CREA, INVENTA, IMAGINA... ¡NO COPIES!

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26 enero 2009

RECORDS GUINNES


El bebé gigante de Ron Mueck

Le anda siguiendo el rastro Aloysius a los programas televisivos más instructivos. La otra noche se entretuvo en uno en el que el concursante se sentaba comodamente en un plató conectado a un detector de mentiras. La presentadora le formulaba preguntas personales cada vez más comprometedoras, todo ello delante de una terna formada por alguna que otra madre, algún que otro padre, alguna que otra esposa, o esposo, o amigos, o compañeros de trabajo. Si el o la protagonista decía la verdad, ganaba dinero. Si mentía, lo perdía todo, como en la vida. Ese día toda España descubrió que el papá de una señorita, para combatir su ingente calvicie, todas las mañanas se lavaba la cabeza con sus propios orines, o que otro caballero, delante de su exmujer, hubo de reconocer públicamente que tenía fantasías eróticas con su propia abuela. Pura pornografía espiritual; para rasgarse las vestiduras, como ante las snuff movies.

Existe otro espacio televisivo dedicado a la divulgación de los llamados récords Guinnes. En tan particular registro ya figuran un hombre que estuvo hablando 124 horas sin parar (fuera de campaña electoral, por supuesto) y otro al que le han caido encima siete rayos y todavía vive para contarlo. Sin embargo, nadie ha propuesto todavía al candidato gobernante que más prójimos ha mandado al paro en menos tiempo. La competición se mantiene abierta y se admiten apuestas.

Hoy yo voy a comentarles dos récords mucho más edificantes: uno internacional y el otro nacional. El primero se refiere a que España, y ya van diecisiete años consecutivos, ha vuelto a ratificar su liderazgo en materia de trasplantes de órganos, superando nuestra tasa de donación en ocho puntos a los todopoderosos EEUU, doblando además la media europea. A ello ha contribuido un hito en la gestión sanitaria, independiente de qué fuerza política haya dirigido el Ministerio de Sanidad, y que se llama Organización Nacional de Trasplantes (ONT), actualmente coordinada por el Dr. Rafael Matesanz.

Nuestro otro record doméstico hace referencia al número de altas hospitalarias con internamiento en España. Las cifras corresponden al 2007, y tienen una cara y una cruz. La parte positiva hace referencia a que los embarazos y los partos son los episodios que han generado el mayor número de altas, siguiendo la tendencia al alza de los años anteriores. Bienvenidos sean los bebés. La cruz, una vez más, para las enfermedades cardiovasculares, líderes en las hospitalizaciones patológicas.

Y aunque de momento sólo pueden gestar y parir las mujeres, en la recapitulación final hubo paridad: el 53% de las altas correspondió a mujeres y el resto, a los hombres.

19 enero 2009

RAÚL

RAÚL MIRANDA

En estos tiempos de tribulaciones institucionales dentro del Real Madrid, más de una vez he sentido la tentación de manifestarme públicamente en contra de algunos filibusteros y arrogantes pandilleros. Pienso, además, que tamaña diatriba tendría perfecta cabida en esta sección, donde cada semana reflexionamos sobre la salud y la enfermedad. Sostiene Aloysius que la soberbia, la indolencia y el cinismo son patologías del espítiru, subsidiarias de una cura tan diligente como unas agujetas o un dolor de muelas. Y aunque el título de hoy despiste, tampoco voy a referirme al capitán de la desarbolada nave blanca.

Sin embargo, voy a contarles una historia deportiva que tal vez alguno conozca ya. Había una vez un deportista modélico dentro y fuera de las canchas, tan querido y admirado por la afición que siempre lo ensalzaba como modelo a seguir por la juventud. Se llamaba Lou Gehrig, y durante la década de los años 30, fue la estrella del mítico equipo de beisbol de los Yankees de Nueva York. Una tarde, mientras entrenaba, notó que perdía fuerza en sus extremidades, que los objetos se le caían fácilmente de las manos y que de su cuerpo se iban adueñando la torpeza y la descoordinación. Padecía una grave enfermedad neurodegenerativa llamada Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que puso fin a su brillante carrera deportiva. Desde entonces, esta patología pasó también a denominarse “enfermedad de Lou Gehrig”.

A día de hoy, su causa todavía no ha sido encontrada, y consiguientemente tampoco existe un tratamiento efectivo para la misma. En cierta manera, continúa siendo una patología misteriosa. Retomando los denostados senderos balompédicos, sólo en Italia han fallecido más de 40 futbolistas en las últimas décadas afectados por esta enfermedad. El último damnificado es Stefano Borgonovo, aquel correoso ariete que compartió la gloria y el triunfo haciendo pareja con el mítico Marco Van Basten, en la delantera del todopoderoso Milan FC.

Estoy orgulloso de ser colaborador de AODEM, la Asociación Ourensana de Esclerosis Múltiple, ELA, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas. Comparto sus anhelos y sus reivindicaciones. Y así, buscando información sobre estos ingratos trastornos, me encontré con un magnífico blog.

Lo mantiene vivo Raúl Miranda, un joven madrileño afectado por ELA. Su objetivo es encomiable: contar en primera persona su lucha contra la enfermedad. Se titula “Ya no puedo pero… ¡AÚN PUEDO!” y, si me lo permiten, les recomiendo encarecidamente su visita. Está en:

http://yanopuedoperoaunpuedo.blogspot.com/

Tal vez su lectura pueda hacernos un poco mejores.

12 enero 2009

PALOMITAS DE MAÍZ


"Pop corn sky" de eloél, en Flickr TM

Por cierto, ¿se acuerdan ustedes de aquel pegadizo tema instrumental que popularizaron en España Los Pekenikes a principios de la década de los 70?





Los que respondan afirmativamente probablemente habrán disfrutado de tiempos felices, entretenidos por la programación de unos mamotretos en blanco y negro que solamente captaban dos canales de TV (uno de ellos el famoso UHF). Los que respondan negativamente, tienen suerte, porque tal vez sean más jóvenes, aunque cuentan también con una desventaja, pues seguramente tendrán menos experiencia. Así es la vida. Por cierto, el tema original era de Gershon Kingsley, y no de Jean Michel Jarre.

Anda muy preocupado el contemporáneo Aloysius por un breve vídeo que alguien ha dejado caer estos días en su correo electrónico. Se trata de un experimento casero en el que cuatro chavales se sientan alrededor de una mesa. De manera equidistante, colocan sus teléfonos móviles formando un cuadrado, en cuyo centro han depositado unos cuantos granos de maíz. Una vez dispuestos los aparatos, los hacen funcionar a la vez, activando un invisible campo electromagnético. Transcurridos unos segundos, los cereales explotan alegremente, transformados en saltarinas palomitas.


El principio físico sería similar al generado dentro de un horno microondas, cuando calentamos en su interior una de esas bolsas especiales de maíz para hacer cotufas, solo que la frecuencia de las microondas es la misma que la de la resonancia del agua, para conseguir el máximo efecto.

Entonces, ¿qué ocurre en la realidad cuando hablamos por teléfono móvil? Parece ser que no es recomendable mantener largas conversaciones con estos chismes pegados a la oreja, es decir, al cerebro. Pero tampoco es para alarmarse, pues estamos bañados por ondas electromagnéticas, como por ejemplo las de los satélites, las de la radio y la televisión, o las de la luz visible, las más dañinas, pues emiten más cantidad de energía por cada fotón, al igual que la propia radiación ultravioleta generada por el sol.

Los granos de maíz explotan convirtiéndose en palomitas debido a su escaso contenido en agua. Nuestras estructuras cerebrales, sin embargo, contienen ingentes cantidades del valioso elemento, lo que facilita la conducción del calor y la disipación de la energía. No obstante, parece ser que se han practicado ciertos test a personas que han estado hablando por teléfono móvil durante un tiempo considerable, demostrando alteraciones pasajeras en su capacidad intelectual.

Resumiendo, los que saben de estas cuestiones recomiendan no abusar del móvil, utilizar dispositivos sin manos y mantener el aparato alejado de los oídos, pues cada centímetro de separación es muy importante, ya que la intensidad del efecto disminuye con el cuadrado de la distancia.

Ya ven, en determinadas ocasiones, resulta muy útil tener un primo físico. Lo que resulta muy poco recomendable es hacerle caso a un prójimo en cuya sesera, en lugar de neuronas, se acumulen montones de palomitas de maíz. Ejemplos de ellos hay decenas.

Y no olviden: nullum simile est idem... porque no todo lo que se parece es lo mismo. Aquí va un video que descubre el truco:

http://www.youtube.com/watch?v=XI3jpagWWlI&feature=related

06 enero 2009

LA FELICIDAD


Imagen: "Composición de la felicidad" de Diego R., en Flickr TM

Al traspuesto Aloysius le atraen más las tabernas que los cementerios. Prefiere el tronar de las orquestas que el silencio de las piedras y de las flores, de los huesos y de los recuerdos, la inmortalidad que tintinea en los vasos de vino o en las tazas de café que las letras doradas sobre una lápida de mármol. Cada cual tiene sus gustos. Él se decanta por la felicidad, un estado novedoso al que el ser humano parece aspirar debido a la longevidad. De esta misma manera opina Eduard Punset en “El viaje a la felicidad”, un breve pero intenso tratado sobre esa compleja idea y palabra. Hasta hace un siglo, los hombres y las mujeres apenas disfrutaban de cuatro décadas de vida media. Les daba tiempo para poco; en el mejor de los casos, para reproducirse y prepararse para dormir el sueño eterno. La felicidad quedaba para después. Rimaba con deidad y eternidad. La Tierra no era un planeta para viejos. En cierta manera, tampoco lo es actualmente para muchos paisanos de África, América o Asia.

Pero, realmente, ¿qué es la felicidad? ¿Placer, bienestar, salud, armonía? Punset, mente preclara, sostiene que lo verdaderamente importante y necesario para que la felicidad exista radica en la ausencia del miedo. Por nuestra herencia animal, en el buen sentido de la palabra, toleramos mejor el dolor que el miedo. Una vez cubiertas las necesidades más físicas y orgánicas, como por ejemplo superar la infancia, crecer sanos y transmitir nuestro material genético a la descendencia, gracias al avance de la ciencia y de la técnica disponemos más o menos en la actualidad de la mitad de nuestra existencia para buscar la felicidad.

Los investigadores de la prestigiosa Clínica Mayo sitúan en la década que va de los 60 a los 70 esos años dorados de nuestra felicidad. Por supuesto, las mujeres son más felices que los hombres (¡clarísimo!), los casados más que los solteros, viudos y divorciados (¡quién lo diría!), los sanos más que los enfermos (obviamente), así como los que tienen estudios superiores. Todos estos datos no son casualidades, sino que más bien parecen estar relacionados con los menores niveles en los cuerpos felices de cortisol, la hormona del estrés, de proteína C reactiva y de la interleuquina 6, marcadores inflamatorios implicados en la hipertensión arterial y en el deterioro cardiovascular, por ejemplo.

El pasado fin de semana les recomendaba que tratasen de ser felices durante este año 2009 recién estrenado. Hoy les exhorto para que además sean contagiosos. Tener amigos animosos y alegres incrementa un 90% las posibilidades futuras de felicidad. Así está publicado en el “British Medical Journal”. Aloysius y yo nos los creemos. A pies juntillas.

31 diciembre 2008

AMOR ETERNO


"Love comes from the most unexpected places".
Imagen de woolloomooloo (Flickr TM)

Te juré amor eterno.

Cada noche me dormía abrazado a la almohada, con la que modelaba tu cuerpo para mí todavía desconocido. Tratando de imaginar el aroma de tus cabellos, bajo las sábanas, en la oscuridad de mi cuarto, encendía un pequeño magnetofón, con el volumen casi al mínimo. La casete discurría hacia el final, una y otra vez, hasta el alba, hasta la derrota por el sueño: "Hey Jude", ¿dónde estarás?, "Let it be", ¡si mañana fuera capaz de dirigirle la palabra!, "Angie", ¿te gusta la Coca-Cola?, "Wish you were here", ojalá estuvieras aquí... Consumí decenas de pilas, atemorizado ante la idea de que la cinta magnetofónica pudiera romperse.

Con una navaja mellada, grabé tu nombre en el cajón de mi viejo pupitre de madera, para que perdurase mi lealtad hacia ti para siempre. Con un aerosol de pintura roja escribí bien grande tu nombre y el mío en la pared externa de las piscinas, para que todo el mundo lo leyera. En el medio pinté un corazón atravesado por una flecha. Sabes que soy muy clásico y previsible. Debajo, añadí la fecha.

Han pasado treinta años. Treinta estíos tan abrasadores como éste. Camino hacia el aparcamiento para rescatar mi coche de la calorina. Te he visto pasar con tus hijos de la mano, al lado del muro de las piscinas. Te has detenido a observar un gran corazón encarnado, macilento, atravesado por una flecha casi invisible. Hay dos nombres escritos y una fecha. Continuaste impasible tu camino.

Te juré amor eterno y nunca lo supiste.


29 diciembre 2008

¿VERDADERO O FALSO?


"bloody mary on black" - imagen de pmarella. Flickr TM

La prestigiosa British Medical Journal ha publicado recientemente un sosprendente estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Indiana. Los autores han tratado de desmitificar ciertas falsas creencias relacionadas con las navidades y la salud, o la enfermedad, según como se desee mirar.

La primera, en la frente. Existe un remedio milagroso para combatir la resaca. Falso. El jaranero Aloysius se ha quedado perplejo, pues hasta el día de hoy creía a pies juntillas en los beneficios del Bloody Mary, ese cóctel reparador para los estragos de las habituales melopeas de estas fechas. Dicen que era el favorito de Marilyn Monroe y de Ava Gardner. Pero ya saben, si no quieren sentir en sus cabezas la carga de la caballería ligera, beban con moderación; o no beban alcohol.

La segunda, a la picota. Las cenas abundantes engordan. Falso. Los que engordan son aquellos que ingieren más calorías de las necesarias, sea cual sea la hora del día. Salvo patologías muy concretas, nuestro metabolismo se comporta como una cuenta bancaria. De manera general, si gastamos mucha energía (dietas hipocalóricas y ejercicio físico regular), estaremos en números rojos. Lo contrario provoca acúmulo de reservas energéticas en forma de tejido graso y sobrepeso.

La tercera, a la papelera de reciclaje. El número de suicidios se incrementa durante las fiestas navideñas. Falso. Con perdón, no confundamos el culo con las témporas... Para muchos prójimos las navidades constituyen un período de alegría, debido al especial carácter familiar inherente a estas celebraciones. Por el contrario, el recuerdo de la pérdida de un ser querido, la lejanía de la familia y de la patria, o la propia soledad provocan en este tiempo una trsiteza muy lógica. Pero no tanto como para identificar melancolía con depresión, ni para realcionar la pena con el incremento de las tendencias autolíticas. En este caso, las estadísticas siguen mostrándose tozudas: se suicida más gente durante los meses soleados y calurosos.

Otras falsas convicciones hacen referencia a la supuesta relación entre la ingesta de alimentos ricos en azúcar y la hiperactividad de los niños, a la mayor pérdida de calor del cuerpo humano a través de la cabeza y a la toxicidad de las encarnadas flores de pascua. En el estudio norteamericano, tampoco se encontraron evidencias favorables al respecto.

Un último interrogante: ¿tienen mejor salud aquellos que son felices? Verdadero. El Dr. Andrew Steptoe, del University College of London, publicó en el American Journal of Epidemiology un trabajo que revela que las personas optimistas presentan en su sangre niveles más bajos de cortisol. La elevación de esta hormona ha sido relacionada, por ejemplo, con la hipertensión arterial, con el incremento de la grasa intrabdominal y con el déficit del sistema inmune. Un consejo: durante este año 2009, procuren ser felices. Estarán más sanos.

25 diciembre 2008

2008



Si mi capacidad de predicción para el futuro más cercano no falla, además de hoy en esta bitácora, usted podrá leer también estas líneas en el diario La Región de Ourense el Día de los Santos Inocentes, apenas a tan sólo 72 horas del cambio de año.

Para celebrar una barbaridad, aquel supuesto infanticidio ordenado por el rey Herodes para acabar con la vida del Niño Jesús, en estas fechas normalmente se dejan colar alguna broma o gazapo intencionado en las noticias que publican los medios de comunicación. De la misma manera, cuando se acerca el final del año, suele hacerse inventario de los hechos más significativos transcurridos en los últimos 12 meses. Mi muy circunspecto Aloysius me aparta de la primera tentación. Hagamos pues repaso de este 2008 que agoniza.

En primer lugar, me gustaría destacar que en un año como éste, salpicado por la crisis y la amenaza de recesión económica mundial, ni los prestigiosos Premios Nobel han conseguido escapar de la polémica. Recordamos aquí el galardón compartido por Luc Montagnier, director de la Fundación Mundial para la Investigación y la Prevención del SIDA, por Françoise Barré – Sinoussi, del Instituto Pasteur, ambos por sus trabajos sobre el virus del SIDA, y por el alemán Harald zur Hausen, científico clave por sus investigaciones sobre el virus del papiloma humano (HPV).

Este último reconocimiento se encuentra bajo sospecha, pues la fiscalía sueca está investigando las relaciones patrocinadoras entre una potente multinacional farmacéutica y la fundación que gestiona los Nobel. Una vez más, nos encontramos ante la difícil frontera donde se deben conjugar los intereses económicos de una empresa dedicada legalmente a la fabricación de fármacos y vacunas, con un bien general tan elevado y preciado como es la protección de la salud de nuestros semejantes.

Con el “Premio Nóvoa Santos de Medicina” fue galardonado también durante este 2008 mi antiguo profesor de la Facultad de Santiago de Compostela, el prestigioso investigador y endocrinólogo Dr. Felipe Casanueva, que nos viene alertando sobre la creciente incidencia de unas enfermedades, la obesidad y la diabetes, que pueden llegar a convertirse para la humanidad en las verdaderas plagas del siglo XXI.

Justos reconocimientos para la lucha contra los virus y otros agentes infecciosos y para la prevención de las enfermedades provocadas por los malos hábitos de vida adquiridos. Pero todavía queda mucho por hacer. A la espera quedamos de los avances aplicados en nanomedicina y genómica.

17 diciembre 2008

CERO NEGATIVO


LOS ALEGRES NIÑOS DE BAMENDA

Anda empeñado el iconoclasta Aloysius en demostrarme mis orígenes vascos. Estos días de nevadas intensas, ha estado revisando la heráldica. Sostiene que mi apellido paterno procede del valle de la Gordejuela (Gordexola en euskera), un pequeño municipio vizcaíno a 20 km de Bilbao.

Además, sustenta sus razonamientos en mi grupo sanguíneo, cero Rh negativo (0 -), característica física defendida en su día por Xavier Arzalluz para identificar a los vascos como un pueblo único y especial, con raices propias bien hincadas en la prehistoria. Le agradezco esta dedicación prenavideña, y me acuerdo de aquella canción de Siniestro Total que decía algo así como quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos…


Pero del Cero Negativo del que yo quiero hoy hablarles es de otro bien distinto. A los portadores de tan singular grupo sanguíneo también se nos conoce como donantes universales. Si hubiera la necesidad de una transfusión, en líneas generales nuestra sangre valdría para cualquier receptor. El caso contrario es más complicado. Donar como dar, regalar.

Existe una ONG que ha adoptado como seña de identidad esta peculiar denominación. Varios de sus miembros son ourensanos; comparto amistad con algunos de ellos, lo cual me llena de orgullo. Trabajan con los más desfavorecidos que viven en las situaciones más precarias.


Desde el 2005, uno de sus proyectos estrella se desarrolla en Bamenda, al noroeste de Camerún, tratando de mejorar las condiciones de vida de los niños con discapacidades físicas y psíquicas. Así, a lo bruto, se expresaba una vez un misionero que también trabaja por aquellos pagos: imagínate lo complicado que es ser negro en África, y encima ser niño y discapacitado. Exclusión social garantizada.


Más recientemente, en 2008, han comenzado a colaborar también en Etiopía, costeando la formación de menores huérfanos sin acceso posible ni a la educación ni a la atención sanitaria.

Se acerca la Navidad y a buen seguro seremos bombardeados con cientos de peticiones más o menos solidarias. En demasiadas ocasiones, esto se ha convertido en una rutina para despertar nuestras consciencias, abortagadas el resto del año. Pero somos humanos, y a veces, funcionamos de esta manera.


Acuden a mi memoria aquellos terribles documentales sobre las condiciones de vida de las niñas en los orfanatos chinos, cómo espabilaron a nuestra sociedad y dispararon en España el número de adopciones. Sin embargo, la presencia constante en los medios de comunicación de niños africanos desnutridos, moribundos y maltratados nunca ha desencadenado un fenómeno semejante. En fín, les recomiendo visitar la página web de Cero Negativo. Ahí verán sus esfuerzos.


http://www.ceronegativo.org/index.htm

10 diciembre 2008

EL IMPERIO CONTRAATACA


No teman. No voy a darles hoy la paliza con las hazañas protagonizadas por C-3PO y R2-D2, ni tampoco con aquel guasón éxito del punk nacional interpretado por Los Nikis.

http://www.youtube.com/watch?v=rS-_EZgRb0w

La cosa es más seria, mucho más seria. Sostiene el ministro de Sanidad, Bernat Soria, que ninguna campaña gubernamental para prevenir los embarazos entre las adolescentes debe dar consejos morales. Estoy de acuerdo, aunque tengo serias dudas de quién, cuándo y cómo se está impartiendo ética y moralidad entre nuestros jóvenes paisanos.


El consumo de bebidas alcohólicas, el tabaquismo, la drogodependencia, la violencia en las aulas, el número de embarazados no deseados, las muertes provocadas por la fiebre del sábado noche en nuestras carreteras…, me da la impresión que todos continuan en ascenso, que son las únicas cifras que crecen en las estadísticas de un país inmerso en la recesión, y no sólo económica.


Recientemente han visto la luz las cifras oficiales, publicadas por el propio ministerio, sobre la interrupción voluntaria del embarazo en España en 2007. En los titulares de los medios de comunicación he vuelto a leer lo mismo que en el 2004, cuando en ese complicado sillón ministerial se sentaba una de las dos ministras Elenas ourensanas: el aumento de los abortos en España es debido a las mujeres inmigrantes. La mitad de las mujeres que se someten a un aborto en España son inmigrantes. Y tan panchos.


Pudiera parecer de perogrullo decir que aumenta en España el número de abortos porque también se ha incrementado el número de mujeres. Matemática pura y dura. Y si aumentan las mujeres en edad fértil, a buen seguro se ampliará el número de interrupciones de embarazo. En nuestra comunidad viven millares de mujeres en cuyos países de origen, o bien está penalizado el aborto, o no está legalizado, o simplemente no tienen la oportunidad de abortar por motivos económicos y personales (religiosos o morales).


El 95% de las interrupciones del embarazo en España se realizan en el ámbito de la medicina privada. ¿Y qué pasa con nuestras jóvenes nacionales?; ¿siguen siendo un colectivo olvidado?


Volvemos a debatir sobre un tema manido: a pesar de la ingente información sobre sexualidad, a pesar de la libertad con la que se nos llena la boca en tantas ocasiones, a pesar de los avances médicos y sociales, en los últimos 10 años el número de abortos en España lleva un acumulado del 105%. ¿Cómo es posible que hijas de madres que se preocuparon por su propia planificación familiar durante las décadas de los 80 y 90, tengan ahora apenas comunicación con ellas sobre tan cruciales y vitales cuestiones?


El imperio de la razón y de la ciencia, en este caso, las administraciones gubernamentales y autonómicas, debe contraatacar. La información ha ser activa, participativa. Los anticonceptivos, gratuitos o cofinanciados. Y, sin entrar en consideraciones ideológicas personales, tengo claro que la planificación familiar es el camino. Negar la evidencia de que nuestros jóvenes mantienen relaciones sexuales puede ser tan pernicioso para su salud como ciertas campañas preventivas oficiales, frívolas y timoratas.

02 diciembre 2008

ESQUIZOFRENIA


"Esquizofrenia" de Lupitarte, en Flirck TM

Dicen los amantes de las estadísticas, que aproximadamente un 1% de la población está en riesgo de desarrollar un trastorno esquizofrénico a lo largo de su vida. Y este porcentaje ha sido utilizado por la directora Ione Hernández para el título de su oportuno documental sobre la esquizofrenia. La idea original y la producción se la debemos a Julio Medem, que además de un cineasta muy especial, también es médico. Participan como expertos varios pesos pesados de la moderna psiquiatría española, como Miguel Casas, Julio Bobes o Juan José López-Ibor. Y también Jeffrey Lieberman, responsable del Departamento de Psiquiatría de la prestigiosa Universidad de Columbia.

En el año 2001, el sufrimiento que puede provocar la esquizofrenia fue llevado exitosamente a las pantallas cinematográficas por el actor y director norteamericano Ron Howard, en su oscarizada película “Una mente maravillosa”. Eligió al rudo Russell Crowe para interpretar al Premio Nobel John Nash, un genio de las matemáticas que todavía hoy vive con esta enfermedad.



Montse, Xavi, Efrén, Antonio, Andrés no son actores; son los nombres de pila de otros tantos pacientes esquizofrénicos, reales, humanos, sobre cuyos testimonios vitales gira el entramado del documental. Ellos nos hablan de su miedo, de su aislamiento, de su baja autoestima, de sus ganas de vivir, pero también de las veces que han sido asaltados por la idea de morir. Los esquizofrénicos son los pacientes psiquiátricos que más se suicidan, incluso por encima de los depresivos.


A nivel particular, identifico el mayor logro de “Uno por ciento esquizofrenia” en la habilidad de la directora para mostrarnos, con seriedad y sin sentimentalismo, a unos enfermos crónicos, unos prójimos que padecen, especialmente cercanos al espectador, en los que muchos podrán identificar a hijos, hermanos, familiares o amigos. Porque nadie es inmune a esta enfermedad.


Dicen los expertos que cada vez se diagnostica más y mejor. Nos alertan sobre el peso específico que adquirirá entre las llamadas enfermedades del siglo XXI. Tal vez estemos ante la enfermedad mental más estudiada en la historia de la medicina; y se ha hecho desde múltiples perspectivas posibles: genética, neurotransmisión cerebral, psicofarmacología, psicoanálisis, terapias social y familiar...


La película es especialmente crítica con el sistema sanitario público; exige de las administraciones estatal y autonómica más recursos, económicos y humanos, equipos multidisciplinares donde trabajen codo con codo psiquiatras y psicólogos, pero también enfermeras comunitarias, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales.


Montse, la enferma protagonista, resignada se queja amargamente de su experiencia con los médicos: 20 minutos, cada 3 meses, alcanzan para muy poco. De verdad.

26 noviembre 2008

TIERRA DE PROMISIÓN



“Los días son muy breves.
Las noches son muy cortas.
Los años son fugaces”.

Estos versos de Czeslaw Milosz representan la síntesis de lo que supone en realidad el vertiginoso paso del tiempo. Octubre de 1980. El Premio Nobel de Literatura de aquel año fue a parar a las manos de este poeta polaco, padeciendo entonces la amargura del exilio. Octubre de 1980. Entonces el mundo era tan distinto… Apenas dos meses más tarde, un enajenado pondría fin a la vida de John Lennon. Me enteré del asesinato una tarde brumosa, mientras intrépidos partíamos los estudiantes hacia Compostela, a bordo de aquellos vetustos y traqueteantes ferrobuses. Cuánta osadía la de algunos, matriculados en una de las peores Facultades de Medicina del país. ¡Cómo han cambiado las cosas!

Desde que formamos administrativamente parte de Europa, todos los años, a principio de curso, se forma en Santiago el mismo pifostio entre los aspirantes a futuros médicos. La culpa la tienen la normativa comunitaria y el renovado prestigio académico. En los antaño pagos de Gelmírez, son cada vez más los estudiantes portugueses que deciden matricularse en Medicina. Disponen de cierta ventaja, pues en el país hermano las facultades abren sus puertas más tarde. Unos cuantos retornan a casa cuando allí resultan también admitidos; sin embargo, otros se quedan entre nosotros. Es lícito y es real. El hombre está acostumbrado a saltarse las fronteras, sean éstas naturales, artificiales o administrativas. Recuerdo que, hace tan solo unos años, el flujo migratorio profesional resultaba inverso, pues muchos fueron los compañeros que tuvieron que partir hacia Portugal en la procura de horizontes laborales más favorables. Allí echaron raíces, completaron incluso sus especialidades y ahora tampoco desean volver. La memoria es como el aceite, densa y sutil; se mantiene flotando sobre la líquida superficie del tiempo.

Para poder formarse como especialista, los médicos españoles han de superar obligatoriamente el examen MIR (médico interno residente). Cada año, son más los foráneos y menos los nacionales los apuntados a dicha prueba selectiva. En la convocatoria del 2008, fueron 4110 extranjeros los inscritos: 459 comunitarios y 3651 no comunitarios. A la cabeza de los primeros se situaron los italianos, seguidos a distancia por rumanos y portugueses. En el colectivo extracomunitario destacaron mayoritariamente los peruanos, los colombianos y los mejicanos.



¿Qué ocurrirá en la próxima convocatoria, en enero de 2009? Imagínese usted, igual que John Lennon: “imagine there´s no country, it isn´t hard to do”. Imagine que no hay fronteras. Solamente una gran tierra de promisión.

18 noviembre 2008

SPAIN IS DIFFERENT


La otra tarde, poniendo algo de orden entre sus antiguallas, descubrió Aloysius un cartel publicitario de la época de Franco donde rezaba aquel representativo eslogan turístico. Dicen los entendidos que fue D. Manuel Fraga el responsable de tan perturbadora idea, allá por los felices 60. Habiendo transcurrido tantos años, todavía muchos ingleses continuan identificando España con la Andalucía de hace medio siglo. Michael Eaude, un británico hace tiempo afincado entre nos, explica así el hecho de que los aviones de bajo coste que viajan desde Reus a Manchester vuelen repletos de guiris con sombreros mejicanos.

Todo este tinglado viene a coincidir con una experiencia personal. Aguardando por un amigo en el vestíbulo de un céntrico hotel londinense, me entrenía ojeando un periódico local. Los diarios ingleses son extensos, como sabanas y sábanas, muy propios para que los espías puedan esconderse detrás a jipar, como dicen en Ferrol. Observé cómo un anuncio sobre las bondades españolas ocupaba casi media página. Junto a los manidos elogios sobre nuestra gastronomía y meteorología, alabanzas miles para nuestro sistema sanitario.

Muchos y apreciados hijos de la Gran Bretaña eligen nuestros pagos para disfrutar de su jubilación. Ellos, junto a numerosos ciudadanos europeos que viven en España, valoran muy positivamente nuestra asistencia sanitaria, especialmente las urgencias médicas y la prestación farmacéutica. Así lo revela un reciente estudio realizado por la UNED para la Asociación Nacional de Consumidores y Usuarios de los Servicios de Salud. Los aspectos más valorados de nuestro sistema fueron la cobertura, el precio, la eficacia, la profesionalidad del personal y la gratuidad para todos y todo tipo de problemas. Y la atención farmacéutica, en especial, obtuvo una elevada puntuación (4.2 puntos sobre un máximo de 5). Ahí queda eso.

Para completar este peculiar panorama, hemos consultado los datos sobre el consumo de medicinas que recientemente ha publicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Al igual que en el ranking futbolístico europeo de selecciones nacionales, España encabeza la clasificación en dicha organización respecto al gasto farmacéutico per cápita, a pesar de tratarse de uno de los países con los precios de las medicinas más bajos. Hay una máxima de la economía clásica que defiende que el precio de las cosas afecta directamente a su consumo. En España, con los fármacos, ocurre lo mismo, independientemente de su financiación.


Dicen por ahí los pajaritos que mucha culpa de que nos aprecien tanto en Inglaterra la tienen Rafa Benitez y los futbolistas españoles que juegan en el Liverpool. ¡You´ll never walk alone!.

11 noviembre 2008

PATRICK EL CARPA, DE NUEVO...


"Cementerio de pateras", imagen de Cayetano, en Flickr TM

Muchos piensan que el inefable Aloysius es un personaje de ficción. Allá ellos. Tan fantástico resulta él como el personaje del que hoy nos vamos a ocupar. Por su tenacidad le llaman Patrick El Carpa, y representa a todos los inmigrantes (especialmente a los designados de forma politicamente correcta como subsaharianos) que empecinados intentan atravesar una y otra vez las barreras que protegen las fronteras de la nación española. Patrick quiere ser portero de fútbol, para pararle los pies a Eto´o. Las malas lenguas dicen que, aprovechando la lluvia y el barro de las tormentas otoñales, anduvo implicado en los asaltos que sufrieron las alambradas que separan Ceuta y Melilla del resto del continente africano. Días antes le habían visto enfrentarse con un palo a una cuadrilla de perros famélicos que le querían robar la comida. Apresado en nuestro territorio nacional por la Guardia Civil, fue devuelto a Marruecos y deportado desde allí por la gendarmería hacia la frontera argelina.

Tozudo en su empeño, cruzó a pie el paisaje y se embarcó esta vez en un cayuco que partió del puerto mauritano de Nouadhibou, enfundado en una chamarreta del Barça, por si así colaba con más facilidad. Le delató el polvo del desierto que se le había pegado en las chanclas de goma y en pernera de sus pantalones. Con destino a Gambia, le metieron en un avión escoltado por una pareja de policías españoles. Aterrizaron en el aeropuerto de Banjul, pero hubo de regresar a España porque las autoridades gambianas no quisieron hacerse cargo de aquel paquete. Viaje con nosotros, como cantaba la Orquesta Mondragón.

Tras idas y venidas, andando y desandando los caminos de la inmisericordia, nadie sabe muy bien cómo se las ingenió para demostrar que era menor de edad. El bueno de Patrick acabó dando con sus huesos morenos en una vetusta y precaria institución del Norte de España. Allí transcurrían las jornadas, grises, lluviosas, carentes de aquella luz a la que sus ojos estaban habituados. Sufrió incomodidades, pesadumbre y alguna que otra reyerta, pero aquello era muchísimo mejor que el hacinamiento padecido en otras dependencias que él ya conocía por experiencias anteriores. Toque de diana. Una mañana, alguien los despertó más temprano de lo habitual. Les dieron de desayunar y les recomendaron recoger su parco equipaje. Repartieron billetes de autobús y de tren y les mandaron de viaje hacia el poniente, a la procura de mejores horizontes. ¡Qué curioso! Ni en Gambia, ni en Marruecos, ni en Ceuta, ni en Canarias, ni en Euskadi, ni en ninguna parte quieren hacerse cargo de tan pesado lastre. Anda estos días Patrick El Carpa enrolado en una aventura de venta de DVD piratas, a la espera de su oportunidad, de un lugar en el sol.

09 noviembre 2008

PASTOR OUTEIRAL: LO BELLO Y LO SIMPLE



Ayer me fuí hasta Ferrol acompañado por Manolo Zapata, el pintor telúrico ferrolano. Poco más de dos horas en coche cruzando Galicia por las autopistas más caras del mundo. A las 20.00 horas, se inauguraba la exposición de fotografía de mi amigo, Pastor Outeiral, pintor, fotógrafo, artista plástico. Me tocó presentar las obras, una muestra decididamente ecléctica, heterogénea.

Auriavella invadió la sala Sargadelos: hasta la plataforma mecánica que facilitaba el acceso a los minusválidos la había fabricado la empresa ourensana Dandy...


En nombre la galería, nos dió la bienvenida Urza, seudónimo artístico del escultor y ceramista Javier Meléndez Ortega. Juntos descubrimos, sin querer, nuestra devoción por la obra poética de José Ángel Valente y de Jorge Reichmann...



Lo bello y lo simple. Dificil encomienda para mí, amante confeso de la fotografía clásica, ortodoxa, la del blanco y del negro, la de las infinitas tonalidades del gris. De ese mismo color impreciso y neutro, capaz de inspirar a Henry Miller un mundo de pensamientos y sentimientos en sus “Días tranquilos en Clichy”.


Ese gris de Payne que los artistas son capaces de obtener mezclando el negro marfil con el índigo (omnipresente en la obra artística de Pastor Outeiral). Y también con el carmín, como carmín es también la huella que los labios de una antigua amante han dejado indeleble sobre una taza blanca, esa misma que el artista todavía conserva manchada en su alacena, evocando, anhelando tiempos mejores, de complicidad, de risas, de caricias sobre una almohada de hierba recién cortada.


Pero la fotografía también es color, como el jazz, porque todo el arte tiene su momento propicio a lo largo de las jornadas. Ahora, transformado en miniaturista, el fotógrafo es capaz de pintar con imágenes, con encuadres y texturas, con la casualidad (un sacerdote que se alivia en un urinario público o un marrano que se pasea altivo, desafiando el cuchillo del matarife, por delante de una iglesia), con la luz que se refleja sobre el agua de los charcos y de las piscinas.


Esa misma luz, a la que cantaba José Ángel Valente, “delgados hilos, médulas, estambres con que el cuerpo, alrededor de sí, sostiene el aire, bóveda, pájaro tenue, terminal, tejido de luz corpórea al cabo el despertar”.


¿Qué nos resulta más sugerente, el objeto real o su malsana reverberación que se multiplica sobre el agua estancada?...



¡Qué dificil resulta interpretar!, investigar la finalidad y la intención de una expresión artística (si es que ésta existe o ha existido), separando quirúrgicamente una a una las sensaciones que el propio acto de ver y comprender nos provoca, al convertirnos en espectadores. Caminamos sobre un prado de afiladas agujas (Francesco de Gregori dixit).


Como el propio Pastor Outeiral asegura, a través de una cámara fotográfica, su ojo insinua, mientras nosotros, contaminados por decenas de siglos de culturas pretéritas, nos vemos impelidos a decidir, interpretar, sonreir, criticar o disfrutar.



Entonces, atendiendo a sus consejos, me entretengo en observar cómo las planas geometrías de Piet Mondrian se curvan en el espacio, de la misma manera en la que el aire frío asciende por el hueco de las escaleras, o nefelíbata me abstraigo en la contemplación del amanecer en un cielo crepuscular como los que pintaba René Magritte, donde el devenir de las nubes señala, indefectiblemente, la inmovilidad del tiempo.



De vuelta al color, que también es blanco, y gris, y negro, como la silueta del ave que se recorta en el cielo, como el ombligo profundo en forma de pez que alberga nuestro más carnal deseo, como el atezado sentimiento que amenaza tormenta, ruptura, desamor y celos. Unas tijeras hipertrofiadas intimidan a la muchacha que ajena al peligro comienza a desnudarse por la cabeza.


Son “formas sin forma, que pasan sin que el dolor a conocerlas llegue, o las sueñe el amor”, como aquellas que mortificaron al taciturno Fernando Pessoa.

Releyendo a Daniel Dennet, que es también científico y por lo tanto glacial, “los colores fueron hechos para ser vistos por aquellos que fuimos hechos para verlos; ¿por qué el cielo es azul?; porque las manzanas son verdes y las uvas son púrpura”. Para este filósofo norteamericano, algunas cosas de la naturaleza necesitaban ser vistas y otras verlas. Por un fenómeno físico similar, existen las fotografías de Pastor Outeiral, porque vivimos algunos que necesitamos, que demandamos verlas.

Tal y como escribió un día el poeta Jorge Reichmann, antes de atrevernos a mirar estas fotografías, “vaciemos nuestros bolsillos vacíos, sin empecinarnos en seguir restando todo lo que existe de lo que no existe”.


Para finalizar, casi empujado por el vital - voraz Zapata, hicimos una paradita en "Casa Guillermo" para probar unas delicatessen: foie de pato y unas jugosas carrilleras

Recomiendo encarecidamente visitar los siguientes vínculos:

http://www.pastorouteiral.com/

http://www.urza-brezo.com/index.htm..

06 noviembre 2008

MOREA



Tal vez resulte llamativo que una asociación constituida por familiares y enfermos mentales cuente con este peculiar apelativo. Me sugiere reminiscencias de maravillosos atardeceres en la Polinesia, contemplados desde paradisíacas playas bañadas por el Pacífico, serenos crepúsculos como aquellos que cautivaron al mismísimo Marlon Brando mientras en 1962 rodaba “El motín de la Bounty”. Y es que Moorea también se llama la isla gemela de Tahití, hacia donde navegaba aquel antiguo carguero capitaneado por el brutal capitán Bligh y su rebelde segundo oficial, Fletcher Christian, para aprovisionarse de los llamados árboles del pan.

De vuelta a la realidad, Morea fue así bautizada porque son muchas las personas que día a día han de enfrentarse con la dura realidad de la enfermedad mental. En varias ocasiones he tenido la oportunidad de conversar con Mª Ángeles Fernández Araujo, Presidenta de la asociación, y con Alfonso Díaz Lage, director de la misma. Se aprende mucho de la entereza de la primera y del entusiasmo del segundo. Hoy los menciono en estas páginas porque los próximos días 14 y 15 de noviembre se van a desarrollar en Ourense unas jornadas sobre la rehabilitación y la integración social de los enfermos mentales. Sostiene Aloysius que la necesidad de estas reuniones de expertos surge porque estos pacientes, en cierta manera, siguen siendo socialmente incómodos. A pesar de que se les hayan reconocido los mismos derechos que a los demás enfermos, su proceso de recuperación e insercción continúa siendo arduo y trabajoso. Si no fuera por la presión positiva de las asociaciones de enfermos psiquiátricos, ¿se atreverían las empresas motu proprio a su plena incorporación en el mundo laboral? Como dijo Albert Camus, me rebelo, pues soy.

Morea y el Servicio Galego de Saúde irán de la mano en la organización de las jornadas. Precísamente en estos días, el antiguo SERGAS ha hecho pública su intención de destinar algo más de 300000 euros para la realización de un estudio sobre la prevalencia de los trastornos mentales en Galicia. Dentro de los objetivos, la administración sanitaria intenta conocer qué patologías son más frecuentes, cuáles son las más graves y cuál es la presión asistencial que generan estos pacientes. Las enfermedades quedarán encuadradas en diversos grupos: patología del humor (depresión y trastorno bipolar), patología de la ansiedad (trastorno de pánico, ansiedad generalizada, fobias, trastorno por estrés postraumático), problemas por el consumo de sustancias (alcoholismo y drogodependencias). Se investigará también el deterioro cognitivo de los mayores de 65 años, las psicosis y los factores de riesgo psicosocial. Que alcancen buen puerto.

28 octubre 2008

AUTISMO


"Autism Awareness Day".
Imagen de Talkingsun, en Flickr TM

Existe un estupendo y vistoso blog sobre la experiencia vital de un niño autista:



El cine y la televisión contienen un enorme valor intrínseco a la hora de llamar nuestra atención sobre determinados trastornos o enfermedades. Si bien resulta cierta toda esta potencia divulgativa, también reside la verdad en el caso contrario, es decir, cuando ambos medios distorsionan la realidad de una patología en cuestión.

Me explico. Las películas, al contarnos algunas historias protagonizadas por enfermos y enfermedades mentales, suelen columpiarse con frecuencia. Tal vez esto se deba a que están realizadas para ganar dinero y los argumentos truculentos generan mayores audiencias. Identificar asesinos en serie y psicópatas con pacientes psicóticos y esquizofrénicos es un error frecuente.


Algo similar ha ocurrido con el tratamiento recibido en las pantallas cinematográficas por los pacientes con autismo. Si me permiten una frivolidad cinéfila, yo sitúo en el polo positivo al film serbio “Sueño de una noche de invierno” y en el negativo a la oscarizada “Rain Man”. No me parece justo el tratamiento que se le da a la enfermedad autista cuando el autor no es capaz de penetrar más allá de la anécdota, cuando se centra sólo en las extraordinarias habilidades artísticas que pueden presentar algunos de estos pacientes.

La cadena BBC suele regalarnos valiosas gemas en forma de extraordinarios reportajes de trasfondo social. “Los 7 magníficos”, de Sandy Welch es uno de ellos. Cuenta la vida de una denodada madre, encargada de bregar diariamente con 7 hijos, 4 de ellos autistas. Ando por ahí persiguiendo una copia del mismo.


Mientras tanto, ha llegado a mis manos el "Protocolo Sanitario para pacientes con Autismo", editado por Autismo Galicia en colaboración con nuestra Consellería de Sanidade. Según las estadísticas, el autismo es un síndrome que puede afectar a 5 de cada 1000 niños, caracterizado por una desorganización del desarrollo cerebral y que provoca el deterioro de su comunicación e integración. Comienza a notarse a partir del 2º - 3º año de vida, y su forma de presentación es muy variable, desde los casos más graves en los que el enfermo no llega a hablar nunca, afectado por conducta repetitivas, autolesivas y agresivas, hasta casos que permiten una vida normalizada. En el cerebro de estos pacientes, hay unas áreas con un funcionamiento neurológico extraordinario, mientras otras permanecen silentes.


Aunque parezca un sofisma, el paciente con un “trastorno del espectro autista” (TEA) puede sufrir las mismas enfermedades que los demás; como personal sanitario debemos tomar cumplida nota, pues algunas descompensaciones del cuadro autista pueden ser debido a otros síntomas físicos enmascarados, como por ejemplo un dolor de muelas o un síndrome febril de etiología infecciosa. Conocer cómo tratarlos es fundamental. Mis felicitaciones por la iniciativa.

21 octubre 2008

MEDICINA INDIVIDUALIZADA


"Pills for thoughts" de CHAD COOMBS, en Flickr TM

Desde siempre me han llamado la atención los botes de algunas medicinas; desempeñan su protagonismo, incluso en alguna que otra película americana. Suelen tener la boca amplia, cierre de seguridad y disponen de un generoso tapón de rosca, que facilita su manipulación por las personas mayores. Están individualizados, porque llevan una etiqueta con el nombre de la medicación, la dosis, el nombre del médico, de la farmacia dispensadora y el del paciente en cuestión. En cierto modo, los cacharritos resultan impersonales, ya que todos presentan la misma imagen aséptica de “bote de las pastillas de plástico blanco”.



Una vez, volando entre Madrid y Londres, una azafata sacó del bolso uno de estos curiosos envases. Le mostró a una compañera el contenido, una medicación específicamente elaborada para tratar su propia enfermedad. Grosso modo, para entendernos, la medicina individualizada consiste en la administración del fármaco más adecuado a la dosis más apropiada para cada paciente. Los avances en Genómica permiten avances terapéuticos que hasta hace tan solo unos años parecían ciencia ficción. Durante mi doctorado, en la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela, tuve la oportunidad de trabajar con anticuerpos monoclonales destinados al diagnóstico, pronóstico y seguimiento de algunos tumores ginecológicos. Al mismo tiempo, éstos empezaban a utilizarse también para el tratamiento.

Los médicos observamos que incluso los grandes estudios clínicos, realizados con numerosos grupos de pacientes más o menos homogéneos, algunas veces generan dudas en su interpretación, lo que Aloysius denomina lagunas en el conocimiento. Los expertos en Farmacogenómica nos advierten que la dotación genética de cada persona puede ser la responsable del 20 al 90% de la variabilidad en la respuesta individual ante cualquier tratamiento farmacológico.


Los cardiólogos, por ejemplo, han venido observando cómo fallecen más pacientes por infarto agudo de miocardio estratificados en un riesgo cardiovascular moderado, que incluso algunos otros encasillados en riesgos más elevados. La diferente respuesta individual al mismo fármaco es algo también objetivable día a día en los servicios hospitalarios de Oncología o de Psiquiatría, por ejemplo.

Pero, como casi todo en la vida, el problema surgirá cuando hablemos de dinero, de costes, de gasto sanitario. Según lo anteriormente expuesto, la actual manera de tratar enfermedades pronto mudará a una mucho más exacta, centrada en el tratamiento de enfermos. ¿Querrán entonces asumir las autoridades sanitarias el coste de terapias más eficaces, específicas, pero mucho más caras? ¿Servirá la medicina individualizada para ahondar todavía más la brecha existente entre países pobres y ricos? Tempus omnia revelat

15 octubre 2008

ESTRÉS ASESINO



"Our Rock Hearts". Imagen de Mommyof4Ruggies

Parafraseando a uno mucho más versado que yo, les voy a contar una historia que a buen seguro fue mentira, aunque también pudo haber sido verdad. El mismo día, casi a la misma hora, dos hombres relativamente jóvenes sufren un infarto agudo de miocardio. El primero de ellos, hipertenso, fumador, bebedor, bon vivant, comía todo lo que le apetecía y además era dueño de una de esas analíticas que los galenos calificamos como de elevado riesgo cardiovascular, incluyendo el colesterol LDL-C descompensado (el malo, para entendernos). Desempeñaba un trabajo sedentario pero relajado, que no le obligaba a moverse demasiado. Aunque vivía cerca de su centro laboral, para sus desplazamientos empleaba diariamiente su utilitario. El segundo hombre, un poco más joven, hacía años que abandonara sus perniciosos hábitos tabáquico y etílico. Practicante de ejercicio físico aeróbico regular, cuidaba su alimentación evitando las comidas ricas en grasas, tomando habitualmente frutas y verduras. Directivo sometido a una excesiva presión laboral, acudia caminando a su trabajo, todos los días.

Pues bien, el primer hombre, a pesar de tener muchas papeletas para lo contrario, logró superar tan crítica situación. Fue intervenido quirúrgicamente y hoy en día lleva una existencia tranquila. El segundo, desafortunadamente, falleció a pesar de todos los esfuerzos médicos para salvarle la vida. En su línea habitual, tratando de meterme en un incómodo brete, me pregunta el receloso Aloysius: ¿cómo fue todo esto posible? Desafortunadamente, para los médicos no existen enfermedades sino enfermos. Si todo fuese estrictamente patología, el camino hacia la curación o hacia el consuelo no sería tan angosto y escarpado. Bastaría con memorizar un voluminoso manual técnico y santas pascuas. Pero el ser humano no se limita a ser un complicado electrodoméstico ni sus enfermedades simples averías.

Tal vez hay encontrado parte de la respuesta a tanto enredo en el número extraordinario de la revista “Hipertensión”, correspondiente al pasado mes de julio. Su autor alerta sobre la enorme importancia que los factores psicosociales desempeñan en las enfermedades cardiovasculares. Situaciones de estrés, agudo o crónico, pueden terminar desencadenando un infarto de miocardio. El estrés crónico puede precipitar fenómenos ateroscleróticos en los vasos sanguíneos, probablemente por una hiperactividad del sistema nervioso simpático.

No nos resultan ajenas las historias de personas que han fallecido súbitamente mientras asistían a un encuentro deportivo demasiado emocionante. El estrés mental también puede promover la aparición de arritmias cardíacas e hipertensión arterial. Y entonces, inconformista parte Aloysius mascullando aquella famosa tonadilla entre los dientes: don´t worry, be happy.

08 octubre 2008

PERSONAS SIN HOGAR


"HOMELESS IN SUGAMO 2" imagen de jamesfisher,
Flick TM

Perdonen si me adelanto, pero ahí va la primicia: los próximos días 15 y 22 del corriente mes, la Cruz Roja de Ourense organizará unas jornadas sobre las personas sin hogar, a las que amablemente he sido invitado como ponente. Existen muchas palabras para definir a estos semejantes nuestros, la mayoría erradas o despectivas, como transeúntes, vagabundos, mendigos, sujetos sin techo… El término sin hogar resulta más adecuado, pues un hogar supone algo más que dormir, comer o vivir bajo cubierto. Supone condiciones de vida, de intimidad, incluso la posibilidad de establecer lazos afectivos. Hay hogares formados por un solo individuo, y hay muchos individuos sin hogar que viven bajo el mismo techo. Ustedes me entienden.



Con anterioridad, desde las páginas de La Región y desde este blog personal he reflexionado sobre la problemática de este colectivo. Son esos prójimos condenados por la sociedad a una precaria subsistencia en los sótanos más profundos de la exclusión y de la marginalidad. Padecen una enfermedad comunitaria, y como tales enfermos, son objetivo terapéutico de la medicina de atención primaria.

Según impersonales datos estadísticos, aproximadamente residen en España unas 30000 personas sin hogar, pero son más de 250000 las que ocupan viviendas deficientes. Un dato ilustrativo: según informes de la oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, tan solo en esa Comunidad Autónoma viven entre 5000 y 10000 personas sin hogar. En general, rompiendo tabúes desinformativos, vemos que alrededor del 10% ha realizado estudios universitarios, y que 2 de cada 3 han cursado la enseñanza secundaria. Alrededor del 30% son abstemios y nunca han consumido drogas. El 20% padece enfermedades mentales, patología mucho más prevalente entre las mujeres. Aquí se llevan la palma la esquizofrenia, el trastorno bipolar y las toxicomanías.


A día de hoy todavía existen múltiples barreras para que estas personas puedan acceder libremente a los servicios sanitarios. En el 90% de las ocasiones, el sistema de salud es el culpable de esta situación, debido a la descoordinación sociosanitaria o a determinados problemas burocráticos (ausencia de DNI, tarjeta sanitaria o empadronamiento). El personal sanitario es reponsable en el 5% de los casos, debido a los prejuicios asistenciales provocados por el trato con pacientes marginales, desaseados, alcohólicos o drogadictos. Pero en otro 5%, la propia persona sin hogar, por su propia existencia desestructurada sólo acude a los servicios sanitarios en situaciones de urgencia.


¿Cómo mejorar? Potenciando los servicios asistenciales itinerantes, prestando una atención individualizada y favoreciendo el trabajo del voluntario acompañante. Seguiremos informando.

30 septiembre 2008

LA AVENTURA DE PARIR



BENA LULUA.
Figura protectora y curativa del Congo.
Representa el momento propicio del parto.

Visto lo visto, vaticinaba la otra tarde Stephen Hawking en Compostela la posibilidad de una catástrofe planetaria que durante los próximos 100 años pudiera borrar definitivamente a la raza humana de la faz de la Tierra. Por puro y duro egoismo, espero, deseo que se equivoque. También estima el sabio cosmólogo que las mujeres y los hombres actuales seremos sustituídos en un futuro no muy lejano por unos seres suprahumanos, superhumanos, dotados y reforzados con especiales características y bondades obtenidas a partir de los avances de la ingeniería genética. Sostiene Aloysius que nuestros descendientes bien pudieran convertirse en inmortales criaturas viajeras en la inmensidad del cosmos, explorando ignotos astros para habitarlos en paz y armonía, sin repetir errores pretéritos. Loable deseo. Parece que la ciencia va perdiendo poco a poco su pátina de ficción.

Incluso la figura materna, tal y como hoy la entendemos, podría dejar de ser necesaria: clonaciones, úteros artificiales, reproducción asexuada…; pero mientras todo esto ocurre, de momento nuestras mujeres continúan pariendo. Pero un acto tan maravilloso como traer un niño al mundo se convierte en una peligrosa experiencia en determinadas latitudes.

Por ejemplo, en Níger, 1 de cada 7 mujeres fallece por las complicaciones derivadas de su gestación. Una cifra impensable e inadmisible en nuestro medio, donde este infortunado desenlace afecta a 1 de cada 8000 embarazadas.

Disculpen mi reiteración, pero ya me habrán escuchado defender en otras ocasiones que el éxito de la medicina se debe en mayor proporción a los avances conseguidos en el campo de la salud pública que al propio desarrollo tecnológico; los primeros incrementan el bienestar colectivo, como las vacunas o la potabilización de las aguas, mientras los segundos, como los trasplantes, suelen más bien salvar vidas individuales.

Las hemorragias representan la primera causa de mortalidad en las embarazadas asiáticas y africanas. Al lado de factores propiamente médicos, como el propio estado inmunitario de la gestante o la posible infección por el VIH, otros factores típicamente sociales, como la pobreza o la desigualdad de género, tienen nefastas repercusiones sobre la salud materna.

Mientras se cumplen o no las predicciones de indulgente Hawking, desde aquí abogamos por la extensión de la cobertura de la atención prenatal para todas las mujeres que decidan tener un hijo. Sin distinciones. Tomen cumplida nota los gobernantes. No es una utopía.

26 septiembre 2008

LOS PERFORADOS



En aquellos tiempos, cuando de niños estábamos obligados a potenciar nuestra imaginación para disfrutar del tiempo de ocio, a algunos nos dio por coleccionar cromos. Los domingos por la mañana, bajo los soportales de la Plaza Mayor de Ourense, por cierto, la única en el mundo asentada sobre un plano arquitectónico inclinado, podíamos intercambiar los repetidos.

Había colecciones de todo tipo, como aquellos álbumen maravillosos de "Vida y Color"; a mí me llamaban mucho la atención unas estampas sobre la riqueza de las costumbres de los diferentes grupos étnicos que habitaron nuestro planeta. Desde las deformaciones craneales, rituales e intencionadas, practicadas en la noche de los tiempos por algunas culturas precolombinas, hasta las escarificaciones que conseguían complicados dibujos en la piel de algunas tribus africanas. También estaban los indios amazónicos, con narices y orejas perforadas por finas astillas, espinas y plumas multicolores. Las estrellas de la colección eran las mujeres jirafa de la tribu Padaung de Tailandia, con sus terribles aros cervicales, y las deformaciones labiales provocadas por la insercción de discos de madera, supuestamente insertados para realzar la belleza de sus portadores.

Recuerdos aparte, acabo de leer un interesante informe realizado por la Clínica Odontológica de la Universidad Rey Juan Carlos. Presenta los resultados de una investigación realizada entre los alumnos de su campus, donde los investigadores trataron de conocer qué lesiones bucodentales pueden presentar los jóvenes portadores de piercings en sus bocas. Se sorprendieron del elevado número de complicaciones asociadas con esta práctica. El 75% de los portadores de este tipo de perforaciones refirió haber sufrido alguna de ellas, siendo más frecuentes los problemas inflamatorios, el dolor, las dificultades para hablar y masticar, las alteraciones del gusto, las hemorragias, las infecciones y las parestesias. El 1% padeció reacciones alérgicas, afortunadamente cada vez menores por el empleo de acero quirúrgico en las piezas empleadas.

Una mañana acudió a mi consulta una madre con su hija adolescente. Me preguntó si yo le daba permiso para que la chica se colocara un piercing… Socialmente apelamos a la libertad individual, al respeto, al consumo responsable, a las etiquetas que nos advierten los perjuicios y efectos secundarios, a la tolerancia… En el estudio anterior, los investigadores se sorprendieron por lo bien que los perforados sobrellevaban sus incomodidades bucales. Al fin y al cabo, se habían colocado los piercing voluntariamente. Por si acaso, los estudiantes de medicina y odontología han comenzado a quitárselos.

16 septiembre 2008

MACUTOS


"Porteadores" de Don Meliton (Flickr TM)

La vuelta al colegio ha supuesto el retorno a la normalidad para una enorme mayoría de nuestros paisanos. Todos contentos, o casi. Los chavales, porque vuelven a compartir aprendizaje e ilusiones con sus compañeros de fatigas, y los padres, porque recuperamos esa apacible monotonía cotidiana. Al fin y al cabo, la tregua veraniega encarna su mayor atractivo en la transgresión de la rutina; así valoramos más el descanso y la desconexión. Pero nunca llueve al gusto de todos y por ahí se escucha la sutil voz de los descontentos. Al igual que las oscuras golondrinas de Bécquer, regresa una vez más la polémica sobre el peso de los libros y los cuadernos sobre las sufridas espaldas de nuestros escolares. De mi etapa colegial, no recuerdo tanta controversia; será porque entonces no estaban de moda las mochilas. Se estilaban las bolsas de deporte, esas que ahora denominan retro, de escay y polipel. Yo gasté una Puma ® anaranjada donde encajaban a la perfección libros, fichas, chandal, zapatillas deportivas y alguna que otra carallada más. Hacíamos músculo, primero un brazo y luego el otro. Para colgársela a la espalda, poco más que una tira con hebilla.

Tengo claro que las mochilas escolares, repletas y pesadas, son una fuente constante de molestias y disconfort para sus porteadores. Al respecto, opino lo mismo que la Organización Médico Colegial (OMC) y la Fundación Kovacs. El Dr. Francisco Kovacs asegura que el 80% de los españoles padece frecuentes dolores de espalda, e insiste en la importancia que esta patología tiene durante la infancia. En la mayoría de las ocasiones, la causa del dolor no son anomalías estructurales, defectos en la alineación de la columna como la escoliosis o la espondilolistesis, sino problemas funcionales, que pueden prevenirse y evitarse. La fundación que preside ha editado el “Tebeo de la espalda”, destinado a los niños de 6 a 10 años, ofrecido a todas las consejerías de Sanidad y Educación para su distribución gratuita. Kovacs reparte estopa contra el peso de los morrales, la deficiente actividad física, el diseño de los pupitres y demás mobiliario escolar.

Toda moneda tiene una cara y una cruz. El Dr. Fernández Baíllo, especialista en cirugía de la columna vertebral, opina que más importancia que la mochila tiene le ejercicio físico, pues las espaldas con una musculatura más resistentes no desarrollan tantos problemas de dolor. Sus recomendaciones son repartir el mayor peso en la base del macuto y tiras de sujección anchas, acolchadas y cortas, para sujetar bien la mochila sobre los dos hombros (¡no sobre uno solo!). Al respecto, recuerda el perseverante Aloysius aquella máxima latina que decía “dolore affici, sed resistire tamen”, algo así como tener fuerza para resistir el dolor. No termina de convencerme.

09 septiembre 2008

VIEIRAS ASESINAS


Imagen: "Vieiras 5" de Nahuel Recabarren, en Flickr TM

No se asusten. No es una alerta. Es un experimento literario. El otro día leí en el “Periodista Digital” que las noticias sobre ciencia suelen ir acompañadas de titulares espectaculares. De esta sutil manera, espero llamar su atención y conseguir que sigan leyendo. Menudo cacao se ha montado con el contrabando de vieiras. Algún veterinario amigo mío, experto en estas cuetiones, me ha contado que el follón se veía venir. Este bendito país nuestro debería sacudirse, de una vez por todas, ese estigma que algunas veces nos caracteriza, evocación de una célebre frase atribuída al genial Groucho Marx: “el secreto del éxito es la honestidad; si usted puede evitarla, está hecho”.


Mientras la mayoría de nuestros agricultores, ganaderos y pescadores se parten el espinazo intentando conseguir los mejores productos para nuestras sufridas cestas de la compra, una minoría de impresentables y furtivos tratan de embolsar haciendo trampa. Son los tahúres de la alimentación.


A pesar de las tragedias provocadas por la transmisión al hombre de la enfermedad de las vacas locas (EEB) en el Reino Unido, la comercialización del aceite de colza adulterado para el consumo humano en España, o la distribución de carne de ave contaminada con dioxinas en Bélgica, todavían existen bellacos tentando a la suerte con nuestra cadena alimentaria.


Hace unos años, tuve el placer de conocer personalmente al profesor Juan José Badiola, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Zaragoza y Presidente del Colegio de Veterinarios de España. Su formidable estatura científica va en consonancia con su excepcional categoría ética y moral. Hasta 2007, fue el responsable del laboratorio nacional para el control de la EEB (encefalopatía espongiforme bovina). El 5 de octubre de 2007, una Orden Ministerial suprimió el certificado veterinario, visto bueno necesario para toda res que fuera a ser sarificada en los mataderos. Badiola se convirtió en el portavoz de la disconformidad de su colectivo profesional ante esta controvertida medida gubernamental, porque reducía las garantías de los consumidores en materia de seguridad sanitaria. Se armó una zapatiesta, pero la Audiencia Nacional le dio la razón. El certificado volvió a estar vigente. En Salud Pública, toda norma ha de ser garantista y nunca electoralista o arbitraria.


En Galicia, la normativa que controla la extracción y la comercialización de las vieiras data del año 2002. En este fruto del mar, la toxicidad proveniente de la ASP (veneno amnésico de los mosculos) es especialmente peligrosa. El Centro de Control de Medio Marino realiza controles semanales sobre las zonas productoras. Y el incumplimiento en la preparación de las vieiras para su consumo humano está penado por la ley como un delito contra la salud pública. Un aviso contra furtivos, intermediarios, y hosteleros desconsiderados. Por mucho dinero que mueva el sector, con las cosas de comer no se juega. Nunca.

05 septiembre 2008

ALELO 334


Imagen: "INFIDELIDAD" de pedropica2003 (Flickr TM)

Oiga doctor, buenos días. Verá usted; me he enterado que con un simple análisis de sangre puedo saber si mi marido deriva, como los mulos, hacia la infidelidad. Las ciencias avanzan que es una barbaridad, y he escuchado en la televisión que unos científicos suecos han descubierto el gen del adulterio masculino…

Sostiene Aloysius que subditos del rey Carlos XVI Gustavo tenían que ser los descubridores de tal contingencia, en el prestigioso Instituto Karolinska de Estocolmo; ya despuntaban con su fama de ligeritas de cascos las suecas que visitaban las playas españolas en los veranos de la Transición, ese bendito período de la reciente historia española que nunca parece terminar de cuajar. Tan rubias, tan hermosas y esbeltas ellas, que pusieron de moda el top less cuando los varones patrios pensaban que lo más redondo que existía en el universo era un botijo. Y los demás, flipábamos con El Capitán Trueno y su novia Sigrid, la reina de Thule.

Pero, ¿podría un alelo, un simple fragmento genético, explicar por sí mismo un comportamiento socialmente tan complejo como la infidelidad?

La historia de la ciencia nos ha revelado magnos hallazgos científicos como fruto de la casualidad. Los más famosos descubrimientos fortuitos en medicina han sido la penicilina, el Viagra ®, el LSD o los rayos X.

¿Qué carallo andarían buscando los científicos suecos cuando se toparon con el alelo 334? Pues parece ser que estaban muy interesados en conocer cuál es la codificación genética de la vasopresina, la hormona antidiurética, liberada en el organismo como respuesta a determinados cambios en el volumen de la sangre y en su osmolaridad (la concentración total de ciertas sustancias en el suero).

Una de sus funciones principales es aumentar la retención líquida en los riñones. En situaciones de deshidratación, la vasopresina los obliga a ahorrar agua. Si se administra dentro del cerebro, puede actuar como analgésico y de paso disminuir la fiebre. A nivel vascular, provoca vasoconstricción y aumento de las resistencias periféricas, una causa de hipertensión arterial. Pero, en la esfera sexual, esta hormona es liberada de forma natural durante los orgasmos. El alcohol inhibe su síntesis; de ahí la meadera que nos entra cuando abusamos de la cerveza, por ejemplo.

El estudio del Karolinska fue realizado durante 5 años con más de mil parejas heterosexuales suecas. Habrá que ver qué resultados se obtendrían con individuos pertenecientes a otras nacionalidades o culturas, donde el valor de la fidelidad masculina sea más apreciado socialmente.


De momento, mientras no tengamos mayores evidencias científicas, mi muy taimado Aloysius solicita prudencia a todas nuestras prójimas. Paz y amor, hermanas.