CREA, INVENTA, IMAGINA... ¡NO COPIES!

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12 enero 2018

CINE Y MEDICINA, OTRA VEZ



El martes 16 de enero dará comienzo el Ciclo de Cine y Medicina en su IV edición, una idea original del Colegio Médicos de Ourense en su intento de acercar la institución a la ciudadanía. Como viene siendo habitual y desde un principio, contará con la inestimable e imprescindible colaboración del Cine Clube Padre Feijoo y el patrocinio de A.M.A. (Agrupación Mutual Aseguradora). Para esta ocasión contaremos con varias interesantes novedades. 

La primera de ella es la proyección gratuita del clásico “All That Jazz” (Bob Fosse, 1979), protagonizada por el ya desaparecido Roy Scheider encarnando a un irreverente coreógrafo cuya vida se desliza vertiginosamente por una pronunciada pendiente hacia la muerte, en una vorágine de alcohol, tabaco, anfetaminas, sexo y estrés no acta para cardíacos. Bye, bye Love...

Con el mes de febrero vendrá “Proyecto Nim” (James Marsh, 2011), un documental que seguro nos hará reflexionar sobre nuestra propia condición de primates humanos y una decidida crítica a la experimentación con animales. 

En marzo se proyectará “Life feels good” (Maciej Pieprzyca, 2013), la galardonada cinta polaca que nos acercará al mundo de la discapacidad, más concretamente a la vida de un joven afectado por parálisis cerebral representado convincentemente por el actor Dawid Ogrodnik en un papel que poco tiene que envidiar al genial Daniel Day Lewis de la inolvidable “Mi pie izquierdo” (Jim Sheridan, 1989). 

En el mes de abril, podemos convertirnos en espectadores privilegiados de un film japonés catalogado por la crítica especializada como una de las 5 mejores películas de la historia del cine. En “Cuentos de Tokio” (Yasujiro Ozu, 1953) nos asomaremos por esa particular ventana cinematográfica que nos revela las alegrías y la tristeza de una pareja de ancianos desplazados desde la tranquilidad de su hogar hacia la deshumanizada urbe en la que cada uno de sus hijos intenta vivir su propia vida. Historias cotidianas como las protagonizadas por el matrimonio Hirayama seguramente le resultarán demasiado cercanas a una sociedad ourensana que comparte con la japonesa el envejecimiento poblacional y sus consecuencias. 

El mes de mayo traerá consigo otra importante novedad: una jornada específica dedicada a cortos de diversa temática social y sanitaria que podrán ser contemplados en Ourense, Verín y O Barco, estas dos últimas sedes también de hospitales comarcales de nuestra provincia. 

Y como colofón, en el mes de junio abriremos “La caja de Pandora” (Yesim Ustaoglu, 2008), una cinta turca premiada en su día con la Concha de Oro a la mejor película y a la mejor actriz en el Festival de Cine de San Sebastián, y que nos hará reflexionar sobre la enfermedad de Alzheimer gracias a una entrañable abuela que ha de abandonar su plácida existencia rural para trasladarse con sus hijos a la ruidosa y vibrante Estambul. Y es que contaba y cantaba Luis Eduardo Aute: “cine, cine, cine/ más cine por favor,/ que todo en la vida es cine/ y los sueños, /cine son”…

20 diciembre 2017

CLONES


Hace un tiempo os contaba un cuento sobre una joven que viajando en un tren descubría su increíble parecido con una niña de su propio compartimento, cuando tenía 6 años. Una vez más, la realidad imita a la ficción.

Tina Gibson, de 25 años de edad, acaba de dar a luz en Estados Unidos a su primogénita, Emma. Desde el Centro Nacional de Donación de Embriones, a la joven madre le ofrecieron la posibilidad de implantarle un embrión que permanecía congelado desde 1992. Tal vez un día alguien se percate, viajando en el último tren del día, de su sorprendente parecido con Emma.

16 diciembre 2017

LA COLINA DE LA HAMBURGUESA


Tomamos el título de hoy de una batalla transcurrida durante la Guerra de Vietnam y que más tarde generó la película bélica homónima dirigida por John Irvin en 1987. Esta cinta, y otras posteriores como por ejemplo “Hasta el último hombre” (Mel Gibson, 2016) demuestran lo absurdas e irracionales que son todas las guerras, centenares de hombres en la plenitud de sus vidas derramando su sangre en la procura de un pedazo de tierra que cada día cambia de unas manos a otras. Pírricas insensatas victorias. Desde hace unos años somos testigos del cambio de las costumbres sociales, cómo van modificando nuestra manera tradicional de comer, tal y como en su día lo hicieron las populares hamburguesas, cuyo origen algunos autores trasladan incluso a la antigua Roma y que otros atribuyen a los inmigrantes alemanes que durante el siglo XIX buscaron mejor fortuna en los Estados Unidos de Norteamérica.

De una manera u otra, en ocasiones pretéritas comentábamos cómo inclusive la comida rápida del futuro poco o nada tendrá que ver con la presente. En concreto, respecto a este tema, el doctor Mitsuyuki Ikeda, investigador perteneciente al Centro de Evaluación del Medio Ambiente de Okayama (Japón), lideró un proyecto capaz de obtener proteínas a partir de materias fecales (lodo de cloaca) aprovechando el metabolismo de unas bacterias especiales. Este material sintético contenía un 63% de proteínas, un 25% de hidratos de carbono y tan solo un 3% de lípidos. Echando a volar la imaginación, esta idea podía complementar la alimentación de los habitantes de las futuras colonias espaciales en inhóspitos planetas.

El último invento son las hamburguesas de gusanos (¡de búfalo!), que amenazan con conquistar nuestros paladares. Ya hay quien dice que huelen a nueces, aunque su sabor por el momento resulta incomparable. Además de la innovación gastronómica, la progresiva desaparición de las hamburguesas de vacuno aportaría beneficios ecológicos, entre los que destacan el menor consumo de agua y la disminución de gases de tipo invernadero.

Sostiene el escéptico Aloysius que quizás ahora habrá quien proponga sintetizar materia rica en proteínas a partir de los excrementos de las vacas, con lo cual se cerraría un hipotético ciclo productivo para las hamburguesas que, después de dar varias vueltas, recuperarían de nuevo su substancia y su sentido de ser. Para los escépticos y los defensores de lo clásico, les recomiendo darse una vuelta por los estantes de los supermercados para descubrir cómo cada vez se venden más las hamburguesas de legumbres, seitán, tofú, soja, cereales y verduras. Y de paso, la quinoa, hasta apenas unos años un alimento típico y casi exclusivo de las poblaciones andinas de Bolivia, Perú y Ecuador. Porque fuimos, somos y seremos lo que comemos. Mejor irnos acostumbrando.

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13 noviembre 2017

NO TODOS SOMOS IGUALES




Sostiene el hierático Aloysius que ante la ley y la muerte todos iguales, supuestamente, pero en muchas otras facetas de la vida parece ser que no lo somos tanto. Nos explicamos. Hace tan solo unos meses, diferentes expertos en investigación de la salud reunidos en Madrid nos alertaban sobre la menor presencia de las mujeres en los ensayos clínicos farmacológicos, donde los varones continuamos siendo mayoría. Dejando a un lado las características más propias del género, como las referentes a las enfermedades de la próstata en los hombres y las relacionadas con patologías ginecológicas en las mujeres, lo cierto es que se ha demostrado que la respuesta terapéutica a determinados medicamentos, como el tan socorrido paracetamol o los ansiolíticos, varía notablemente si el paciente es femenino o masculino.



Esta queja viene a unirse a otra antigua reivindicación. La mayoría de los grandes ensayos clínicos clásicos se han realizado con población occidental de raza blanca, sin contar con grupos de pacientes pertenecientes a otras etnias o linajes. Reumatólogos del Hospital General de Massachusetts (Boston) describieron que los pacientes de color o asiáticos presentaban un mayor riesgo de reacciones cutáneas graves al alopurinol, el medicamentos más usado en los Estados Unidos para el tratamiento de la artritis gotosa. Un reciente estudio ha desvelado este misterio, pues realmente es una variante genética concreta la implicada en la génesis del problema.



Respecto al sexo, la FDA norteamericana, el organismo oficial encargado de las autorizaciones necesarias para nuevos medicamentos y alimentos, detectó un 40% de diferencias farmacocinéticas entre hombres y mujeres en 11 fármacos estudiados entre los años 1995 y 2000, concluyendo que el sexo femenino constituye un factor de riesgo a la hora de presentar efectos adversos de especial relevancia clínica. Para entendernos mejor, simplemente recordar que la farmacocinética estudia el tránsito de los medicamentos a través de nuestros organismos, en función del tiempo y de la dosis. Por si fuera poco, los expertos están hablando ya de la feminización de algunas patologías, como los trastornos de la alimentación, ya que el el 90% de las afectadas por anorexia a nivel mundial son mujeres. En otros casos, como en la osteoporosis, si bien la prevalencia en las mujeres es mayor que en los hombres, se ha constatado que nosotros también iremos perdiendo paulatinamente masa ósea con el paso del tiempo.



Si nos ceñimos a los ensayos clínicos con fármacos empleados en pediatría, las reclamaciones de los expertos resultan semejantes. Desde hace años sabemos que las medicinas varían sus efectos en los lactantes y en los niños respecto a los adultos, aún cuando se hayan realizado los cálculos más escrupulosos de dosis proporcionales según el peso o el área de superficie corporal estimada. De ahí la complejidad del diseño los estudios con medicamentos infantiles. Y otro tanto podríamos extrapolar a la hora de referirnos a los estudios con personas mayores; nada tiene que ver hoy en día lo que hasta hace unos años considerábamos un anciano. Los mayores están escasamente representados en los ensayos clínicos y en muchas ocasiones no se sabe a ciencia cierta cómo se van a comportar frente a determinado tipos de tratamientos. Ya hay quién para ello los define como la mayoría invisible, muy a tener en cuenta. ¿Tan iguales pero tan distintos?.




09 noviembre 2017

DE GRIPES Y VACUNAS


Quién nos iba a decir que en pleno siglo XXI algunos colectivos continuarían porfiando contra las vacunas. A ellos de nada les valen las evidencias de los expertos ni la reveladora contundencia de los datos científicos. En el caso del sarampión, la relajación en las políticas sanitarias de vacunación de algunos países de nuestro entorno podría abrir las puertas a una catástrofe humanitaria más propia de nuestro más oscuro pasado. Pero no vamos a reflexionar sobre este debate. Nuestro posicionamiento al respecto ha sido y es público y evidente. Hoy vamos a fijar nuestra atención en la vacunación antigripal, que ya lleva unas semanas desarrollándose con normalidad en nuestra comunidad, y que cada año regresa en estas fechas con las primeras inclemencias meteorológicas y sus bajas temperaturas.

Nos encontramos ante una de las vacunas más inocuas y seguras, como demuestran esos millones de dosis administradas en todas las campañas antigripales hasta el momento. Un pinchazo soportable y quizás un leve enrojecimiento en el lugar de la inyección a cambio de evitar graves complicaciones e innecesarias hospitalizaciones, sobre todo en aquellos colectivos más vulnerables, enfermos crónicos con patologías cardíacas y respiratorias, personas mayores y trabajadores de la sanidad, un grupo muy especial por el contacto que a diario mantiene con los pacientes. En este último caso, la posible transmisión del virus de la gripe puede circular en ambas direcciones. Doble peligro, doble prevención.

Cada año, la fabricación de la vacuna de la gripe se convierte en una cuestión de ingeniería microbiológica y estadística, seleccionando los antígenos más eficaces para conseguir una correcta respuesta inmunitaria en los vacunados. Aún así, la protección conseguida nunca alcanza el 100%, pero sus beneficios en la reducción de infecciones y complicaciones resulta indudable.

Este año, desde el 23 de octubre y hasta el 29 de diciembre, todos los ourensanos comprendidos en los grupos de riesgo y que así lo deseen pueden vacunarse en sus centros de salud. En estos dispositivos asistenciales, así como en los hospitales, se han establecido diferentes puntos de vacunación, tratando de facilitar al máximo el acceso a la vacuna antigripal. Especial énfasis se está poniendo a la hora de recomendar a los trabajadores sanitarios esta vacunación. El objetivo es continuar siendo la provincia de Galicia con la mayor tasa de cobertura, superando con creces ese 60% conseguido el año pasado. ¿Por qué este empeño? Los datos corroboran este éxito sanitario pues durante el 2016 casi 5000 ourensanos padecieron la gripe, de los cuales 120 precisaron ingreso hospitalario. Esta cifra fue la más baja de Galicia, y una consecuencia directa de la tasa de cobertura más elevada. Para finalizar, recordar que el esfuerzo económico de esta campaña supone casi 2 millones de euros de las arcas públicas, el coste para la Xunta de ese medio millón largo de vacunas adquiridas. Por nuestra salud individual y colectiva, este año vacunémonos contra la gripe. Merece la pena.

28 octubre 2017

VEREMOS COSAS


Y tu: ¿qué quieres ser de mayor? ¡Diseñador de órganos, mamá!. ¿Qué habrá sido de aquellas cándidas anticuadas respuestas, las de los años infantiles de neblinoso recuerdo, cuando los chicos querían ser bomberos, médicos o futbolistas, y las chicas enfermeras, azafatas o afamadas actrices, sueños de porvenir tan rancios, con olor a bolitas de alcanfor, tan sexistas, tan ingenuos. ¿Qué fue de los que queríamos ser astronautas? Pudiera parecer, por instantes, que la velocidad de rotación de la Tierra se acelera progresivamente, que los días pierden horas y las horas minutos, que nuestra sociedad, confusa, se retuerce indigesta ante el hartazgo científico y tecnológico de ese futuro que parece extinguir el presente con la máxima celeridad, incapaz de procesar lo que se nos viene encima ni de suturar la brecha que cada vez nos irá separando más y más como seres humanos. Y sin embargo, cuántas fascinantes sorpresas nos esperan. Lástima de disponer tan solo de una existencia para vivirlas. Porque el diseñador de órganos, aprendiz de brujo, no es un producto de nuestra imaginación, sino más bien una realidad fehaciente. A finales del 2016, el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) hacía pública una de sus creaciones más fantásticas, complejos y diminutos túbulos capaces de albergar a las c
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e a las cnciones de filtraciresiaron impresoras 3D ñador dear la brecha que cada vez nos irngerd transfers.nes socélulas que facultarían su funcionamiento como auténticos riñones. Y para fabricar el soporte del tejido renal natural, emplearon impresoras 3D. ¿Se imaginan que estos tejidos obtenidos mediante bioimpresión consigan igualar las funciones de filtración de nuestros riñones sanos? ¡Adiós máquinas y unidades de diálisis! Y tú, ¿qué quieres ser de mayor? ¡Ingeniera técnica especialista en impresoras 3D, mamá!

El MIT, probablemente la mejor universidad del mundo, y también la más inaccesible, acepta solamente el 9% de las solicitudes de sus aspirantes. Su historial cuenta con 76 premios Nobel. A principios del año pasado, sus expertos andaban enredando con lo que ahora conocemos como lenguajes de bioprogramación. Le pongo un ejemplo al atribulado Aloysius, para simplificarle las cosas: ¿te imaginas que alguien pudiera enviarle instrucciones a una célula o a una bacteria concreta? Ya se está trabajando con cultivos bacterianos para que fabriquen fármacos anticancerígenos y con levaduras capaces de deshacerse de los productos tóxicos de un órgano o de un tejido. Y tú, ¿qué quieres ser de mayor? ¡Bioprogramadora , mamá!

Al finalizar estas líneas, pienso ponerme a repasar las lecciones de ingeniería genética, ciberbiología, robótica y realidad virtual presentes en “Blade Runner” (Ridley Scott, 1982) y su secuela “Blade Runner 2049” (Denis Villeneuve, 2017) Tal vez hoy consiga soñar con ovejas eléctricas o con bellísimas replicantes Nexus 6, o con seductores hologramas de 6 metros de estatura, mientras una madre, en un futuro tan cercano, mientras amamanta a su retoño se pregunta: y tu, pequeñito, ¿qué serás de mayor? Espero y deseo que una buena persona, porque estoy convencido que verá cosas que nosotros no nos creeríamos.

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04 octubre 2017

APRENDIENDO DE LOS ANUNCIOS


Sostiene Aloysius que podemos aprender medicina contemplando los anuncios de la televisión. Y yo añadiría que también farmacia e incluso sociología. Juntos hemos estado repasando los dos diversos ejemplos. Un padre y una hija caminan por un paso de cebra. El padre se vuelve para agradecer el gesto de urbanidad de una conductora, respetando a los peatones que cruzan por donde deben. La hija, extrañada, le recrimina tanto saludo, pues es obligatorio que el automóvil ceda el paso a los viandantes cuando atraviesan la calle por tan singular espacio. 

Cambio de escenario. Ahora el mismo padre con su hija detienen su vehículo ante un paso de cebra. Pasan varios peatones, sin inmutarse. La última, con una sonrisa, agradece el gesto. Y el padre se apunta un tanto. Dicen los expertos que ser amable es bueno para la salud: aumenta las endorfinas y la dopamina cerebrales, lo que en la práctica se traduce por un incremento del bienestar. A la vez disminuyen los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Por si fuera poco, se libera más oxitocina, la hormona de la confianza, que a su vez reduce el óxido nítrico en los vasos sanguíneos y consigue que se reduzca la presión arterial y disminuya el riesgo cardiovascular. La oxitocina también facilita la regeneración muscular, reduce la inflamación y evita el envejecimiento prematuro. Cuando la joven del anuncio vaya creciendo, si mantiene una vida saludable, probablemente vivirá más y mejor, disfrutando de ese plus adicional que sin duda le aportará su amabilidad con el prójimo.

Otro anuncio. Un par de chavales van a la procura del abuelo solitario que aburrido deja pasar el tiempo en un club social. Como ya no queda nadie de su equipo, se lo llevan a un otero para que vea un partido de fútbol en una tableta informática y así pueda jalear sin tapujos los éxitos balompédicos de su escuadra favorita. Y se pregunta Aloysius: ¿y por qué mejor no se lo llevaron a casa para ver en familia el dichoso partido? Los expertos llevan años alertándonos sobre una epidemia patológica de enorme envergadura llamada soledad. En la era de la información y de las comunicaciones, resulta que el aislamiento y el abandono resultan tan nocivos para la salud como la obesidad. Prestigiosos psiquiatras, como el profesor John Cacioppo, que enseña Psiquiatría y Psicología en la Universidad de Chicago, defienden que la mera percepción del aislamiento y la soledad desencadenan una serie de consecuencias biológicas, cognitivas y conductuales que incrementan en un 26% las posibilidades de una muerte prematura.

Todas estas reflexiones se nos vienen a la cabeza mientras turbados contemplamos el anuncio que Spike Jonze grabó para la marca de perfumes Kenzo, protagonizado por la joven actriz y bailarina Margaret Qualley, con música del iconoclasta Sam Spiegel, hermano del director, y cuyo título, “Cerebro Mutante”, evoca un futuro no muy lejano en el que a través de los anuncios de televisión continuaremos aprendiendo algo de medicina.