CREA, INVENTA, IMAGINA... ¡NO COPIES!

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22 septiembre 2009

DE ALQUIMIAS Y SOBERBIAS


Imagen: "Alchemy Notebook", de Ninth Wave Desings, en Flick TM

Después de un esforzado verano, durante unas breves jornadas el peculiar Aloysius decidió trotar por el mundo. Encaminó sus pasos hasta Basilea, el enclave suizo fronterizo con Alemania y Francia, ciudad europea por antonomasia, apacible nudo de caminos y culturas, donde por cierto existen más de cien fuentes públicas de agua potable. Aún conociendo las licencias que le permite su imaginación, puedo aceptar que estuvo hospedado en una hermosa casita de tres plantas con la fachada decorada por signos arcanos, en pleno Elftausend – jungfern – Gässlein, el Callejón de las Once Mil Vírgenes, donde quinientos años atrás vivió el mismísimo Philippus Aureolus Bombast von Hohenheim, más conocido como Paracelso.

Este famoso alquimista, astrólogo y naturalista comenzó sus estudios en la Universidad de Basilea en los albores del siglo XVI. Con el tiempo, llegaría a ostentar el cargo de médico de la ciudad, durante el bienio 1527 – 1528.

A Paracelso se le atribuye un sinfín de historias inciertas. Desde la transmutación del plomo en oro, como hizo el ultraestafador Bernard Madoff o los malaventurados gestores del banco Lehman Brothers, hasta el descubrimiento del zinc. Nos estamos refiriendo a unos tiempos en los que el saber médico practicamente quedaba reducido a la traducción de los tradicionales tratados atribuidos a Hipócrates, Galeno y Celso. A decir verdad, tampoco existe constancia de que este último enciclopedista fuera médico, aunque sí el autor del clásico “De Medicina”. Lo cierto es que el orgulloso Paracelso se puso ese apodo para destacar su personalidad sobre la del filósofo romano del siglo I de nuestra era.


De regreso a casa, después de tanta ciencia y literatura, Aloysius el viajero alcanzó la Bahnhof SBB, la estación central de los ferrocarriles suizos en Basilea. En este mundo deshumanizado cada vez quedan menos prójimos que te despachen un billete de tren. Han sido sistemáticamente sustituidos por pulcras máquinas expendedoras, algunas con pantallas táctiles. No percibió la histeria colectiva española por la gripe A. No vio por ninguna parte dispensadores de soluciones hidroalcohólicas, barbijos ni toallitas desinfectantes. Pero sí se percató que en Suiza existe una tarifa de medio billete para las mascotas que se desplazan con sus dueños, exactamente el mismo precio que pagan los niños. Y se acordó de una Golden Retriever que dorada y pacífica viajaba al lado de su propietario en el tranvía que partía desde la Barfüsserplatz hasta la estación. También se acordó de los cien mil perros que fueron abandonados en España el pasado año…


Entonces, cuando el tren iniciaba su marcha, evocó aquella máxima de D. Miguel de Unamuno: “no se viaja para buscar el destino, sino para huir de donde se parte”.

12 septiembre 2009

HAIKU COLOMBIANO


bandera de plumas
amarillo azul rojo
las guacamayas

10 septiembre 2009

CON EL AGUA AL CUELLO


Imagen: "Néboa" de eiras1, en Flickr TM

Tarde de domingo en el Balneario de Laias (Ourense).

Me entretenía leyendo los "Cuentos Orientales" de Marguerite Yourcenar. Por fin relajado, con el agua al cuello, como el Emperador que anhelaba cegar la mirada del viejo pintor Wang - Fo, como el rubio detective Harper...

En la frescura hialina del gran padre Miño el sol resguardaba su calor hasta el alba siguiente; sumergí mi maltrecha osamenta en las benignas aguas termales...

Y me acordé del viejo Czeslaw Milosz, escribiendo sobre un papel, la mano temblorosa y su espesa tinta polaca:

"El día es tan feliz. La niebla se fue pronto... En mi cuerpo no había lugar para el dolor. Cuando me enderecé, vi el mar azul, y al fondo unos veleros..."

Desde mi posición no vislumbré navío alguno surcando la verdosa corriente fluvial, pero mi dolor había desaparecido. Fue entonces cuando por la megafonía me pareció escuchar la melodía "Carrickfergus" acariciada por un humilde tin whistle. Inaprehensible río papel de plata.






En la otra orilla, una garza permanecía inmóvil, dichosa, camuflada entre los alisos... Demasiado blanca y desnuda para burlar mi acecho. Al sentirse sorprendida, disimulando enfiló su aguzado pico hacia las viñas que se desbordaban hacia las riberas.

De momento, la cosecha de Ribeiro promete...

09 septiembre 2009

LA CULTURA DEL DESCONTROL


Mi madre me trajo al mundo mientras Anthony Burgess publicaba su famosa novela “La Naranja Mecánica”. Sostiene Aloysius que aquel año la cosecha de Rioja fue muy buena, aunque no excelente. En 1971 la ultraviolenta historia de Alex y sus pequeños drugos fue llevada al cine por el genial Stanley Kubrick. Los pandilleros se reunían en un bar lácteo y se ponían ciegos de leche – plus, leche con velocet, synthemesco o drencrom, drogas artificiales para estimular sus más bajos instintos. A mediados de los 70, el punk esparció por el planeta imperdibles, crestas, cremalleras y la filosofía del no futuro. Aquel movimiento inicialmente nutrido por jóvenes inadaptados, autodestructivos, que odiaban profundamente el convencionalismo social que les había tocado vivir, pronto se convirtió en una marca comercial que generó para algunos espabilados suculentos beneficios. Todavía conservo con orgullo el "Never Mind the Bollocks" de los Sex Pistols y el “London Calling” de los Clash. Luego llegó el pasotismo, y la juventud se dejó llevar por la desidia.

Aquella cultura del descontrol (alcohol, drogas, sexo sin protección...) permaneció dormida, quizás aletargada tras el mazazo que la irrupción del SIDA provocó en las relaciones entre prójimos. Pero la historia es cíclica. Los jóvenes de París, y no precisamente aquellos de la izquierda divina del mayo del 68, sino más bien los nietos de los inmigrantes magrebíes y africanos que nacieron en barrios deprimidos como Clichy – sous – Bois, Bondy y Le Raincy, levantaron barricadas, arrancaron adoquines y quemaron coches en una orgía de violencia y fuego que despidió en Francia al gobierno Villepin. Con sus algaradas reclamaban mejoras sociales y económicas en las zonas menesterosas del cinturón parisino.

Mientras tanto, en España se gestaba la moda del botellón. Años de deriva en materia educativa consentidos por los sucesivos gobiernos de Felipe González (tampoco corregidos por los de José María Aznar), confundieron a una parte de nuestra juventud con el fulgor de ese espectro llamado libertinaje. Fue puesta en entredicho la autoridad de los padres en el hogar, de los maestros en la escuela y de las fuerzas del orden público en las calles. Y ahora, después de los tumultos de Pozuelo de Alarcón, nuestra farisáica sociedad se rasga las vestiduras.

¿Estábamos todos dormidos cuando hace unos años una asonada similar arrasó Cáceres al intentar su alcaldesa controlar el botellón en la monumental capital extremeña? ¿Seguíamos amodorrados cuando año tras año constatamos que el mayor acontecimiento universitario en Sevilla, Granada, Santiago de Compostela o Vigo es un macrobotellón que deja esparcidas por el campus toneladas de basura y cascos vacíos, sobrecargando con decenas de intoxicaciones etílicas los sufridos servicios médicos de urgencias? ¿Acaso continuamos ababiecados cuando cada fin de semana asistimos atónitos a la masacre acaecida en nuestras carreteras, protagonizada por hermosos cadáveres que digirieron mal la mezcla de alcohol y velocidad automovilística? Para algunos políticos resulta demasiado sencillo seguir siendo guais, progres, tíos y tías de puta madre, mirando hacia otro lado mientras el problema social crece. Prohibir hace perder votos. ¿En qué país de nuestro entorno se permiten mazadas colectivas semejantes? ¿Para cuando el tan cacareado pacto político nacional en materia de Enseñanza y Sanidad?...

¿O es que todavía pensamos que lo ocurrido en Pozuelo de Alarcón es un fenómeno sociocultural pasajero, una caralladita de los nenes pijos periféricos de Madrid tratando de acojonar a la policía?


06 septiembre 2009

ELOGIO A LA CORDURA


"Swine bird human flu virus" de happysweetmama, en Flickr TM

El otro día, a la hora de las cañas en "El Baden - Baden", me encontré con Aloysius y le acucié:

¿A qué esperas ocioso para hacerte millonario? Apúrate..., consigue todos los dispensadores de líquido que puedas, no importa cuál sea su forma o su capacidad; impórtalos de China. Allí, en una sola jornada, son capaces de fabricarte un millón de unidades; los trabajadores no paran para echarse un pitillito ni para tomar café; trabajan como chinos...

Date prisa, rellénalos con esa solución hidroalcohólica desinfentante que guardas en tu almacen; tíñela de verde, que es el color de la esperanza...; haz tu oferta comercial todavía más atractiva regalando las mascarillas, ¡qué mas da!, no las cobres, que te sirvan así de reclamo publicitario...


Colócalos por todas las partes. El mundo occidental acaba de descubrir que tiene que lavarse las manos. Hasta que empezó el acojone con el virus de la gripe A no importaba la roña que se nos pegaba en las uñas. Ahora tenemos pánico y remordimiento. Los antisépticos se venden mejor que la Coca Cola o que el agua mineral embotellada. Apresúrate... Mientras dormías tu pequeña empresa ya está cotizando en bolsa... ¡Y tú sin saberlo!


Yo me pregunto: ¿por qué le tenemos más miedo al virus de la gripe A que al del SIDA?... ¿Por qué han derrotado los barbuquejos a los preservativos?.


Y como ELOGIO a la CORDURA, me permito convertirme en el eco de esta información...




ANTE LA GRIPE A, CARTA ABIERTA A LA MINISTRA Y A LOS CONSEJEROS DE SANIDAD (CON COPIA A MIS PACIENTES)


Por Juan Gérvas, Licenciado y Doctor en Medicina por la Universidad de Valladolid



Con el debido respeto, ruego que escuchen a este médico general rural preocupado por el pánico desatado ante la epidemia de gripe A. Es preocupación clínica y social, pues se refiere tanto a la atención a los pacientes como al impacto en la estructura social, laboral y económica de un pánico que tendrá peores consecuencias que la propia epidemia de gripe A.


CONSIDERACIONES


Conviene recordar que el Gobierno de Canadá se planteó dos objetivos ante la gripe aviar:


1/ disminuir su impacto en mortalidad,


2/ mantener la estructura social.


No es una visión improbable la de un país sumido en el caos, parado por cierres de escuelas y centros de trabajo, con las urgencias y servicios médicos colapsados, con falta de atención a otros problemas de salud incluso graves, como infartos de miocardio y apendicitis (sin hablar de los errores tipo retrasos en el diagnóstico de meningitis por confusión con la "omnipresente" y deslumbrante gripe A.


Y, sin embargo, la gripe A es enfermedad benigna, con menos mortalidad que la gripe estacional (la de todos los años). Lo sabemos ya con datos, por la experiencia del invierno en los países del hemisferio sur. La diferencia es responder como Argentina (pánico y descontrol absoluto) o como Australia (organización y eficacia).


Según los cálculos más ciertos podemos esperar como máximo unos 500 fallecimientos por gripe A, frente a los más de 1.500 anuales por la gripe estacional. Por ello, habrá menos muertos en todos los grupos de edad con la gripe A que con la gripe estacional. Para disminuir la mortalidad habrá que tratar adecuadamente a los casos que se compliquen.


Lastimosamente la vacuna prometida llegará tarde, y no deja de ser una vacuna cuya eficacia desconocemos. Hasta que no haya más conocimiento muchos ni nos la pondremos ni la recomendaremos.Respecto a las embarazadas, siempre se han visto más afectadas por la gripe, especialmente en el tercer trimestre, por los cambios cardio-respiratorios que provoca la ocupación del abdomen por el útero grávido.


La gripe A no cambia nada respecto a la gripe estacional; habrá la misma proporción de ingresos, y menos muertes que con la gripe estacional. La embarazada puede y debería llevar la vida sana que siempre se le ha recomendado, lo que incluye continuar con su vida normal, familiar y laboral. La gripe A no provoca abortos ni malformaciones del feto. Estar embarazada no aumenta la probabilidad de contagiarse por gripe A.


La selección de personas por sus "factores de riesgo" es cuestión discutible pues los factores de riesgo ni son necesarios ni son suficientes para explicar las complicaciones. Por ejemplo, hasta el 70% de los niños que mueren por gripe estacional carecen de factores de riesgo definidos.


La predicción sobre la evolución de la gripe A debería basarse en lo que sabemos de esta propia epidemia y de pandemias previas. Por ello lo previsible es una onda de rápido contagio. Hablar de otras posibilidades es ignorancia, fantasía, irresponsabilidad o maldad. Es absurdo recordar epidemias de gripes de cuando ni había una cobertura pública sanitaria ni existían antibióticos para tratar las neunomías que las complican.


PROPUESTAS


Dejen de organizar protocolos y de promover medidas de recepción a los pacientes de probable gripe A que carecen de sentido. Es absurdo el aislamiento en urgencias y en los centros de salud de los pacientes con fiebre y síntomas de gripe. Durante la epidemia los griposos estarán en todos sitios y las medidas de aislamiento son innecesarias en los centros sanitarios. Sólo contribuyen a crear alarma y pánico.


No promuevan el diagnóstico exacto de la gripe A, excepto para investigación y vigilancia epidemiológica. Las pruebas de detección rápida son poco fiables, e inútiles. El seguimiento es el mismo sea gripe A, gripe estacional, o cualquier otra infección respiratoria.


Dejen que los médicos clínicos hagan su labor. Llevan años atendiendo a los pacientes con gripe, y saben hacerlo en las urgencias, las consultas y los domicilios. Los "expertos" poco pueden añadir, salvo colaborar como consultores. La gripe A es más benigna que la estacional, pero concentrará a los enfermos en un periodo breve de tiempo. No conviene hacer grandes inversiones ni cambios, sino reforzar los dispositivos existentes con lógica y sentido común. La buena atención clínica a los casos complicados es tan importante o más que todas las demás medidas juntas.


La atención a domicilio debería gravitar sobre los médicos de cabecera que tienen conocimiento y capacidad de decisión respecto a sus pacientes y su entorno familiar. Tengan en cuenta la sobrecarga de trabajo y prevean medidas para compensar las horas extras de trabajo (no todo es gastar en acumular anti-virales y vacunas).


No promuevan excesivamente ni los anti-virales ni la vacuna. Hay dudas razonables sobre sus ventajas, y tienen efectos adversos innegables.Tengan en cuenta que la gripe A tendrá más impacto en la clase social baja, entre los pobres, marginados, toxicómanos, mal alimentados, mal abrigados y habitantes de viviendas insalubres. Todos ellos tienen menos interés por su salud por lo que habrá que prever medidas pro-activas tendentes a evitar la falta de equidad en la atención a estos pacientes y poblaciones.


No promuevan el uso de mascarillas. Su eficacia es dudosa. Promuevan el auto-cuidado. Lo importante es que los pacientes y las familias se enfrenten a la gripe A con la misma serenidad y buen hacer que a la gripe estacional. El ser humano ha evolucionado en convivencia con el virus gripal, de forma que hay un excelente cúmulo increíble de normas sensatas de auto-cuidados en la población.


Como siempre ante la gripe, los individuos y las familias son capaces de cuidarse sin necesidad de médicos ni de sanitarios. Faciliten la justificación de la ausencia al trabajo. La gripe dura siete días, y normalmente los tres primeros son los peores. Nada impide que esos tres días se puedan justificar por el propio trabajador, sin necesidad de baja médica (con lo que se ahorra la visita al médico en el 95% de los casos, que serán leves). Y en caso de ausencia más larga, de hasta una semana, facilite la justificación de la baja con un solo documento que se pueda hacer en sólo una visita (según la organización actual se requerirían tres).


Pidan a los medios de comunicación que sean responsables. No tiene sentido transmitir en vivo y en directo cada muerte por gripe A. En vez de 500 parecerán 500.000. Con ello se crea alarma social innecesaria. Tenemos la experiencia de la meningitis C, que desató el pánico por este comportamiento absurdo de los medios de comunicación.


La percepción social del riesgo de contagiarse y de morir por gripe A no tiene nada que ver con la realidad. Todos tenemos la culpa, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) al Ministerio de Sanidad y Política Social, pasando por las Consejerías de Sanidad, los Colegios de Médicos y los medios de comunicación. Y entre todos hay que lograr enmendar este desaguisado antes de que sea tarde. Es clave que la percepción social del riesgo de enfermar y de morir por gripe A corresponda a la realidad, a la de una enfermedad leve, una gripe de menor gravedad que la habitual.


Juan Gérvas es médico de Canencia de la Sierra, Garganta de los Montes y El Cuadrón (Madrid). Profesor Honorario de Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, y Profesor Visitante de Atención Primaria en Salud Internacional de la Escuela Nacional de Sanidad (Madrid).

02 septiembre 2009

DIABETES Y RAMADÁN



"Ramadan Greetings" de Duraz, en Flickr TM


Apenas sin quererlo, rebuscando entre las colecciones de palabras, encontré aquella máxima de Antonio Machado que enlazaba benevolencia y tolerancia; dice así: “benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien”.

Esa misma voluntad de bien exigida moralmente a todo aquel que desea ejercer la medicina. El eco apagado de la ronca voz de Hipócrates todavía resuena en unos versos de su Juramento: “llevaré adelante ese régimen, el cual, de acuerdo con mi poder y discernimiento, será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror”.


Tal vez alucinado por el sol en las recónditas callejuelas de la vieja Córdoba, un mediodía me pareció escuchar similar salmodia balsámica en los prudentes labios del gran Averroes.



La medicina occidental ha contado con famosos colegas encumbrados en extremos opuestos de la ética profesional. Por un lado, el siniestro Dr. Josef Mengele, el ángel exterminador de Auschwitz. Y en el contrario, mi admirado D. Santiago Ramón y Cajal, ejemplo de sabiduría y vocación. En el mundo musulmán, ciertas informaciones afirman que Ayman al Zawahiri, el lugarteniente de Osama Bin Landen, estudió la carrera de medicina. Otras noticias cuentan que el Sindicato de Médicos de Egipto ha prohibido en su país la realización de transplantes entre cristianos y musulmanes. Una iniciativa arriesgada, pues el paso siguiente pudiera afectar a las transfusiones de sangre e incluso a la propia dinámica asistencial.

Sostiene Aloysius que la rigidez de la ortodoxia religiosa nunca debería condicionar la salud del prójimo. Pone como ejemplo el Ramadán, el pilar del Islam que obliga a los musulmanes al ayuno desde el amanecer hasta el ocaso. Las excepciones contemplan a los niños menores de 12 años, a los ancianos, a las embarazadas, a las mujeres lactantes y a los enfermos en general. Pero un problema práctico podría presentarse en la consulta cuando un diabético devoto de Alá desea cumplir dicho precepto. El pacto entre médico y paciente resulta imprescindible para minimizar los trastornos metabólicos.

La Asociación Británica de Diabetes ha publicado unas recomendaciones al respecto. Pueden consultarse en:



http://www.islamhoy.org/principal/Novedades/ayunodiabetes.htm



Otras controvertidas imbricaciones entre espiritualidad y enfermedad pueden observarse en nuestro entorno, por ejemplo cuando los fieles acuden a consulta con los pies destrozados tras una larga peregrinación o en las clásicas desavenencias sobre las transfusiones de sangre y los Testigos de Jehová.



Al final, si algo tengo que agradecerle al estudio y a la práctica de la medicina es la adquisición de una firme convicción en la igualdad de todos los seres humanos. En diferentes ocasiones he visto sufrir a personas de diversas razas y creencias, quejándose de manera semejante y solicitando el alivio para sus males en distintos idiomas. Y es que el rictus del dolor humano es sosprendentemente universal.

30 agosto 2009

BOGOTÁ Y LA GRIPE DE 1918


Basándose en el libro original de Daniel Defoe "Diario del año de la peste", el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez y el escritor Juan Arturo Brennan elaboraron el guión de la película mejicana "El año de la peste", dirigida por Felipe Cazals en 1978.

La Historia es cíclica y en infinidad de ocasiones dicha periodicidad continua sorprendiéndonos. El film en cuestión nos sitúa en una ciudad mejicana que repentinamente se ve afectada por un brote epidémico. Las autoridades no atienden las recomendaciones de los expertos y la enfermedad se disemina entre los habitantes. Para evitar mayores daños, el gobierno decide controlar la información y organiza brigadas represivas bajo la excusa de formar grupos de fumigación especializados. La cortina de humo impide la visión de la realidad y los cadáveres van sembrando la ciudad.

Méjico, el inicio de una epidemia... ¿Les suena a algo?

Buscando información sobre estos temas me encontré con una selección de caricaturas de la la Biblioteca Luis Ángel Arango, en la página de "Blaadigital".




Solicitando su licencia, me permito mostrarles aquí dos curiosas imágenes que hacen referencia al brote de gripe que padeció Bogotá en el año 1918:






La primera de ellas se titula "Bogotá y la Junta de Socorros". En ella vemos la alegoría de dicha Junta consolando a la desastrada urbe colombiana: "No llores, noble ciudad, que por cada Sotero hay mil corazones generosos que os quieren y os defenderán de la peste y el hambre".

Se trata de una xilografía (23 x 19 cm) original de José "Pepe Gómez" (1892- 1936) y fue publicada en "Bogotá Cómico" el noviembre 2 de 1918.

La justificación de la caricatura viene dada porque debido a las deficientes condiciones sanitarias durante la epidemia de gripe de 1918 las víctimas entre la ciudadanía fueron incontables. El autor culpa aquí a un ineficaz funcionario municipal apellidado Sotero Peñuela...



La segunda caricatura se titula "La gripa se despide de Bogotá". Gripa es el nombre colombiano de nuestra popular gripe. Se trata de otra xilografía (16 x 19 cm), nuevamente debida al buenhacer de José "Pepe" Gómez (1892- 1936) y que fue publicada en "Bogotá Cómico" el noviembre 16 de 1918.

Al pie de la misma se podía leer el comentario siguiente:

"Partió en gira comercial para un cercano paraje la gripa, famoso mal que ha poco a la capital llegó de Europa. Buen Viaje. Bogotá lleva en su manto las granadas que orlan el escudo de armas de la ciudad, otorgado por el rey Felipe II. Está coronada con una de las torres del escudo del Nuevo Reino de Granada. La epidemia de gripa de 1918 cobró innumerables víctimas debido a las malas condiciones de higiene".


Sostiene Aloysius: "contra la gripe, vacunas, antigripales, antivirales y... buen humor...."



NOTA: Tomado del blog "1000 palabras" con permiso de su autor gabumadiel


http://medicablogs.diariomedico.com/gabumadiel/

26 agosto 2009

ALOYSIN ®


"Beautiful Antique Poster Advertising the Pharmacy, from the Museum"
by Curious Expeditions, in Flickr TM
(Pharmacy of Santa Maria Novella), in Florence, Italy.

Le tengo mucho respeto a las noticias publicadas en los medios de comunicación sobre farmacoeconomía. Como especialidad científica abarca el estudio de temas tan dispares como la oferta y la demanda de los cuidados de salud en una población hasta el grado de eficiencia y equidad que alcanzan los diferentes sistemas sanitarios. A veces, mi recelo se transforma en pánico, dependiendo quién escribe o elabora la supuesta información. Escrito con gruesos trazos, pero a la vez simples para centrarnos en el tema, la farmacoeconomía es el estudio de los costes y de los beneficios de los tratamientos y de las tecnologías médicas. Por ejemplo, aquí quedaría comprendido por qué no es correcto realizar una radiografía del tobillo a todos los pacientes con esguinces o también cuál es el mejor fármaco que el médico debe prescribir para tratar una enfermedad determinada.

Y es que mientras unos curramos, el taimado Aloysius ha estado leyendo al borde la piscina “Los inventores de enfermedades”, el controvertido libro del periodista alemán Jörg Blench, una perorata contra médicos, políticos e industria farmacéutica que no deja títere con cabeza. Tal vez por eso, su sensibilidad crítica se mantiene a flor de piel y se empeña en acusar a todos los galenos del Servicio Galego de Saúde de majaras peligrosos armados con bolígrafos e impresoras, capaces de disparar el gasto sanitario de Galicia hasta la estratosfera. Según él, estamos empeñados en no recetar suficientes genéricos, es decir, medicinas sin marca comercial.

Nadie cuestiona la utilidad y el valor de estos fármacos. Pero identificar genéricos con el producto más económico no es del todo cierto, pues hay medicinas con marca que cuestan lo mismo o menos. También hay que tener en cuenta el llamado precio de referencia, vigente normativa que faculta al farmacéutico para cambiar el fármaco prescrito por un genérico de precio igual o inferior al medicamento de referencia. En último caso, el paciente es soberano a la hora de decidir pagar o no de su bolsillo la diferencia. Y además, no todos los genéricos son iguales. En el propio envase encontramos aquellos etiquetados como EFG, especialidades que han demostrado mediante estudios clínicos la misma biodisponibilidad que el producto originalmente patentado, y otros a los que esta cualidad se les supone (como el valor al recluta en el antiguo Servicio Militar), aprobados por una mera disposición administrativa que tiene en cuenta la composición del principio activo, la parte del medicamento verdaderamente responsable del efecto terapéutico.

El gasto farmacéutico in crescendo. Los gestores sanitarios fiscalizan a los médicos a la hora de recetar fármacos nuevos, pues algunos no aportan ningún beneficio adicional y encima resultan mucho más caros. Entonces ignorantes nos preguntamos, ¿por qué el Ministerio de Sanidad los aprueba? Como colofón, una anécdota. Hace muy poco se comercializó en nuestro país el Aloysín ®, un innovador tratamiento para la reducción duradera y prolongada del jugo gástrico. Cuesta unas 10 veces más que el estándar genérico de su mismo grupo terapéutico. Las fichas de información farmacoterapéutica que el Ministerio de Sanidad periódicamente remite a todos los médicos españoles informa que el Aloysín ® es costoso y no supone ninguna ventaja respecto al producto de referencia. Pues bien, una guía elaborada por el propio Ministerio sobre la calidad de prescripción de los medicamentos útiles para reducir de forma duradera y prolongada el jugo gástrico fue exclusivamente patrocinada por el producto… ¿adivinan ustedes cuál?


Por cierto, Aloysin ® es una marca ficticia pero patentada, que no puede usarse sin el permiso de su inventor. Al loro, quedan todos advertidos.

GRIPE A. AÑO CERO... Y UNA SEMANA...


Idea prestada de Jorge López.

Esta mañana recibí una visita inesperada. María había finalizado su aislamiento y en su primer día de normalidad recuperada vino a darme un beso. Estaba jovial y resplandeciente. Las pruebas del laboratorio confirmaron la etiología viral H1N1 de su cuadro gripal. Hasta el día de hoy, nadie de su entorno se había contagiado. Mejor para todos. Este lunes pasado leyó su historia en La Región, en la página de Salud.

Su madre me ha contado que María ha guardado el recorte del periódico como recuerdo de la enfermedad padecida. Tal vez en un futuro hoy en día muy lejano María le cuente a sus nietos que ella sobrevivió en el 2009 a la pandemia de Gripe A.

Por cierto, su hermana pequeña aprovechó la coyuntura para delatarla: "mientras estuvo en casa sin salir, a veces se quitaba la mascarilla que le habíais mandado los médicos..." Cándida chivata.

18 agosto 2009

GRIPE A. AÑO CERO


Si mal no recuerdo, el 28 de abril de 2009 en España fue comunicado oficialmente el primer caso de un paciente infectado por el virus H1N1. Se trataba de un muchacho de Almansa recién llegado de un viaje a Méjico. En aquellos días la enfermedad fue bautizada con el cacofónico apelativo de gripe porcina; y así, legiones de marranitos pagaron con su vida semejante error semántico. Una verdadera hecatombe, una auténtica masacre gorrina. Una lástima. Gracias a Dios, la cordura prevaleció e incluso permitió la salvación de os porquiños rifados este verano en las Festas de Miamán, en Baños de Molgas. Aquella apocalíptica enfermedad hoy en día se ha convertido en la popular Gripe A.

Hasta el día que escribo estas notas han transcurrido exactamente 112 días. Esta mañana en mi consulta he atendido a una chica de 15 años que había regresado de Londres apenas con 48 horas de antelación. En la capital británica sufrió los primeros síntomas: fiebre, escalofríos, tos, cefalea, náuseas, congestión nasal y mialgias generalizadas... que ella trató de neutralizar tomando paracetamol.

La chiquilla presentaba una temperatura de 38ºC y su cuadro clínico había mejorado, excepto por la persistencia de la fiebre y de una cierta disnea de esfuerzo. La derivamos al Servicio de Urgencias del Complexo Hospitalario de Ourense (CHOU), donde se tomaron las muestras biológicas que pudieran confirmar la etiología vírica de su afectación. La radiografía de tórax, afortunadamente, resultó negativa, con ausencia de signos sospechosos de una infiltración neumónica. Se le recomendó aislamiento en su domicilio durante una semana, tratando su sintomatología con el socorrido paracetamol. Y desde entonces allí permanece en observación.

Contando por lo bajo, calculo que desde su regreso de Londres, incluyendo los presentes en la consulta (una estudiante de prácticas de Medicina y un servidor), esta joven tranquilamente pudiera haber contagiado a una docena larga de personas. Cuando le entregué una mascarilla de papel para que se protegiera la boca y la nariz (me temo que barbijo y barbuquejo van a ser a partir de ahora palabras muy de moda) se derumbó y rompió a llorar, desconsolada. Su única preocupación era que la vieran de esa manera el menor número de personas. Entonces, sentí por ella una solidaria compasión. Sin haberlo pretendido, de repente la habíamos estigmatizado marcándola como una apestada, y en cierto modo, alguien del que los prójimos deberían guardarse.

Espero que se mejore pronto. Por delante le esperan unas cortas vacaciones a puerta cerrada en ese mejor hotel del mundo que es su propio hogar. Tampoco es para tanto. Ahora ya no es como en mi época, cuando pasábamos la cuarentena en cama a base de Mirinda® acompañados de dos o tres sufridos Madelman®. Menos mal que disponemos de ordenadores portátiles conectados a Internet y muchos, muchos canales de televisión. Que te sea leve, querida.


12 agosto 2009

LA GRIPE QUE VIENE


Sostiene Aloysius que a los seres humanos la pandemia de gripe A nos ha hecho aterrizar en el suelo, nos ha devuelto a la realidad. En este apenas estrenado siglo XXI, cuando la Medicina había depositado grandes esperanzas en la genómica, la proteómica y la nanotecnología para aliviar muchas de las patologías que todavía nos atormentan, una enfermedad contagiosa ancestral, una infección causada por un virus microscópico, unos bichitos que ya vivían en La Tierra mucho antes que Eva y Adán, ha sacudido hasta los cimientos todos nuestros sistemas asistenciales y preventivos. Desde la irrupción del SIDA en nuestras vidas no habíamos asistido a tal despliegue informativo, a veces ciertamente desinformativo, desenterrando miedos atávicos y clamores de trompetas apocalípticas.

No es mi intención criticar a mis compañeros del Colegio de Médicos de Madrid por la famosa pancarta sobre besos y apretones de manos. Ni mucho menos. En medicina, aquella máxima tradicional advirtiendo que es mejor prevenir que curar permanece vigente, se mantiene incontestable. Con cierta sana ironía, el otro día me comentaba una paciente que no recordaba cuándo le dieron el último beso en la mejilla a modo de saludo. Entiendo que se refería a fuera de su entorno familiar, sino la anécdota se volvería demasiado triste. En nuestra sociedad, tampoco se prodigan los apretones de manos. Algunos machos los han sustituido por viriles y sonoros palmetazos en la espalda.

Besar, lamer, tocar, escupir, toser y estornudar siempre han servido como vehículos de transmisión de gérmenes entre nuestros semejantes. Hace no muchos años, el hábito de lavarse las manos antes de comer se enseñaba en las escuelas. Espero (y deseo) que así se siga haciendo. Además, la prevención del contagio de las enfermedades de transmisión sexual reporta grandes beneficios anuales a las empresas del látex profiláctico.

Insistir en la contagiosidad de la gripe no supone ninguna novedad. Todos los años nos visita y deja tras de sí, desafortunadamente, un reguero de víctimas, sobre todo entre los prójimos más debilitados.

Se alzan las voces de muchos expertos que piden una mayor coordinación, sobre todo a la hora de recomendar y administrar determinadas medidas preventivas que resultarán caras, pero no por ello más eficaces. A los médicos nos gustaría saber, por ejemplo, si la cuasi experimental vacuna específica contra la gripe A va a resultar efectiva y sobre todo, a quiénes tendremos que vacunar. Lo mismo para el popular tándem de antivirales comercializados, ya que desde Gran Bretaña nos vienen alertando sobre su dudosa eficacia y los efectos secundarios que provocan entre la población infantil, por poner otro ejemplo.

Tal vez es la hora de que los responsables de los 17 sistemas sanitarios autonómicos de este bendito país, y por supuesto el resto de los gobernantes de las naciones afectadas (que cada día serán más) empiecen a ponerse de acuerdo. Porque resulta que no va a ser lo mismo padecer la gripe A residiendo en el centro de Ourense que en una de nuestras aldeas más alejadas de los centros sanitarios.


El otro día le escuché decir en la televisión a un prestigioso epidemiólogo que el virus más peligroso al que se ha enfrentado es el del miedo. Sobrevive en un caldo de cultivo óptimo llamado ignorancia.

05 agosto 2009

NEURONIUM


"Diego Maradona" by c-weiss, en Flickr TM

Los primeros años que pasé estudiando Medicina en Compostela estuve hospedado en el Convento de San Francisco, en la residencia universitaria regentada por los discípulos del santo de Asís. Permanecí en un rancio pero hermoso edificio monacal, reconvertido actualmente en un moderno hotel de lujo. En la entrada se encuentra semioculto un sepulcro, en el que al parecer descansan los restos de Cotolai. La tradición establece que este humilde carbonero, iluminado por la fe y el mismísmo San Francisco, encontró un tesoro que sirvió para financiar las obras del cenobio. Todavía hay quien cree que los montes que rodean Santiago albergan riquezas ocultas, a buen seguro necesarias para continuar edificando las obras públicas y privadas que tanto proliferan en el neocentralismo capitalino. Y mientras, en Auriavella, inmersos en el interior de nuestra comunidad y alejados de oceános y tumbas de santos, continuamos con la sangría humana provocada por el éxodo de la juventud y el envejecimiento poblacional. A ver si alguien se da cuenta de una vez y comienza a compensarnos; positivamente; digo yo.

Sostiene el sagaz Aloysius que ante esta perenne situación, al igual que la excepcional niña de 9 años de la que comentábamos el otro día, habremos de acostumbrarnos a funcionar con la mitad de nuestros cerebros. Aunque parece ser que lo importante no es gozar de una abundante masa encefálica, sino más bien de desarrollar zonas concretas de nuestro espeso magma neuronal.

En una prestigiosa revista especializada, resulta inminente la publicación de los resultados obtenidos por el equipo investigador de la Universidad de Leicester capitaneado por el Dr. Rodrigo Quian. Estudios realizados mediante electrodos implantados en el cerebro de pacientes epilépticos han demostrado cómo respondemos a los estímulos, cómo procesamos dicha información y cómo somos capaces de almacenarla. Pues resulta que una sola neurona especializada del hipocampo (área relacionada con la memoria) es capaz de responder ante la fotografía de una persona famosa, ante la lectura de su nombre e incluso ante la simple mención del mismo. Se jacta Aloysius de que hasta ahora los experimentos han dado resultado con fotografías de las actrices Marilyn Monroe y Jennifer Aniston, de la popular presentadora televisiva norteamericana Ophra Winfrey, de Luke Skywalker, el mítico protagonista de la Guerra de las Galaxias y hasta con imágenes del propio Dr. Quian, al que los pacientes conocieron apenas dos días antes del experimento. Y por supuesto también con el divino Maradona, que para algo Rodrigo Quian es argentino.

Los primeros años que pasé estudiando Medicina en Compostela, algunos de mis compañeros de residencia universitaria se sorprendieron de que un muchacho procedente de Ourense tuviera entre sus casetes música de Neuronium… Pero, como dicen en Italia, se non è vero, è ben trovato.

Y ahí va un regalo: el viejo "Viento Solar"...; una verdadera maravilla:

http://www.youtube.com/watch?v=b5tfnDDeuEs&feature=related

22 julio 2009

DE LO IMPOSIBLE A LO POSIBLE


"Day 339 - Half Nekkid Wink Wink"; imagen de lintmachine, en Flickr TM

Decía Forrest Gump que la vida es como una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar. Ya sea de esta sencilla manera, o porque más bien estemos ante una maravillosa caja de sorpresas, lo cierto es que cuando destapamos la bombonera de la vida a veces nos encontramos con hechos portentosos. Y es que tampoco resulta ya extraño que en el mundo de la medicina estas situaciones sean fruto de la pura casualidad.

Hoy les voy a contar la historia anónima de una niña de 9 años de edad. Cuando tenía 3, comenzó a presentar un tipo de crisis epilépticas conocidas como convulsiones mioclónicas, movimientos rápidos y contracciones bruscas de un grupo de músculos que solían repetirse varias veces al día y durar varias jornadas. Los médicos que la trataban se quedaron estupefactos. Le practicaron unas pruebas de imagen que demostraron que la pequeña carecía de hemisferio cerebral derecho. Hasta entonces, nadie se había percatado de esta singular peculiaridad.

Sostiene Aloysius que lo más parecido que ha visto a un cerebro humano es una nuez, nutritivo bocado protegido dentro de su cáscara rugosa, su pequeño cráneo vegetal. Si conseguimos extraer el fruto entero, sin fragmentarlo, podemos imaginarnos que se encuentra dividido en dos fracciones simétricas, en dos hemisferios (derecho e izquierdo) exactamente como nuestro cerebro. Quizás simplificando en exceso, los especialistas estiman que el hemisferio izquierdo controlaría aquellos procesos mentales relacionados con la lógica, el razonamiento, el análisis, el lenguaje, los números y la abstracción. A su vez, la parte izquierda de nuestro cerebro integraría las emociones, los colores, la música, el reconocimiento de las formas, la imaginación y la creatividad en general.

Grosso modo, considerando la motilidad, la mitad derecha del cerebro regula la parte izquierda del cuerpo y viceversa. Respecto a la visión, el nervio óptico derecho se conecta con el hemisferio izquierdo y el nervio óptico izquierdo con el derecho, gracias al entrecruzamiento que se produce precisamente en el llamado quiasma óptico.

Pues bien, la niña en cuestión dispone de una visión perfecta, siendo capaz de patinar y montar en bicicleta coordinadamente. Gracias a la plasticidad neurológica, sus nervios retinianos izquierdos se han conectado con el tálamo y el córtex visual izquierdo, lo que faculta la cobertura total de ambos campos visuales. Insólito y turbador.

Siguiendo con el sentido de la vista, el otro día el circunspecto Aloysius estuvo trajinando con sus nuevas gafas para ver de cerca. Se las quitó y se las puso varias veces, las guardó en un bolsillo de su americana, luego en otro, las posó sobre la mesa de su despacho, se las probó delante del espejo, las metió en la funda y volvió a sacarlas… Más tarde, era incapaz de recordar dónde las había dejado. Cuando se iba a acostar para dormir, una luz se encendió en su memoria.

Finalmente recordó haberlas colocado dentro de la guantera de su coche. Su hemisferio cerebral derecho había funcionado utilizando los datos proporcionados por el izquierdo. Desde entonces se encuentra mucho más tranquilo, pues de paso entendió por qué hay tantos enterados y enteradas pululando por esos mundos de Dios con la mitad de sus cerebros funcionando a medio gas. Así nos va.

15 julio 2009

MANERAS DE MORIR


"Miles as Anubis" de I ♥ Basenjis!, en Flickr TM

Mientras escribo estas líneas estoy escuchando “Question and Answer”, el tema que cierra el trabajo en directo recientemente grabado por el cuarteto de Pat Metheny, Gary Burton, Steve Swallow y Antonio Sánchez. Una joyita musical que me ha regalado Aloysius por mi reciente cumpleaños. Una pregunta y una respuesta. ¿Por qué decidió en estos días pasados Sir Edward Downes, afamado director de orquesta británico, poner fin a su vida junto a la de su amada esposa Joan, en una clínica suiza del grupo Dignitas? Parece ser que el anciano maestro de 85 años se encontraba practicamente privado de la vista y del oído, mientras su mujer, de 74 años, padecía un cáncer terminal.

Mediante un comunicado de la BBC, los hijos del matrimonio informaron que sus padres llevaban 54 años viviendo juntos y que no estaban dispuestos a prolongar una existencia repleta de graves problemas de salud. Por ello ingirieron una dosis masiva de barbitúricos en la clínica de Zurich, especializada en eutanasia y suicidio asistido.

Supongo que la notoriedad de estos personajes avivará de nuevo el debate social sobre todas las cuestiones relacionadas con el fin de la vida humana. El mes pasado leía las opiniones del Dr. Álvaro Gándara, presidente de la Sociedad Madrileña de Cuidados Paliativos, respecto a las diferencias entre sedación paliativa y eutanasia. La primera técnica tiene como finalidad aliviar el sufrimiento refractario del enfermo, es decir, todos aquellos padecimientos innecesarios en un proceso patológico irreversible. Por lo tanto, el resultado de la sedación sería el alivio del dolor, y para ello el equipo médico empleará fármacos en dosis individualizadas, ajustadas a la respuesta y estado de cada paciente. Como mejor garantía ética, recomienda el Dr. Gándara registrar todo este proceso en la historia clínica. Simplemente recordar aquí que para este tipo de sedación es necesario el consentimiento informado del enfermo o de sus familiares.

Sin embargo, la eutanasia difiere totalmente de la sedación paliativa en su intencionalidad, pues se trataría de provocar la muerte del paciente para liberarlo del sufrimiento, y también en su proceso, ya que se manejarían fármacos a dosis letales capaces de garantizar una muerte rápida del sujeto.

El pasado 21 de febrero de 2009, la Asamblea General del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos aprobó una declaración de su propia Comisión Central de Deontología y Derecho Médico sobre la “Ética de la Sedación en la Agonía”. Además de promulgar el respeto médico a la vida del enfermo en fase terminal, considera la sedación paliativa como un tratamiento para aquellos pacientes que padecen sufrimientos intolerables y que ya no responden a ninguna terapia. Concluyen los expertos que la sedación en la agonía no debe considerarse como un tratamiento excepcional. A buen seguro, el progreso de la medicina conllevará un aumento del número de enfermos que necesitarán cuidados palitivos. Todavía quedan pendientes muchas preguntas sin respuestas.

08 julio 2009

MANERAS DE VIVIR


"Maneras de matar"... imagen de kodachrome 65, en Flickr TM


La otra tarde decidí poner orden en el trastero, ardua tarea en la que me prestó auxilio mi peripatético Aloysius. En una de esas prácticas cajas de cartón de la mudanza descubrí unas decenas de viejos vinilos. Y allí estaba el primer Lp del grupo “Leño”, el original de Chapa Records, con un Rosendo Mercado todavía mozalbete en la foto de la portada. Confiesa Aloysius ser un devoto del legendario guitarrista madrileño. Más de una vez me ha baqueteado poniéndome una y otra vez temas tan emblemáticos como “Este Madrid”, “El tren”, “¡Que tire la toalla!” y, por supuesto, “Maneras de vivir”.




Como diría el poeta, maneras de vivir, modos de enfermar y suertes de morir. Y de qué manera va dando vueltas la existencia. Acabo de enterarme que Dave Prowse, el actor que encarnó al ultramalvado Darth Vader en la famosa saga de “La Guerra de las Galaxias” está enfermo de cáncer de próstata. Y en esto nada ha tenido que ver el permanecer tanto tiempo en el Lado Oscuro de la Fuerza. Al contrario, si esto fuera cierto, conozco a unos cuantos bellacos que desde hace tiempo estarían criando malvas.




Paradojas de la vida: el letal láser de la espada podría servir para tratar un cáncer de próstata...


Así les ocurre cada año a unos 100000 prójimos en este mundo, especialmente de América Latina, África y Asia, fallecidos como consecuencia de las mordeduras de las serpientes de cascabel. Dicen que una de ellas, conocida como Crótalus atrox, fue la encargada de sumir a la hermosa Cleopatra en el profundo sueño eterno. Una simple ampolla del antídoto que neutraliza el veneno de estos ofidios cuesta la friolera de 1000 dólares. Y como en el caso del compatriota atacado por una cascabel que criaba como mascota, son necesarias varias ampollas para evitar la muerte del emponzoñado. Casi nadie se acuerda de esto. Sin embargo, según datos de la OMS, la gripe A lleva provocadas a día de hoy 437 muertes entre algo más de 95000 personas infectadas. Pero es una enfermedad más mediática, más sugerente. Porque está de moda. Hasta en medicina hay tendencias.

En España parece ser que estamos bien preparados para afrontar los embates gripales que se nos avecinarán el próximo otoño. La OCDE nos da muy buenas puntuaciones en longevidad, en número de médicos, a pesar de la escasez en algunas especialidades, y en porcentaje de obesos (15%, frente al 35% de los EEUU). En gasto sanitario, ya no es lo mismo, pues los 1896 euros dedicados por persona durante el 2007 están por debajo de la media del resto de los paises (2105 euros). También andamos flojos en número de camas hospitalarias, en la aplicación de nuevas tecnologías y en la comunicación en las consultas.

Comenzábamos estas líneas recordando un grupo musical español. Nos despedimos con otra canción, una de los británicos “The Godfathers”, que le daban duro a sus guitarras con el popular “Birth, school, work, dead”; o lo que es lo mismo, nacemos, vamos al colegio, trabajamos y por último, nos morimos. De cáncer, de gripe o por accidente…, pero nos morimos.


http://www.youtube.com/watch?v=t2SLs7EWyIk

30 junio 2009

COÑAS MARINERAS


Un cartel invita a donar sangre en la estación de trenes de Florencia

Está a punto de comenzar el anhelado mes de julio, que para los más afortunados significa vacaciones a la orilla de la mar. Nuestros mejores deseos para ellos; parafraseando al Yoda, "que la meteorología os acompañe". Aprovechando un avance del relax playero, la otra tarde me preguntaba el inquieto Aloysius sobre el significado de la expresión coña marinera. No supe que contestarle. Coñas son bromas, guasas, chanzas. Supongo que el calificativo marineras les un plus de intensidad, sobre todo si se realizan mientras se faena en el Gran Sol, pues según tengo entendido esos esforzados marinos y pescadores se lo curran duro y tardan tiempo en pisar puerto.

Pero, vayamos al grano. No conozco personalmente al Sr. Josep-Lluís Carod-Rovira, y por lo tanto, no me cae ni bien ni mal. Pienso que desde que se reveló aquella entrevista que mantuvo con ETA para convertir a Cataluña en territorio libre de atentados, todo lo que ha vuelto a hacer se ha magnificado. Tal vez se haya ido convirtiendo en una especie de Rey Midas antitético y todo lo que hace o dice, en lugar de convertirse en oro, se transforma en polémica.

Recuerdo la instantánea que Pascual Maragall le tomó en Jerusalén al salir de visitar el Santo Sepulcro, haciendo aquella coña marinera con una corona de espinas sobre su cabeza. La foto hasta resultaría simpática si no hubiera ofendido los sentimientos de tantos prójimos creyentes. Y nadie promulgó una fatua contra él, al más puro estilo jomeinista. Mucho más serio lo vimos en compañía del Dalai Lama, de lo que personalmente me congratulo, pues fue Buda el que sostenía que el odio no disminuye con el odio, sino con el amor.

Pero Don Josep-Lluís también tiene sus prontos y se cabreó mucho en televisión con unos señores que se empeñaban en llamarle José Luis. Yo tengo un amigo de Cuenca que se llama Jorge y no se enfada cuando le llamo Jordi... Entre los años 2003 y 2004, el Sr. Carod fue el Conseller en Cap en la etapa dorada del tripartito que gobernaba entonces la Generalitat de Cataluña; actualmente es Vicepresidente de la misma institución, y como tal, tiene bajo su responsabilidad las competencias de la Secretaría General del Deporte catalán. Y hete aquí su última coña marinera.


En Barcelona, en algunos dispositivos encargados de atender a los potenciales donantes de sangre están que trinan. Las malas lenguas le achacan a Carod la idea de ofrecer gratis dos entradas de tribuna por cada donación (¡a 125 euros el ticket!) para el recientemente celebrado Gran Premio de Motociclismo de Cataluña, en el circuito de Montmeló. Dicen que los centros se colapsaron ante tanta demanda y que se montó un buen pifostio…


Apiano, el historiador griego que vivió en el siglo II de nuestra era, ya nos advirtió que la imprudencia suele preceder a la calamidad. Yo solamente quiero recordarles que en el periodo estival las donaciones de sangre resultan especialmente necesarias. Y son altruistas, no lo olvidemos. Porque la solidaridad no es una coña marinera…

22 junio 2009

EL EFECTO HAWTHORNE


Curiosidades de la vida. La otra tarde apretó en Auriavella un calor de mil demonios, espeso y soporífero, como para invadir las fuentes públicas en la procura de alivio y frescor. Al día siguiente, se levantó un viento benéfico que hizo volar numerosas y minúsculas pelusas, pólen que los árboles de nuestros parques dejaron caer con aviesas intenciones reproductoras.

Entonces, recordé aquel sencillo y hermoso poema de Leonardo Boff, donde describía las sensaciones que le había provocado el abrazo a un árbol.




Poco convincente, quizás por la abrumadora calorina, mi muy estornudador Aloysius trató de incorporarme a una nueva empresa suya. Además del director de gestión (él mismo) en plantilla contaba ya con una secretaria personal, un chófer y una responsable de relaciones públicas. Una prometedora cuadrilla. Dicen los expertos que para llevar una empresa a buen puerto, sea ésta pública o privada, son necesarios un proyecto y un equipo. Sin estas firmes cuadernas, la nave terminará navegando al garete.

Un buen gerente, especialmente en el ámbito sanitario, ha de saber motivar a los trabajadores de su compañía. Como consejo, le conté una historia sobre George Elton Mayo, el profesor de psicología que estudió el comportamiento laboral de los seres humanos. Son clásicas sus investigaciones en la fábrica Hawthorne de la Western Electric, una planta productora de componentes telefónicos, frigoríficos y aparatos eléctricos que funcionó en Illinois (EEUU) entre 1905 y 1983. El grupo de Mayo descubrió que el aumento de la productividad de los trabajadores se debía a factores sociales tan heterogéneos como la moral de los empleados, las relaciones satisfactorias entre los compañeros de trabajo y la atención que los equipos directores le prestaban a sus subalternos, haciendo que éstos se sintieran parte de la empresa. El manido sentimiento de pertenencia.

Sin embargo, una revisión contemporánea de los famosos estudios de la factoria Hawthorne, realizada recientemente por economistas de la Universidad de Chicago, ha venido a cuestionar las conclusiones de Elton Mayo. Los cambios realizados en la cadena de fabricación y en su entorno no fueron los responsables del incremento en la productividad, ni siquiera de la mayor motivación de los obreros.

La productividad siempre fue mayor los lunes, iba decayendo a lo largo de la semana de trabajo y resultaba nula al final de la misma. Algo similar ocurría durante el verano. Sin embargo, el espabilado Aloysius promete tomar buena nota del llamado Efecto Hawthorne. Él no se cree que los países de clima frío sean más productivos que los calurosos. ¿Ustedes si?

15 junio 2009

SERPIENTES DE VERANO


Tartagal - Poema Ilustrado de Marta Juarez; en Flickr TM

Llega el verano, y los que pueden están preparando las maletas para irse de vacaciones. Julio y agosto siguen siendo los meses preferidos, sobre todo para aquellos que cuentan con niños en la familia. Esta semana he asistido a otra batalla estadística sobre el paro que tenemos y el que tendremos. La tempestad parece no encontrar calma. He leído los comentarios de varios expertos solventes alertando sobre el sufrimiento que esta crisis inmisericorde está provocando a las clases más desfavorecidas, niños, dependientes y ancianos. Mientras tanto, alguien le proporciona un inestimable balón de oxígeno a los gobernantes que no terminan de sacarnos del agujero negro. Despistados, nos la han vuelto a colar. Los fichajes de verano se han convertido en la primera pitón estival. Muchos se han rajado las vestiduras, culés la mayoría, ya que en lugar de disfrutar de un triplete histórico y dificilmente repetible, están escandalizados porque el Real Madrid se ha gastado 150 millones de euros en los fichajes de Cristiano Ronaldo y de Kaká. Un despilfarro. Una atrocidad. Un amigo mío, director de una sucursal bancaria situada en uno de los barrios más deprimidos de cierta capital andaluza, me contaba el otro día por teléfono que en muchas cuentas corrientes se ingresa el subsidio del paro y se abona el recibo del Canal Plus, simultáneamente. Hay demasiado desempleo, pero también pan y circo suficientes, como en la antigua Roma. Y los leones, que yo sepa, todavían no se alimentan de las serpientes de verano. Tampoco se nutren de la creciente legión de descuideros, de las cuentas en números rojos, de los deshaucios, de los limosneros, de los préstamos que no llegan a las pequeñas empresas, promesas de paraguas para el chaparrón que cuando llueve tenazmente, viene un señor muy trajeado y te lo quita.

Menos son los ofendidos porque a finales del pasado mayo nuestros F-18 dispararon dos misiles Taurus KEPD-350 en un polígono de tiro sudafricano. Cada pepino cuesta aproximadamente 1 millón de euros, como el calcáneo de Kaka. Cerca de aquellos estériles pagos, la selección española de fútbol disputa la Copa Confederaciones, en estadios con los graderíos repletos de sudafricanos blancos ricos y vacíos de sudafricanos negros pobres, esos mismos superpobladores de los guetos donde tercos laten el racismo, la violencia, el SIDA y la miseria. Una gruesa anaconda.

Sostiene Aloysius que otro millón de euros costó el llamado “Estudio antropométrico de la población femenina española”. Hasta el momento, resultados invisibles, excepto la clasificación de nuestras santas en diábolos, cilindros y campanas. Una falta de respeto. Yo las prefiero rosas rojas, palomas blancas y perfumadas manzanas. Dicen que queda pendiente el análisis de los hombres españoles. No quiero ni imaginarme las categorías.

10 junio 2009

ADOLESCENCIA


"Tahitianas en la playa". Paul Gauguin, 1891

Museo de Orsay, París

El otro día escuchaba debatir en la televisión a los expertos, a los que realmente saben de qué hablan, sobre la controvertida figura del menor maduro, existente en nuestra legislación y tan en boga últimamente. Presté atención a las opiniones de Javier Urra, que además de experto en cine es un laureado psicólogo defensor de los derechos de los menores. Me quedé con una de sus frases: “en España, dices que tienes un hijo adolescente y te dan el pésame”. Tremendo. A Javier Urra empieza a blanquearle el cabello y el bigote de tanto luchar contra la incompetencia y la ignorancia de determinados dirigentes políticos. Aduladores de la juventud, con la única finalidad de ganarse su voto en las urnas llevan tiempo vendiendo humo camuflado como falsa libertad. Son los mismos que se escandalizan con la pederastia y luego defienden las relaciones sexuales consentidas entre las púberes de 13 años y los adultos. Y para que no haya malas interpretaciones, vayan por delante, bien claras y bien altas, mi más absoluta condena y repulsa ante individuos tan reprobables y miserables como los pederastas. También en aras del libre albedrío, panegiristas del botellón, estos mismos tiralevitas de la mocedad justifican el consumo de bebidas alcohólicas en los parques y las plazas públicas, aunque moleste a los vecinos e hipoteque los servicios de limpieza municipales, aunque la juerga termine con el joven o la joven dando con sus huesos maltrechos en un servicio de urgencias hospitalarias o enterrados en un valle de lágrimas, prematuras la lápida y la corona de flores amargas.

Adolescente y adulto tienen la misma etimología. Ambas palabras provienen del verbo latino adolescere, crecer, desarrollarse. Y para que los adolescentes lleguen plenamente a ser adultos responsables necesitan buenos entrenadores. No sirven ni los malabaristas del gesto ni los presdigitadores de la intención. No valen los golfos apandadores.

Por correo electrónico acaba de hacerme llegar el ufano Aloysius unos textos de Marc Prensky, escritor especialista en el ámbito más crítico de la educación y el aprendizaje. Él tiene muy claro que la interacción de los adolescentes actuales con teléfonos portátiles, video - juegos, ordenadores, Internet, correos electrónicos, mensajería informatizada y telefónica, hace que indefectiblemente piensen y procesen la información de manera completamente diferente a nosotros, sus predecesores. Si queremos formarlos, entrenarlos, apoyarlos, ya podemos ir cambiando nuestros anticuados esquemas. Los más atrevidos aventuran que incluso sus cerebros se irán modificando físicamente, en base a éste su especial y ultramoderno aprendizaje. En palabras de Prensky, ellos son los autóctonos y nosotros los expatriados. Nativos e inmigrantes digitales.



Un enlace con el original de Plensky:




Por cierto, también existen enriquecedoras versiones críticas sobre todas estas cuestiones de la educación y el aprendizaje:


03 junio 2009

10000 PASOS


"ANDAR!" de Amnemona, en Flickr TM

Tal vez no quedara satisfecho mi circunspecto Aloysius con las explicaciones que hace una semana le proporcioné sobre el Síndrome de Stendhal, esa patología supuestamente generada por el éxtasis provocado ante la visión de algo magnífico y bello. Haciendo acopio de ánimo ha vuelto a la carga. Para defender sus tesis me ha recordado una película estrenada hace ya 20 años, “Una habitación con vistas”, pequeña maravilla dirigida por James Ivory ambientada en la Florencia de finales del XIX. La obra está basada en una novela homónima de E.M. Foster y recuerdo la felicidad que se generaba en los protagonistas al pasear sus amores por la campiña toscana.

Después de tanto debate, por fin ambos hemos coincidido en los beneficios de andar. Sin pretender ser paternalista, estimo que caminar es un ejercicio que los médicos podemos recomendar a nuestros pacientes (y a nosotros mismos). Sin forzar, cada quien a su ritmo, según su capacidad y sus limitaciones. Los expertos entienden que se trata de un ejercicio completo y además seguro. Para practicarlo tan sólo sería necesario un calzado deportivo adecuado y una ropa cómoda. Los escaparates de las tiendas especializadas están repletos de sugestivas ofertas. Argumentum ad crumenam. Pero, ¿cuánto debemos caminar diariamente? La otra tarde, mientras apretaba en Auriavella un prematuro calor primaveral, Aloysius proponía la mágica cifra de 10000 pasos.

Vayamos por partes. Para solucionar este problema médico – matemático lo más práctico sería adquirir un podómetro, un sencillo aparato que computa los pasos que vamos dando cada día. Pero, aunque son baratos, tampoco serían estríctamente necesarios. Los expertos en la materia han calculado que dependiendo del tamaño de las piernas de cada individuo, normalmente empleamos entre 1100 y 1650 pasos para recorrer un kilómetro. El gasto energético aproximado de esta actividad física supondría alrededor de 65 calorías por kilómetro caminado. En la situación más ventajosa, los 10000 pasos de Aloysius representarían aproximadamente unos 6 kilómetros; en otras palabras, una caminata rápida de una hora. Y de paso, estaríamos quemando alrededor de 400 calorías; el apetito generado respondería a la razón.


Unas puntualizaciones finales. Caminar para adelgazar exige cierta energía, pero el esfuerzo nunca debe resultar fatigoso ni agotador. Deben elegirse entornos agradables, evitando las horas del día en las que el calor es más elevado. También es recomendable el diseño de un plan de ejercicio, comenzando con distancias modestas que se irían incrementando progresivamente, esquivando las molestias y las lesiones musculares. Como colofón, hemos de recordar que el bien viene andando, pero el mal volando.