÉDICOS

FRANCISCO DE GOYA: "BRUJAS DISFRAZADAS COMO MÉDICOS" - 1797


Dicen los expertos de las nuevas tecnologías que si uno enciende un ordenador personal, se conecta a Internet y utiliza uno de los buscadores más populares entre los internautas, al teclear la palabra “salud” se encuentra con el doble de entradas (140 millones) que con “sexo” (76 millones); y el que no me crea que haga la prueba. En la actualidad, constatamos que Internet se ha convertido en la primera fuente de información para los profesionales y los pacientes. Más que por la cantidad, las precauciones han de venir dadas por la calidad de la información que se cuelga en la red, a la que cualquiera puede acceder libremente, y que muchas veces exigirá al facultativo convertirse en una especie de cicerone especializado para sus clientes.

Por ejemplo, dentro de la farmacología social, en España se han realizado estudios para evaluar este fenómeno comunicativo. En uno de los más recientes, publicado este mismo año, fueron escogidos 14 medicamentos, analizando la información que proporcionaban 12 buscadores en nuestra lengua. Los doctores Alloza y Formigós, de la Facultad de Medicina de Alcalá de Henares, se encontraron con que la mayoría de las páginas eran de bajo nivel: suministraban poca información útil (tanto para el médico como para el paciente), omitiendo a veces datos tan importantes como posología, precauciones, seguridad, interacciones o efectos adversos.

Guías, agentes de la salud, clientes, usuarios… ¡cómo ha cambiado el cuento, venerable Aloysius! Frente al desvencijado modelo asistencial paternalista, donde el paciente no decidía y estaba obligado a obedecer sin rechistar las prescripciones facultativas, nos encontramos ahora con el desarrollo de relaciones interpersonales mucho más modernas: interpretativas, informativas y deliberativas.

Pero esta vertiginosa mudanza no alcanza sólo a la práctica médica habitual. Mientras en Asturias le quieren abrir un expediente a un médico que trabajaba más de lo habitual (dicen por ahí las lenguas viperinas que por dedicarle el tiempo necesario a cada paciente), provocando reiteradas disfunciones en el sistema general de asistencia sanitaria, el futuro decreto formativo de los médicos internos residentes españoles (MIR) se cargará las especialidades de Hidrología, Medicina de la Educación Física y del Deporte y Medicina Legal y Forense. Y por si fuera poco, en los hospitales del Reino Unido, quedarán prohibidas las socorridas batas blancas médicas, así como el uso de la corbata y de los relojes de pulsera o las joyas. El motivo: cortar la transmisión de infecciones en ese ámbito. Parece ser que los puños de las batas portaban mucha roña. Se barajan como alternativas unos uniformes de manga corta, acompañados de unos mandiles sintéticos fácilmente lavables. De los gorritos, todavía no han dicho nada, pero de ahí a la obligación de depilarse los antebrazos y a la vuelta de la cofia y el delantal victorianos, estamos sólo a un paso. Cosas de médicos.

11 septiembre 2007

PRODUCTOS MILAGRO



"San Miguel sometiendo a Satanás en un atardecer belga"


Como tantas y tantas veces, la otra tarde derrochaba mi muy irredento Aloysius el tiempo de su lacónica existencia desordenando los cajones de los DVD de oferta en una gran superficie comercial. Conocedor de mi particular afición al cine que trata cuestiones médicas (en otras palabras, a la medicina que escarba en las pantallas cinematográficas), con motivo de mi próxima arcangélica onomástica me regaló un ejemplar de “Derecho a morir” (Peter Wendkos, 1987).


Doble agradecimiento, pues una vez más pude admirar a ese mítico sex symbol llamado Raquel Welch, que entonces, con 47 años cumplidos, se atrevió con un papel cargado de dramatismo, el de Emily Bauer, una profesora de psicología que en la realidad sucumbió ante el padecimiento de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Por este logrado trabajo, obtendría una nominación actriz al Globo de Oro como mejor actriz. Visualicé la cinta y una avalancha de penosos recuerdos se me vino encima. Hace años, nuestra felicidad familiar se vio golpeada por la pérdida de un tío que, en la flor de la vida, falleció como consecuencia de esta devastadora enfermedad neurodegenerativa. A día de hoy, todavía no existe la cura efectiva para tanto sufrimiento.

En una escena del film, la protagonista enferma acude al gabinete de una curandera, tal vez buscando el amparo o el consuelo que la medicina contemporánea ya la había negado de antemano. También mi tío y sus seres más queridos peregrinaron por santuarios atestados, cubiles de ensalmadores, casas de chamanes y guaridas de santeros, incluso por sanatorios y dispensarios médicos de diferentes especialidades, experimentando a la par tratamientos ortodoxos y desesperadas terapias experimentales o pseudomilagrosas. El fin de sus días llegó inexorable (como llegará para todos nosotros), pero mientras su musculatura respiratoria se paralizaba, su inteligencia y su sensibilidad se mantuvieron intactas hasta exhalar su último aliento. – La verdad, no sé para qué estudiáis tanto los médicos – me espetó en una ocasión con un afilado suspiro. La verdad, es que yo tampoco lo sé.

En España, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos creó en el año 2005 el Centro de Detección de Productos Milagro. ¿De qué estamos hablando? Pues de una serie de sustancias y artefactos que se comercializan con la finalidad de prevenir y curar determinadas enfermedades y trastornos sin haber demostrado científicamente su utilidad para tales fines. La lista es prolija: cremas antiedad (¡ay, si fueran ciertos sus efectos!), untuosos potingues sacamantecas (¡insisto!), dietas portentosas que convertirían a Oliver Hardy en Stan Laurel o múltiples caralladas magnetizadas sabe Dios con qué imanes. Lo gracioso del tema, es que muchos de estos fabricantes dan publicidad a sus productos con anuncios fraudulentos que se cuelan por nuestras televisivas pantallas domésticas.


¿Se acuerdan aún del jeta que se hacía llamar Dr. Rosado, y que prometía curar el hipo rebelde apagándole colillas en la coronilla del jadeante paisano? Algunas veces, me pregunto por qué es tan fácil curar y tan difícil ser médico.

04 septiembre 2007

DIVERGENCIAS SANITARIAS

"P50 - 165 Tulip (Tulipan)" de Haiku_Ted

Insiste el porfiado Aloysius: los progresos en salud pública salvan más vidas que los avances tecnológicos; por ejemplo, el saneamiento y la potabilización de las aguas. Su carencia supone más pérdidas humanas en este planeta que la falta de corazones ultrartificiales en las provisiones hospitalarias.
En los últimos tiempos, la generalización en el empleo de la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV) hace, y ha hecho correr, ríos de tinta en los medios informativos. Uno de ellos ha anunciado que, aprovechando la reunión del Consejo Interterritorial de Salud durante el próximo mes de octubre, nuestro Ministerio de Sanidad propondrá a todas las Comunidades Autónomas la inclusión de esta innovadora inmunización en sus respectivos calendarios vacunales. El flamante ministro Bernat Soria estima el coste de esta medida sanitaria en unos 40 millones de euros.

Castilla – La Mancha piensa hacerlo de manera general y gratuita, sin descuidar las medidas de cribado tradicional como las citologías del cuello uterino. Los responsables sanitarios de Andalucía y Cantabria se han manifestado en sentido similar, si bien se muestran más “prudentes”. En Asturias, sin embargo, se quejan del elevado precio de la vacuna comercializada (estiman en un millón de euros este coste) y piden cofinanciación estatal, lo mismo que aragoneses y canarios. Sensibles con las repercusiones sociales, los catalanes abogan por la inclusión generalizada, ya que si así no se hiciera, sólo se beneficiarían de esta medida preventiva las féminas de las clases más pudientes. Extremadura, Valencia y La Rioja se reservan (como en el póker) hasta la reunión del Interterritorial. Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, aboga por la aprobación de las vacunas de diferentes laboratorios, para fomentar la competencia (y supongo que también la rebaja de los precios). En Euskadi han valorado que, gracias a este método de inmunización específica, se salvarían allí unas 20 mujeres cada año (repercutiendo por cada vida, aproximadamente, unos 50000 euros a su erario público).

Pero también hay voces discordantes, como la del Dr. Juan Gervás, médico general que trabaja en la provincia de Madrid, excelente y controvertido comunicador en el seno de la propia Organización Médico Colegial (OMC). Según este colega, unas 600 españolas mueren cada año a consecuencia del cáncer de cuello uterino. Desafortunadamente, el 80% de ellas nunca se han hecho una citología, pues las mujeres que más se revisan en el ginecólogo son las que menos lo necesitan (sanas, jóvenes y cultas). Y todo ello dentro de una nación como España, uno de los países del mundo con menor mortalidad por este cáncer. Respecto a la relación del HPV con este tipo de patología neoplásica, el 99% de las infectadas podría eliminarlo espontáneamente, sin plantear problemas sanitarios adicionales. Gervás dixit. Por último, este compañero defiende que sería más eficiente emplear estos recursos económicos en la generalización de las citologías a todas las mujeres españolas, de manera programada, regular y eficaz, especialmente entre aquellas más desfavorecidas por la sociedad.
Señoras y señores, la polémica está servida. Se admiten apuestas.

30 agosto 2007

PARADOJAS

HOGARTH: Falsa Perspectiva
La vida misma es una inagotable fuente de contradicciones. Los medios informativos las revelan a la opinión pública constantemente. Desde las más triviales y futboleras anécdotas (el despido de un entrenador aunque haya ganado un campeonato de liga), pasando por las deportivas (el fichaje de un bicampeón mundial de automovilismo para que su propio equipo se las haga pasar canutas), hasta las más serias y preocupantes (la vigencia de ciertas leyes que permitan poner en libertad a asesinos y violadores confesos, aunque no hayan demostrado ni un ápice de arrepentimiento o piedad por sus víctimas, con elevadas probabilidades de reincidencia en sus delitos). Ya lo prevenía el escritor Jean de la Bruyère en el siglo XVII, proclamando que es más difícil eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes.

En el complejo mundo laboral, con frecuencia surgen conflictos al tratar de compatibilizar los derechos de los trabajadores con los intereses de los empresarios. En este sentido, alguien podría entender como paradójico que las brigadas antiincendios se marchasen en verano de vacaciones o que, por estas mismas fechas, los centros de donación de sangre trabajen a medio gas en algunas localidades. Todo ello queda enmarcado dentro de un período estival en el que el riesgo de incendios forestales parece menor que en otras ocasiones (por lo atípico de la meteorología), pero en el que los llamamientos a la donación sanguínea continúan siendo incesantes. Entonces, ¿quién debe conciliar el derecho al descanso de los asalariados con el mantenimiento óptimo de los servicios, sobre todo en provincias como la nuestra, donde precisamente son las administraciones públicas las que emplean a un mayor número de paisanos? La respuesta se nos antoja clara y diáfana. En el caso concreto de los trabajadores del Centro de Transfusión de Galicia (CTG) es necesario que la Consellería de Sanidade garantice la sustitución de aquellos que se han ido a disfrutar de su bien merecido descanso vacacional. Sostiene Aloysius que, pudiera darse una impresión discordante, cuando se reclaman urgentes donaciones y el posible donante acude a un centro que está parcialmente inoperativo por la escasez temporal de recursos humanos.

Otro cantar son las huelgas. Cuando las negociaciones laborales llegan a un punto muerto o resultan inviables, este derecho puede ejercerse por una de las partes afectadas con la finalidad de forzar el acuerdo. Todos conocemos la eficacia y potencia de este tipo de reivindicaciones si, por ejemplo, nos quedamos atrapados en la terminal de un aeropuerto por una huelga de pilotos, de controladores o del personal de tierra, o el hedor insoportable que impregna a una localidad que sufre durante varios días la huelga de sus servicios de limpieza. Sin embargo, no debemos olvidar que en el ámbito de la sanidad pública, las medidas de presión ejercidas por los trabajadores pueden verse atenuadas por la exigencia inquebrantable de salvaguardar la salud del prójimo. Y tampoco ignoremos que, en cualquier momento, uno de nosotros podría necesitar una transfusión de sangre que nos salve la vida. Donantes solidarios y administraciones eficientes. Así sea.

21 agosto 2007

DON DE LENGUAS


Un verano tan atípico, como éste que nos está tocando vivir, trae a mi querido Aloysius taciturno y sublevado. Mucho más ortodoxo sería la canícula en agosto, y la helada en la invernal temporada. Pero, entre el calentamiento global y otros malabarismos de la meteorología, está el pobre que jura en arameo; y no precisamente porque haya adquirido de repente el llamado don de lenguas. Para la fe católica, el don de lenguas representa la facultad milagrosa de hablar un idioma que no se haya aprendido previamente. Según los Hechos de los Apóstoles, fue el Espíritu Santo el que dotó de esta cualidad a los discípulos de Cristo, para que salieran a predicar su mensaje. Lengua, lenguaje, habla, ¿son palabras sinónimas? En muchos diccionarios esta identificación queda así reflejada. El habla, la capacidad de emplear un lenguaje (verbal y no verbal) y la posibilidad de expresarnos en diferentes lenguas es una habilidad propia y característica de los seres humanos. Para ello estamos genéticamente dotados con un órgano de la fonación, capaz de articular los sonidos que nos permiten comunicarnos, traduciendo de esta manera las órdenes cerebrales. Antes de hablar, siempre deberíamos pensar las palabras, en abstracto. Pero no voy a meterme hoy en profundidades de la filosofía del lenguaje, por mucho que me atraigan las proposiciones de Wittgenstein.

Muchas veces me ha llamado la atención cómo individuos de muy diferentes lenguas y culturas se esfuerzan para tratar de comunicarse. En las consultas de atención primaria, empezamos ya a experimentar este fenómeno con algunos pacientes asiáticos o africanos. Y no somos los únicos. Recuerdo aquí la película “Infierno en el Pacífico” (John Borman – 1968), donde Lee Marvin y Toshiro Mifune encarnaban a un soldado americano y a otro japonés, únicos habitantes de una isla desierta del Pacífico, condenados a entenderse para sobrevivir. Sin embargo, en otras ocasiones, paisanos que comparten una lengua en común, se empeñan paradójicamente en incomunicarse.

En este verano que no es estío, como ya viene siendo habitual en los años anteriores, demasiados prójimos se están dejando la vida sobre el asfalto. El otro día, viajando por una de nuestras autovías gallegas, pude observar el esfuerzo de la Dirección General de Tráfico reclamándonos a los automovilistas prudencia en la conducción. Grandes carteles de luminosa intermitencia nos advertían del peligro con una macabra estadística: “desde enero, 1668 muertos” (a estas horas, seguro que son bastantes más). En un punto kilométrico determinado, un cartel alternaba gallego e inglés; varios kilómetros más adelante, el mismo mensaje cambiaba a castellano e inglés. En otras carreteras, podían leerse advertencias solamente en gallego o en castellano. ¿Empeño comunicativo no operativo? Espero que no, porque a buen entendedor, pocas palabras bastan. Por cierto, “A buen entendedor” es también el título que recopila los ensayos del Nobel irlandés Seamus Heaney… Queda claro pues, que los esfuerzos del comunicador siempre serán estériles si no son convenientemente captados por el receptor, sea cual sea la lengua empleada.

Por último, solamente mencionar aquí como anécdota que algunos folletos informativos de los que acompañan el kit de dispensación gratuita de la mal llamada píldora del día después, no están escritos en gallego, sino en catalán…Y también en castellano, para que todos nos entendamos. A estas horas, todavía continúa intrigado Aloysius: ¿se tratará de un error de empaquetado o de un obsequio del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya?

15 agosto 2007

TO BEG AND TO GIVE ( DAR Y RECIBIR)


Imagen: "Limosna (Sevilla)" por odalhua
Extracto del texto publicado en La Región el 10 de abril de 2005.

A caballo entre los siglos XII y XIII de nuestra era, surgen en Europa las órdenes mendicantes, regidas por aquella máxima evangélica que enaltece la pobreza como objetivo individual y colectivo. Sometidas por la obligación inherente de mantenerse con la limosna, así deberían cubrir las necesidades más básicas de sus miembros. Sólo por recordar a algunas de las más populares mencionaremos a los carmelitas, los franciscanos, los dominicos y los agustinos, a los que por cierto perteneció Martin Lutero.

Tiempo más tarde, en la otra cara de la moneda, en el transcurso del Siglo de Oro español se contaban en nuestro país alrededor de 150000 vagabundos, muchos de los cuales remediaban su hambre voraz gracias a la sopa boba que regalaban en la puerta de los conventos.
Hace un tiempo, la edición digital de un diario nacional publicó una curiosa noticia: varios jóvenes chinos, desempleados de la ciudad de Chengdu, se dedicaron a utilizar Internet para pedir limosna a desconocidos, inaugurando un fenómeno social conocido como "web mendigos". Para combatir el intrusismo, uno de sus portavoces llamado Li Dan, advertía que los auténticos pobres tenían que aportar sus datos verídicos en los mensajes de correo electrónico que remitían a sus supuestos benefactores.
Dos anécdotas relacionadas con la mendicidad en la ciudad de Ourense: hace un tiempo, se situó en una esquina estratégica de la Rúa Santo Domingo un músico callejero que pedía una limosna para tomarse una cervecita. Ponía en práctica esta cantinela entre tema y tema de su contumaz repertorio. Mientras tanto, otro cándido pedigüeño habitual, sentado en las escaleras de la Rúa do Páxaro, pedía limosna para comprar pilas; sin ellas, no podía hacer funcionar su deteriorado aparato musical, que vomitaba sin cesar acordes y soflamas punkies.

Nuevos pobres que pululan por la red de redes ofrecen al mejor postor su propia virginidad. La pionera fue una tal Rosie Reid, estudiante de la Universidad de Bristol. Contaba entonces 18 años, y a pesar de declararse lesbiana militante, esta joven mantuvo relaciones sexuales con un hombre de 44 años en un hotel del norte de Londres a cambio de 8400 libras esterlinas. Su ejemplo fue seguido por David Bardy, estudiante de la Universidad británica de Bournemouth, que llegó a coleccionar 7000 respuestas antes de que la página web de subastas suprimiera el anuncio donde ofertaba su virgo por unas 6000 libras esterlinas. Sin embargo, su generosidad le comprometía a donar 1000 de ellas a Intermón Oxfam.

Una joven limeña llamada Gracia Yataco León alcanzó una fama en Perú digna de los relatos de Bryce Echenique o de Vargas Llosa. Puso en venta su virginidad en Internet valorada en 20000 soles (unos 6500 dólares). Trataba así de mejorar la precaria situación de su madre y hermanito enfermos.
Podemos leer en la obra de Ryszard Kapuscinski: "la pobreza es una subcultura. El pobre no sólo es aquel que no tiene suficiente comida y ropa. Es alguien que vive en condiciones miserables, rodeado de otros pobres y en un medio de pobreza generalizada del que no se ve salida alguna. No sólo vive, sino que también piensa de manera diferente... La persona hambrienta es incapaz de pensar en términos abstractos, los únicos que permiten emprender intentos de salir de una situación desesperada..."

14 agosto 2007

UNA TARDE CON SANTEIRO


"Tempo e Materia" - 2004
(óleo sobre lienzo)


Como las ciudades, la vida tiene múltiples esquinas; como las carreteras, sorprendentes cambios de rasante. En nuestro devenir por estas geografías de la imaginación, en muy contadas ocasiones un fino rayo de claridad rasga toda la opacidad mediocre que nos rodea. De esta manera, alumbra tenuemente sobre el pesado manto protector de la cultura subvencionada. Al fin y al cabo, cuando un artista plástico comienza a triunfar, ¿quién decide el destino de su obra que ha de venir?; ¿los gustos del público?; ¿la honradez profesional que le guía por ese angosto camino empedrado, por su tozuda trayectoria artística?, ¿su marchante?, ¿los volátiles mecenas públicos imperantes en cada momento?.
Me sorprendió Andrés Santeiro. Miento, me sigue sorprendiendo. Lo hizo durante su primera exposición. Lo seguirá haciendo en las futuras. Resulta increíble que un muchacho de apenas 28 años despliegue tamañas dosis de maestría en el empleo de los colores y de las formas. Los necios piensan que el arte abstracto es más moderno que el figurativo. Craso error. Lo moderno perdura. Velázquez y Schiele son modernos y clásicos, a partes iguales. En la National Gallery de Londres todavían copian los cuadros del maestro del Siglo de Oro. Me asombró el porte de Santeiro: alto, musculado, bien parecido. Un joven que a buen seguro podría ganarse la vida como modelo; un chaval guapo que pone copas en un local de moda de esta anodina Auriavella. Pero el prefiere los lienzos y los pinceles, la tranquilidad del olor a trementina, los pliegues de las telas albas, las puertas y ventanas desvencijadas, las cortinas de los bares cerrados, las nubes del cielo y los chorros del agua que juguetean con las palomas en las melancólicas fuentes patrias.
Una tarde con Santeiro: Florencia, los Uffizi, el Palacio Pitti, el Foro Romano con sus columnas perennes, la vanidad, el valor del arte, la brevedad de la vida, la honestidad, el academicismo, César Prada, Zapata, Canaletto, la compra y la venta de las obras de arte, Ourense y sus personajes, los artistas locales que malgastan su talento, los hijos tontos de Picasso que dormitan confiados en el Parnaso ourensano, el éxito, Antonio Murado, Nueva York, las grandes obras que vendrán preñadas incienso, la fugacidad del tiempo...

13 agosto 2007

LOS ESPERMATOZOIDES


Anda un tanto circunspecto mi apreciado Aloysius tras la lectura en La Región de un opúsculo ciertamente vengativo contra los espermatozoides, esas sufridas células germinales varoniles que llegaron a fascinar al mismísimo Woody Allen. El genio neoyorquino no tuvo reparos a la hora de disfrazarse de uno de ellos en su cuarta película como director (Todo lo que quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar, 1972). Y sostengo lo de sufridas porque ninguna célula del cuerpo humano tiene el deber de demostrar tan óptima competencia profesional: además de vitalidad, los espermatozoides tienen que ser ágiles, vigorosos, móviles y bien parecidos. Al contrario que en nuestra actual sociedad, no son útiles ni los cabezones ni los que tienen defectos en la cola. Mi entrañable José Luis Penedo, autor de la diatriba contra los gametos flagelados, les achacaba la génesis de todos los seres deleznables que se pasean por el planeta. Supongo que, intencionadamente, obvió que la mitad de la carga genética de los facinerosos, macarras, violadores, gilipuertas, atabanados y otras joyas internacionales es transmitida por vía materna, a través del óvulo. Esta recombinación de nuestro ADN materno y paterno garantiza la variabilidad de nuestra especie. ¿A qué viene entonces tanta inquina?

Sí es cierto que la carga genética correspondiente el cromosoma Y siempre se hereda a partir del padre y de los antepasados varones. Si el gen de la estulticia radicase en ese emplazamiento, con elevada probabilidad un progenitor majadero engendraría vástagos masculinos necios.

También resulta incuestionable que los espermatozoides no pueden aportar las mitocondrias necesarias para que una célula funcione. Como sólo están presentes en el óvulo, estas microscópicas máquinas energéticas indefectiblemente se heredan de madres a hijos. Por ello, si una mujer no tiene descendientes femeninos, el ADN presente en sus mitocondrias se perderá para siempre.

Sostiene Aloysius que nos encontramos ante el declive del imperio espermatozoario. Desde que la famosa oveja Dolly fue concebida en los laboratorios de Escocia, no muy lejos de los alambiques en los que se destila a fuego lento la malta de los aromáticos güisquis de Speyside, la clonación permite copiar animales sin la necesidad de que participen las células sexuales masculinas. Una transferencia nuclear y un chispazo eléctrico podrían sustituir, en un futuro no muy lejano, a la atracción, al cortejo y a las relaciones íntimas entre machos y hembras, entre hombres y mujeres. Y ¿qué será entonces, querido Sr. Penedo, de todos esos alcaldes y concejales que se autoadjudican elevados sueldos?

05 agosto 2007

DE MUERTOS Y ENTERRADORES


"El Enterrador" (óleo sobre tela)
BRAULIO SALAZAR, 1941
Algunos expertos en tortura afirman que, ciertos países de Oriente Medio, asimilaron de manera óptima las lecciones aprendidas durante la colonización británica, sobre todo en lo referente a la aplicación de las penas capitales. Atrás quedaron las bárbaras costumbres de las tribus nómadas que pastoreaban sus ganados por inhóspitos pedregales y desiertos, más proclives a sajar la carne humana con el tajo de sus afiladas cimitarras y cuchillos, amputando, desmembrando y descabezando a los facinerosos y a los delincuentes. Y a los pecadores. La expiación de la culpa mediante el sacrificio del cordero degollado. Más civilizada parecería entonces la ejecución de la sentencia de muerte colgando al condenado por el cuello hasta morir. Así, a modo de ejemplar escarmiento, se les dio diligente pasaporte hacia el Más Allá a los piratas de la mar océana, osados desobedientes de las órdenes de Su Graciosa Majestad, a los cuatreros y a los tahúres del cinematográfico Salvaje Oeste, a los esclavos de color que conseguían huir de las plantaciones de algodón donde tanto sufría el Tío Tom y a los díscolos convictos hijos de la Gran Bretaña, reos de condena cargados de cadenas en los tétricos penales del continente australiano.

Por el cuello también colgaron al temible Saddam Husein, y de paso convirtieron su ejecución en un exitoso vídeo comprimido, de esos que saltan como colibríes de celular en celular, como los mensajes de los coleguis avisando del botellón "saturday night fever" en la Plaza de las Mercedes. En una plaza pública iraní, acaban de ahorcar a los dos supuestos asesinos de un magistrado; esta vez no había cadalso ni horca de madera, sino una pequeña grúa móvil con un gancho, del que prestos colgaron el lazo estrangulador. Los tiempos avanzan, y en lugar de gruesas y ásperas maromas, los verdugos emplearon cuerdas sintéticas de vivos colores, como las que sirven para tender la ropa a secar en el humilde mediodía de los barrios de la periferia.

Mientras tanto, en estos calurosos páramos de Auriavella, hace unos días se desató una pequeña trifulca municipal. Dicen las malas lenguas que responsables del Concello de Ourense mandaron a su casa a cinco enterradores por falta de trabajo. Mi muy procaz Aloysius, orgulloso defensor del sufrido sistema sanitario público, afirma que este hecho singular es debido en parte a los excelentes cuidados asistenciales dispensados a nuestros prójimos en esta ciudad. Una genética especial, garante de la característica longevidad de los ourensanos, seguramente hará el resto. Por curiosidad, ese mismo día consulté las esquelas publicadas en La Región y no había fallecido nadie. Tan solo cabos de año y alguna que otra comunicación familiar de agradecimiento por la asistencia a pasados funerales. Y es que, como escribió António Lobo Antunes, "cuanto más envejezco, más futuro tengo".
(Por si quieres oir el tema "Hang Me Up To Dry" de The Cold War Kids...)

22 julio 2007

DR. FEELGOOD


THE JUNKY AND HIS SHADOW, by shyb

Con sordina, a través de una lejana ventana abierta, suena una vieja canción soul; creo identificar el “Love is a serious business” de Aretha Franklin. Este tema también se conoce como “Dr. Feelgood”, el magnánimo y benéfico “Dr. Siéntete - Bien”. Siempre que me encuentro mal, voy a visitar a mi médico, el prestigioso Dr. Feelgood. Cruzo el umbral de su consulta y ya empiezo a mejorar. Mañana voy a pedir cita. No es para mí, es para un amigo. Esta tarde lo encontré mendigando entre las mesas de las terrazas de la Rua do Paseo. Una caridad, por favor. Amenazaba lluvia y llevaba un paraguas colgado de su chaqueta. La empuñadura parecía una prótesis vertebral ajada, que apenas conseguía sostenerle en pie. Su parco equipaje, una enjuta bolsa de las que solemos llevarnos a la playa. "Yo también estuve en Tenerife" – pude leer impreso entre la suciedad que la cubría. Casi palmo en Tenerife... Con un mono de puta madre anduve tirado por la Plaza Weyler y por el Parque García Sanabria, comiendo basura y escondiéndome de los espectros de la madrugada, tiritando como un perro callejero, muerto de frío mientras los demás se paseaban en bañador por la Playa de las Teresitas, mirando la profundidad oscura del Océano Atlántico y esperando a la muerte, pues esa era mi única esperanza. Dicen que me salvaron de la droga. No sé. ¿Me salvé yo solito? No sé. Mientras haya caballo, habrá camellos… y yonquis. Los grandes traficantes se seguirán llenando los bolsillos a espuertas. El sol sigue saliendo por el este y continúa poniéndose por el oeste. El viejo y salvaje oeste. Cowboy junkies, jinetes y caballos, Riders on the Storm, Cowboy de medianoche. Un día tras otro, sin pausa. Ese es el mecanismo: engancharse, joderse la vida propia y la de las personas que más quieres, colgarse, mentir, vender a tu propia madre por treinta monedas de plata, pillar, chutarse, desconectar con este mundo que cada vez será peor y peor, retorcerse por el síndrome de abstinencia, vomitar como una gárgola y no cagar durante días, el amanecer que sigue a la noche y el atardecer que sigue al mediodía. Los menesterosos siempre madrugan, desde temprano han de buscarse la vida. No todo el mundo sirve para yonqui. Me he encontrado payasos patéticos, con los brazos tatuados como alfombras y que les pegan palizas a sus chicas, pobres niños de papá que no tienen puta idea, que guardan las chutas en pequeñas cajitas de acero quirúrgico y que tienen aguada la sangre en las venas. Mal rollo. Chungo. Mientras haya caballo, camellos y drogotas, habrá programas de deshabituación. Mi desmejorado amigo, el de la mugrienta bolsa de playa vacía de esperanza y llena de desesperación, tiene una extraña teoría. Mientras haya caballo, traficantes, camellos, toxicómanos, rehabilitadores y programas de desintoxicación, se mantendrá boyante el negocio. Una pescadilla que se muerde la cola. La vida es una porquería, una infecciosa indecencia. Como la canción de Mötley Crüe que precisamente se titula “Dr. Feelgood”. Yo también estuve en Tenerife…

20 julio 2007

PEQUEÑOS GRANDES PASOS



La Medicina no se caracteriza por avanzar a grandes saltos, como los canguros o las gacelas de Thomson. La feroz dependencia que tiene de otras tecnologías no se lo permite. Ciencia y Ética son sus bastones, y nadie corre apoyado en muletas. Sin embargo, en los últimos tiempos, estamos asistiendo a una serie de hitos que merecen ser destacados.

Los expertos creen que la diabetes mellitus se convertirá en la plaga del siglo XXI. Existen múltiples datos y extrapolaciones estadísticas que así lo vienen alertando. Muchos enfermos diabéticos han puesto sus esperanzas en la terapia con células madre, que permitirá regenerar sus malogrados páncreas. Mientras tanto, la moderna farmacología ha desarrollado la insulina inhalada, que a buen seguro permitirá un tratamiento más cómodo y menos cruento para los enfermos que necesitan inyectársela a diario (incluso varias veces). Pero también están de suerte los diabéticos cuyo tratamiento no depende de la insulina. Los laboratorios MSD han descubierto la sitagliptina (bautizada comercialmente como Januvia ®), medicación que potencia la capacidad del propio organismo para controlar las cifras de azúcar en sangre cuando están elevadas.



Otro novedoso avance se ha gestado empleando la nanotecnología en la fabricación de medicinas. Hace poco tiempo ha visto la luz un fármaco (que como principio activo – fenofibrato - ya existía anteriormente) destinado al tratamiento de las alteraciones metabólicas del colesterol y de los triglicéridos, y que incorpora en su estructura nanopartículas de tamaño inferior al de los propios glóbulos rojos. Las futuristas aventuras cinematográficas propuestas en “El viaje alucinante” (Richard Fleischer, 1966) y en “El chip prodigioso” (Joe Dante, 1987), cualquier día podrían hacerse realidad en nuestros flujos intravenosos más profundos.



¿Y qué decir del primer corazón artificial implantado en España? Gracias a esta intervención realizada en el Hospital de Bellvitge, una anónima paciente de 43 años, con una insuficiencia cardíaca terminal refractaria a tratamiento, y que tampoco podía ser transplantada, puede ahora vivir con cierta calidad de vida y autonomía.



Por último, haré aquí mención a la llamada Operación Anubis, nombre que parece más propio de una de las aventuras de Tintín, o tal vez el de una complicada misión de espionaje en pleno fragor de la Batalla del Desierto de la 2ª Guerra Mundial (Rommel versus Montgomery). Así se denomina una audaz técnica quirúrgica que permite la extracción de la vesícula biliar por vía transvaginal. La pericia de los cirujanos (en este caso franceses, como los de Napoleón), auxiliados por un endoscopio flexible, posibilitaron esta intervención que disminuye de manera sobresaliente las molestias del postoperatorio para las pacientes. Por ejemplo, el dolor se transforma en mínimo o inexistente. Los caballeros, de momento, deberemos conformarnos con la operación laparoscópica a través de la pared abdominal. Cuando suframos un cólico biliar, podremos retorcernos de dolor y seguir echando las tripas por la boca (en sentido figurado), pero nunca podremos parir una vesícula repleta de cálculos. Ni siquiera con la ayuda de Mandrake el Mago.

18 julio 2007

EN BÚSQUEDA DE LA LONGEVIDAD


SAINTS AND SINNERS (SISTERS). Oil on canvas. ULYANA GUMENIUK

Tal y como se mueve este vertiginoso mundo, me pregunto Aloysius si me gustaría vivir muchos años. Antes de responderme, medito un instante. Depende de la calidad de vida que vaya a llevar: calidad, en lugar de cantidad. Respuesta correcta. Cuanto más nos cuidemos, más posibilidades tenemos de alcanzar una ancianidad saludable.

Este hito puede conseguirse combatiendo la hipertensión arterial, el sobrepeso y la hipercolesterolemia, y abandonando hábitos de vida perniciosos, como el tabaquismo, el sedentarismo y la dieta inadecuada. Sin embargo, estamos ante una paradoja, pues sostienen los expertos que cuanto más vivamos, más posibilidades tendremos de padecer determinadas enfermedades como el cáncer o la demencia. Es decir, que si llegamos a viejo, malo, y si no llegamos, peor. Así es la vida, así es la muerte y, de momento, así es el ser humano finito.

Acabo de encontrarme con un libro del profesor David Snowdon, publicado en nuestro país por Planeta en el año 2001. Se titula “678 monjas y un científico”. En esta obra, el neurólogo norteamericano narra sus investigaciones sobre el Alzheimer en el seno de una congregación de monjas católicas (las Hermanas de Notre Dame, en EEUU). Desde el punto de vista epidemiológico, el diseño de este tipo de estudios resulta ideal, pues trabaja con grupos homogéneos de población: alimentación idéntica, actividad física análoga, educación común, similar entorno familiar de procedencia y asistencia sanitaria uniforme.

En las etapas iniciales del estudio, el grupo de Snowdon ratificó una realidad descubierta con anterioridad: las monjas poseedoras de un mayor nivel educativo tenían una esperanza de vida mayor. Y alcanzaban la ancianidad de una forma más autónoma e independiente. Aquí influyen la plasticidad cerebral (ligada al aprendizaje) y la llamada reserva cerebral (capacidad del cerebro humano para establecer nuevas conexiones).

Destacamos una anécdota especialmente llamativa en el libro de Snowdon: en el momento de ingresar en el convento, las novicias debían elaborar una autobiografía de sus vivencias anteriores. En aquellas páginas quedaron reflejadas muchas emociones positivas (alegría, anhelos, felicidad) y negativas (traumas infantiles en entornos familiares hostiles). El 90% de las religiosas más optimistas llegaba a sobrepasar los 85 años.

Pero, ¿por qué 678 monjas? Porque de un total inicial de 1027, 678 aceptaron donar sus cerebros para estudios de autopsia. De esta manera se pudieron relacionar la presencia de alteraciones anatomopatológicas (depósitos de placas seniles y presencia de ovillos neurofibrilares) con los ensayos genéticos, los exámenes cognitivos y las pruebas psicológicas a las que las religiosas habían sido sometidas en vida. Una existencia pacífica, una dieta rica en vegetales y frutas y la franca autoestima basada en la solidaridad con el prójimo se convierten en un pasaporte con destino al envejecimiento satisfactorio.

¡Qué coincidencia! Estos días ando enfrascado en la lectura de “Elogio de la Lentitud”, de Carl Honoré (corriente filosófica Slow, Slow Food versus Fast Food…) En resumen, un elogio de la vida armónica y equilibrada. ¿Alguien se acuerda de la famosa “Oda a la Vida Retirada” de Fray Luis de León? Pues eso.



12 julio 2007

UNA BANDADA DE PALOMAS


Una bandada de palomas,
lascivos dardos piantes,
vuela hacia mi posición.
Trinchera, perrera, palangre.
Rehusado, desacralizado,
el penetrante húsar usado
caerá descentrado
como fuego graneado
sobre lagunas y lupanares,
sus pies apenas amortajados,
transido rayo amotinado.

Apremiado el soldado,
por el abuso melancólico del brezal cercado,
entre las frambuesas
erró y vago herrado,
viejo viajero errante,
inútil, manco, galante,
renco cuadrúpedo piafante.

Rey sin reino,
monarca infante,
en las biliosas campas se encarnó,
cual nimio guerrero atlante.
Ora pronobis, pecatoris,
por el clan de los tramposos,
refutada, estulta y babélica madre.

06 julio 2007

BEGGARS BANQUET


Graffitis grabados a punta de navaja en unos urinarios.
Un pub de Ourense.

El banquete de los mendigos. Se sentaban en la Plaza del Hierro a celebrar una patética cuchipanda de pan mojado con el agua sucia de la fuente. Para pasar el trago, un cartón de vino de mesa (de mesa menesterosa). Luego vendrá la náusea, el vómito, la epistaxis, el hígado convertido en una masa informe, la muerte anónima que traen en la cola los primeros fríos del otoño.
La primera gran globalización de la roña. Prohibido escandalizar con las imágenes de los meaderos públicos.Ya no hay personajes como los de antes. El Cepo y El Páxaro hace tiempo que están criando malvas. Ahora hay afterpunks, neohippies, red skins, antisistema, alternativos, intravenosos...
En "Trainspotting", Mickey Forrester se mete a bucear en el urinario más asqueroso de todos los tiempos. De la banda sonora, alguien corta una porción de la tarta: "Perfect Day" de Lou Reed.

EBRIEDAD


Imagen: "BUSH COCAINE" de costa cobosta

http://myspacetv.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=4105151

Hace ya algún tiempo, me interesé mucho por la obra de Antonio Escohotado. Miento. Todavía sigo interesado. Fuera de la pura y dura materia de la Farmacología Clínica, ¿podría realmente alcanzarse una aproximación científica al mundo de las drogas?; en otras palabras, tal y como se maneja este desbocado mundo que cultiva el exceso (botellón, muertes de jóvenes en accidentes de tráfico, sexo sin protección), ¿sería lícito y prudente hacerlo? No teman; no vamos a tratar aquí sesudas cuestiones éticas relacionadas con el tratamiento del dolor, de la ansiedad, de la angustia, de la depresión, del miedo, del pánico, de la agonía. Tampoco deseamos una apología al consumo de sustancias dopantes. Este divertimento pretende atraer su atención sobre cómo se viene tratando ampliamente la adicción a ciertas sustancias farmacológicas dentro de la cultura musical popular. Aquí y ahora se queja amargamente el pragmático Aloysius de que ningún artista ha dedicado tan merecidas alabanzas a otros grupos terapéuticos, como por ejemplo a los antibióticos, que tantas y tantas vidas salvan a diario. ¡Qué le vamos a hacer! Le cuento que Green Day tiene un éxito llamado “Give me Novocaine”, pero a él esto se la trae al pairo.

Iniciamos el repaso situándonos en la época dorada del rock, con “Brown Sugar” (de esta manera se conoce en el argot a la heroína sin refinar) y “Sister Morphine”. Ambas pertenecen al repertorio del disco “Sticky Fingers” (Dedos Pegajosos), de los Rolling Stones. En mi adolescencia, admirábamos al afortunado poseedor de este Lp en su versión de importación, aquel de la famosa portada de Andy Warhol con la cremallera del pantalón vaquero. Sostiene Aloysius que él no tiene todavía muy claro si en el primero de estos temas, Mick Jagger y Keith Richards cantan las excelencias de una hermosa mulata de Nueva Orleans, o más bien trataron de escandalizar a la sociedad de su época con cuestiones sobradamente escabrosas, como su propia adicción a las drogas o el sadomasoquismo. En la segunda canción, los Stones narran la agonía de un adicto a los opiáceos ingresado en un hospital, desesperado en la procura del sueño pacificador de la morfina. Y mira tú por donde, también sería Andy Warhol el autor de la portada de otro disco emblemático (el del iconoclasta plátano amarillo) de la Velvet Underground. Allí nos encontramos con “Heroine”, un tema de Lou Reed convertido en descarnado testimonio al servicio del mejor retratista del lado oscuro del hombre contemporáneo. Sobre él, planea la tupida sombra de la innombrable, la tentación estética autodestructiva, encarnada en el consumo de la droga por antonomasia de los perversos artistas rebeldes, en cierto modo, los herederos del malditismo poético de Baudelaire y Edgar Allan Poe. En su dilatada carrera profesional, en varias otras ocasiones Lou Reed volvería a tratar musicalmente la adicción (su adicción) a la heroína. Muchos heroinómanos mueren por sobredosis. Su edad media se sitúa entre los 22 y los 45 años. Hermosos jóvenes cadáveres. ¿Quién no se acuerda de “Un Caballo llamado Muerte”, de nuestro admirado Miguel Ríos?

Corre por ahí la bola de que la heroína es la droga de los artistas colgados, de aquellos que componen sus obras cautivos del sopor y de la introspección, pero aquí no existen normas. Sírvanos el ejemplo del gigante del jazz John Coltrane, saxofonista adicto a la heroína y compositor de temas demoledores bajo sus efectos, plenos a la vez de vitalidad e ingenio musicales. Inversamente, en el caso de la cocaína, con frecuencia se argumenta el tópico opuesto, la droga de los artistas eufóricos y desbordantemente imaginativos. Siguiendo dentro del jazz, basta con que escuchemos algún disco del malogrado pianista Bill Evans para que podamos darnos cuenta de cuán equivocados estamos. “Cocaine” es uno de los grandes éxitos de Eric Clapton (quien también tuvo serios problemas con el caballo a principios de los años 70). Se trata de una versión del tema original del guitarrista J.J.Cale, donde se ensalzan los efectos desinhibidores de la perica.

España es probablemente el primer consumidor mundial de cocaína, incluso por delante de los Estados Unidos. Las estadísticas dicen que el 2,6% de los españoles tontea con la farlopa, un porcentaje altamente preocupante. En los servicios de urgencias de nuestros hospitales está protocolizada la actuación precisa a la hora de abordar a una persona joven con síntomas compatibles con un infarto cardíaco. Descartar una intoxicación por cocaína es primordial.

Leyendo a Antonio Escohotado, recuerdo que los grandes padres de la medicina antigua, Hipócrates, Galeno y Teofrasto, consideraban a las drogas “espíritus neutros”, ni buenos, ni malos, oportunos o inoportunos según el individuo que las había de consumir. Dicen que también recomendaba Hipócrates dormir sobre algo blando, embriagarse de vez en cuando y entregarse al coito cuando la ocasión fuera propicia. ¿Medicina preventiva?

03 julio 2007

ASOCIACIONES MENTALES

http://myspacetv.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=6340280
Los entendidos en la materia conocen el llamado miedo ante el folio en blanco, algo semejante a la temida calma chicha de los veleros en el medio del océano. Todos los días contando historias, o más bien inventándolas, actuación mucho más propia de escritores que de simples redactores, y de repente, se seca el manantial y la fuente deja de manar agua. Enmudece el intelecto y se hace necesario un milagro. Pero hete aquí que el mecanismo de las asociaciones mentales resulta cuanto menos asombroso. A lo lejos, en la costa, súbitamente se enciende una linterna que ilumina la travesía del navío creativo con su pálida incandescencia hasta benignas playas.


Primera asociación: la canción de Procol Harum titulada “A White Shade of Pale”, con su blanca palidez, tema musical cuya letra hoy en día todavía me resulta imposible de traducir y descifrar. Se empeña Aloysius en que su autor la escribió una mañana de resaca. Si esta suposición fuera cierta, entonces cerraríamos el primer círculo de la primera asociación mental, pues durante una intoxicación etílica aguda, son varios los grupos de neuronas cerebrales que se quedan aislados, desconectados del resto, acarreando como consecuencia la muerte de estas células y las típicas lagunas de la memoria.

Segunda asociación mental. Hace unos cuantos años, una pareja de conocidos contrajo matrimonio en la Iglesia de Santa Eufemia. Mientras los alegres invitados bombardeaban a los recién casados con arroz y garbanzos crudos, una anciana indigente se encorvaba sobre las escaleras del tempo, recogiendo en una bolsa de plástico los preciosos granos de las legumbres antes derramadas con tanta algarabía. Como Eleanor Rigby, la protagonista de una famosa canción de The Beatles. Lo sorprendente de la historia es que Lennon y McCartney siempre dijeron que se trataba de un personaje inventado, pero en la década de los 80, alguien encontró la verdadera tumba de Eleanor Rigby en el atrio de la iglesia de S. Peter, en Liverpool. En este caso, el círculo todavía permanece abierto, pues desconozco cuáles pudieran ser las bases neuronales de la mentira.

Tercera y última asociación. Siguiendo con The Beatles, los Fab Four lanzaban a las ondas en 1966 otro de sus grandes éxitos titulado “Paperback Writer”, algo así como escritor de libros de bolsillo, libros de tapa blanda, libros baratos que se compran para leer cuando uno viaja en el metro, en un autobús, en un avión y no quiere que nadie le moleste. ¡Ah, la fantástica y demoledora soledad de los tiempos modernos! Los autores de la letra de esta canción pensaban en un aprendiz de escritor que se empeñaba en triunfar. Y así cerramos el tercer círculo de la tercera asociación mental, pues raro es el escritor que nunca se haya visto angustiado por la blanca palidez de un folio en blanco, y atenazado como un extraño en la noche, se incline a recoger las palabras desperdiciadas en banquetes literarios más opulentos. Unos le llaman inspiración. Otros, estulticia.

Para terminar, solamente recordar que esta canción de The Beatles encabezó durante dos semanas la más prestigiosa lista de éxitos en los Estados Unidos. Hasta que llegó Frank Sinatra con su “Strangers in the Night” y se llevó el gato al agua. Tempus fugit.

29 junio 2007

BLADERUNNER

RUTGER HAUER en el papel de ROY BATTY
Así, y no de forma separada (tal y como figura en el título de la famosa película futurista), se escribe la palabra utilizada por primera vez en un relato del médico y escritor de ciencia ficción norteamericano Alan E. Nourse. En los años 70, el controvertido y voraz politoxicómano W. S. Burroughs, se basó en el libro de Nourse para escribir un guión destinado a las pantallas con el mismo título. Aquí los "bladerunner" eran unos traficantes de instrumental médico destinado a doctores clandestinos.


El director cinematográfico Ridley Scott compró los derechos de la obra de Burroughs, pero sólo aprovechó el título para designar a los policías encargados de ejecutar a los replicantes, personajes a su vez extraídos de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, obra de otro escritor estadounidense maldito, Philip K. Dick. ¡Vaya galimatías, machiño!

Si a esta altura usted todavía continúa leyendo, entenderá que estas líneas pretenden servir de homenaje a una película de culto sin parangón en su 25 aniversario. Durante 1982, el año de su estreno, supuso un verdadero fiasco en la recaudación de las taquillas de las salas de cine, a pesar de su atractiva estética y del particular abordaje de profundas cuestiones éticas y morales, dependientes de la relación entre el ser humano y otras formas de vida artificial creadas por él mismo. Insignificante dios imitador del estilo bíblico de la imagen y la semejanza, irreverente adorador de los ídolos de la ingeniería genética.

Al igual que las monstruosas creaciones que habitaban “La isla del Dr. Moreau (mitad bestias, mitad hombres), los androides replicantes de “Blade Runner” se rebelaron, adquirieron conciencia, recuerdos y sentimientos propios, llegando incluso a destruir a sus creadores, tal y como nos cuenta la mitología griega que Zeus hizo con su progenitor Cronos (Júpiter contra Saturno, en la de Roma), dioses contra titanes, al fin y al cabo.

En anteriores publicaciones de este blog, (
junio 2005, mayo 2006), se hace referencia a varias cuestiones filosóficas de esta índole. También se mencionaba la rara enfermedad denominada progreria (envejecimiento prematuro que supuestamente afectaba en la película al personaje del diseñador genético J.F. Sebastian). Hasta aquí la ciencia ficción.


Instalada en la realidad de nuestros días, la empresa biofarmacéutica EpiStem se está dedicando a investigar los llamados biomarcadores de cabello arrancado (plinked hair biomarker technology). Para que todos nos enteremos: estudian la expresión genética presente en los folículos pilosos del cuero cabelludo de los pacientes sometidos a tratamientos contra el cáncer.


Sin extraer muestras sanguíneas de estos delicados enfermos, los investigadores podrán conocer, por ejemplo, cuál es la toxicidad de los fármacos antineoplásicos, o las dosis y la frecuencia de administración de los mismos. Y es que resulta que las células troncales ((stem cells) del intestino delgado, de la piel y del cabello se comportan de manera similar. La accesibilidad de los cabellos y la extracción de dichas muestras de forma fácil e indolora, aporta un material fiable y seguro para que los médicos puedan elegir qué tratamiento es el más eficaz para cada paciente, en cada momento evolutivo de su enfermedad.

Roy Batty, el poderoso replicante rubio protagonista de “Blade Runner”, tiene ya 25 años. Son muchos más que él mismo habría soñado…; …¡y que cumpla muchos más…!

18 junio 2007

TESTOSTERONA


Niños comiendo melón y uvas - Bartolomé Esteban Murillo (1650)
Uno de los folletos informativos de la Sociedad Española para la Salud Sexual dice literalmente: “hacia los 40 años, comienzas a notar los primeros cambios relacionados con la edad (¡qué miedo!)…y es que la testosterona juega un papel fundamental en tu bienestar sexual, físico y mental”.

Al leer estas afirmaciones, se me vino a la cabeza el recuerdo de la sorprendente historia protagonizada por W. B. Yeats, escritor irlandés Premio Nobel de Literatura en 1923; a los a los 69 años, se sintió acongojado por una permanente sequía en su inspiración poética y creativa, achacada por el propio poeta dublinés a la pérdida de su vigor sexual. Fue entonces, en 1934, cuando decidió someterse a una misteriosa operación de testículos en Londres, que curó su impotencia e incluso le permitió iniciar una relación con la actriz Margott Ruddock, 40 años más joven que él.

Su solución estuvo en la “Operación Steinach”, técnica desarrollada por el cirujano vienés así apellidado, de la misma manera que lo había sido también para el Nobel noruego Knut Hamsum y para el mismísimo Sigmund Freud. Parece ser que el cierre de los conductos espermáticos de los testículos incrementaba su producción de testosterona, que de esta manera volvía a fluir por el plasma sanguíneo en cantidad poderosa y suficiente.

Por ese tiempo, realizaba en París el especialista ruso Dr. Voronoff otra intervención quirúrgica destinada al tratamiento de la impotencia sexual. Sostiene escandalizado Aloysius que en las gónadas de estos pacientes eran insertadas 6 finas rodajas de testículo de mono, responsables al cabo de unas semanas de la reinstauración del equilibrio hormonal masculino perdido por el avance inexorable de la edad.

Mucho tiempo ha transcurrido desde entonces, y la moderna terapéutica dispondrá en poco tiempo en el mercado de parches transdérmicos de testosterona para el tratamiento del llamado trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH), entidad que puede afectar a determinadas mujeres menopáusicas, especialmente a las que han alcanzado este estado de manera precoz por haber sido sometidas a una castración quirúrgica.

En el caso de los varones, la disminución de la testosterona puede provocar disfunción eréctil, pérdida de la líbido, debilidad muscular, osteoporosis, cansancio, humor depresivo, dificultad para conciliar el sueño e incluso sofocos. Sería recomendable que todo hombre así afectado sea valorado por el médico para poder beneficiarse (si no existen contraindicaciones) del tratamiento con geles de testosterona o inyecciones hormonales de larga duración.

En tiempo de vendimia, como todos los demás pillastres infantiles de la aldea, a escondidas solíamos ir a comernos las uvas hurtadas en las viñas de los vecinos. Los ladronzuelos más atrevidos sabían escoger unos racimos muy especiales y suculentos: aquellos preñados por los dulcísimos ovoides dorados de collón de mico, o los cargados con gordas lágrimas tintas de collón de galo. ¡Qué listos!

13 junio 2007

PICASOS Y CALORASOS


HEAD FULL OF SMILES - FERGUS MAYHEW
Tiene el idioma gallego muchas y divertidas peculiaridades, especialmente notables en determinadas zonas de nuestras costas, cuyos habitantes emplean el seseo como simpático deje al hablar. Allá por el siglo pasado, andaba yo estrenando mis primeros guantes de látex en un servicio de urgencias, cuando una tarde me tocó atender a una paciente ginecológica que acudía ciertamente apurada. Desde que se le había retirado la regla, toda la culpa de sus males se centraba en unos incómodos “calorasos” que apenas la dejaban descansar por las noches, impidiéndole llevar una vida normal. Curiosamente, en aquella jornada guardia también tuvimos que atender a una paisana suya, aquejada de unos insoportables “picasos” en sus partes íntimas. Sostiene el atribulado Aloysius que múltiples y variados son los trastornos que nuestras sufridas compañeras han de padecer por el simple y único hecho de poseer dos cromosomas X.

Traigo a colación esta anécdota para introducir el debate que todavía sigue suscitando el empleo de la terapia hormonal sustitutiva (THS) en el tratamiento de los síntomas climatéricos. La paisana de los “calorasos” hacía muy bien en quejarse, pues la menopausia provoca en 1 de cada 4 españolas trastornos importantes en su vida cotidiana. Son datos aportados por la Dra. Cancelo, del Hospital Universitario de Guadalajara, en el recién finalizado XXIX Congreso de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). En el transcurso de sus sesiones, los especialistas abogaron por un tratamiento individualizado de la menopausia, según la sintomatología presente en cada caso, sin olvidar que el efecto placebo es capaz de corregir los incómodos síntomas en un 30% de las ocasiones. Y allí también volvieron a debatir sobre la utilidad de los estrógenos a dosis bajas, solos o en terapia combinada, para corregir los sofocos y la perturbadora sudoración nocturna.

La controversia sobre el empleo de estos fármacos de nuevo se aupó a las mesas de discusión; por ejemplo: cuánto duran los efectos una vez suspendida la medicación, cuál es la relación de los estrógenos con una mayor frecuencia de cáncer de mama o cómo se incrementan las enfermedades vasculares cerebrales y cardíacas vinculadas a esta terapia. Tampoco existen otras alternativas exitosas, presentando las isoflavonas de soja resultados más bien discretos en los estudios de medicina basada en la evidencia.

Como en muchos otros capítulos de la ciencia de sanar, una vez más el médico deberá de digerir todos los conocimientos que a diario le proporcionan múltiples fuentes de información (guías, simposios, manuales, foros de expertos, libros, separatas, monografías, artículos, revisiones, meta-análisis, compilaciones, páginas web…), para una vez asimilados, ser capaz de asesorar a sus pacientes sobre cuál es la mejor opción terapéutica, teniendo en cuenta su capacidad de decisión y autonomía, y los criterios racionales en el uso de los medicamentos. Caliente, caliente…

Y es que según se espera que venga la caloría de este inminente verano, me temo que muchos seremos los ourensanos que tendremos que soportar los “calorasos” del futuro estío. Porque a los fastidiosos “picassos”, que desaprensivamente se dedican a estropear los edificios públicos y privados con sus esprays do carafio, ya los llevamos aguantando desde hace demasiado tiempo.